![]() |
| Sería divertido que este hubiera sido el bar en cuestión. Pero me da que no. |
Ya sabéis por dónde voy: una señora, Loreto, escribía porque había pillado a su marido entrando en un bar y le pilló ahí, tomando una cerveza con otro hombre. Y un amigo le había dicho que su marido no iba por buen camino. Pero oye, que he aquí la respuesta más loca jamás esperada: como si no pasara nada. ¡¡Pero qué solución es esa!! Radiochip de la solución amable y sin que él se dé cuenta:
Pues eso, suave atracción y agrandar su vanidad de hombre. Eso decía, vaya. Era cuestión de que ella se sacrificara un poco (¿contándole confidencias?) y ¡problema resuelto! Si es que era tan fácil... Desde luego, en 1970 (de cuando es esta grabación) iban un poquito perdidos. Y la señora Loreto, no te cuento.

No hay comentarios:
Publicar un comentario