domingo, 12 de octubre de 2014

quejas del directo

Algunas veces he comentado la gracia que me hace que los de la radio digan que van a hacer el programa "en directo desde no sé dónde", cuando los programas gordos -salvo alguna entrevista y todo eso- van en directo la mayoría del tiempo. Con "en directo" quieren decir "con público". 

Cuando un programa lleva varios años viajando a un determinado sitio, más o menos pueden adivinar cuánta gente va a aparecer. Normalmente tienen que ajustar el espacio del auditorio al número de personas que esperan que vayan. No os creáis que no tiene que ser difícil... Dependerá de mil cosas: si es un programa que la gente escucha desde el trabajo, por mucha audiencia que tengan, sabes que no van a poder ir. O si han anunciado la actuación de un cantante, que hay veces que hay más gente que va a verlo que el programa en sí... Lo de montar programas en directo tiene que ser un lío de mil narices. 

Qué triste es cuando uno va a ver un programa y se da cuenta de que sobra sitio por todos los lados. Yo no es que haya ido a muchos, pero he visto llenos apabullantes y megaflipantes (como "El Larguero", "La Gramola", "Gomaespuma", "La Ventana"...) y otros en los que uno piensa que los pobres que hacen el programa tienen que tener un puñal en el corazón al ver que por ahí no se pasa nadie. O cuando se pasan dos viejos que pasaban por ahí... 

Lo bueno de tener mucha audiencia es que se llena, hay ambiente, y todo fluye. Pero... ¿y si el éxito es tal que no logran alojar a todos los que quieren asistir? ¡Cuanto peligro hay en eso de "hasta llenar aforo"! Cada vez que leo "entrada libre hasta llenar aforo", pienso que puede armarse gorda.

Pues el otro día se armó. El 25 de septiembre estaban emitiendo "El Partido de las 12". Pues bien, cuando en un momento de la noche les empecé a escuchar, no hacía más que oír "fuera, fuera, fuera" y gritos variados. ¿Qué habrían dicho? ¿Qué había pasado? 

Había más asistentes que sillas. Concretamente, más de 1000 bercianos querían ver el programa de Joseba, y sólo 250 pudieron entrar. La consecuencia fue una molesta banda sonora de quejas que nos tragamos los oyentes. De hecho, empezaron pidiendo perdón a los que querían entrar y se quedaron fuera. Radiochip excesivo:



Qué peligro tiene lo de "hasta llenar aforo". Cuánto peligro.

Y ahora va mi mensaje para los que organizan estas cosas de éxito... No tiene nada que ver con lo que ocurrió en Ponferrada, pero aprovecho para meter mi queja:

Cuando se hace un programa en directo y no se cabe, los oyentes nos enfadamos, pero bueno... Entendemos a los 10 minutos que no cabemos, nos vamos a tomar un algo con los que hemos ido al programa por ahí cerca, y a correr. Si, como en este caso, es medio verano y te ponen pantallas en la puerta, pues mejor. Entendemos que no es culpa de los del programa. Lo que a mí -y a muchos otros- nos sabe mal es que haya oyentes de los programas que se queden fuera, y haya 3, 4, 5 filas o las que sean, que siempre son las primeras, para "autoridades, bienquedismos y derivados", que van los 5 primeros minutos, hacen acto de presencia, y como no son oyentes, ni les gustan los programas, se las piran en la primera publicidad porque "tienen cosas mejores que hacer". Así que le quitan el sitio a gente que quiere estar ahí, y encima quedan en plan "tú, pringado, te quedas viendo este bodrio". Muy feo. De eso ya hablé cuando hicieron "La Ventana" en la torre Agbar... Qué crackuno fue Juan Carlos Ortega incidiendo sobre la presencia de gente que pasaba... Quede aquí también mi queja. 

2 comentarios:

  1. Yo tengo entendido que repartieron invitaciones de más.. "hasta llenar aforo", claro.

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  2. Primera visita de gomaespuma, para hacer el programa de m80, a Barcelona. Éramos una docena repartidos entre el estudio y la cabina de control. Respirándole en la nuca a Juan Luís. XD
    Luego fueron ampliando, hasta el programa de Sanxenxo, dicen que fueron unos miles de personas para ver el programa.

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