Me dijo el otro día un amigo, Dani, que estuvo escuchando «Es la Noche de Cuesta». Ya veis, aquí la gente escucha lo que le peta. Y me dijo que escuchara la entrada del programa, que iba sobre vacío... y que duraba 20 minutos. ¿¿20 minutos de monólogo?? ¿¿Era posible??
A ver... Que igual que en 2013 hablaba de que sería recordado por la corrupción (que si ramillete de cosas del PP, que si carruseles delictivos...), igual se recordará 2026 por los temas que rodean a Pedro Sánchez... ¡Vale! Yo creo que todos aceptamos que este año ha sido el año de Leire, Ábalos, Koldo, el hermano, la mujer... Que yo lo entiendo. Pero... ¿Se puede hacer una entrada de tanto rato sin aburrir?
O sea, entiendo que sea portada, entiendo que sea tema principal... Entiendo que estés en esRadio y que la gente quiera tema Sánchez y derivados en vena. Está claro que Cuesta se enrolla más que las persianas y que se sabe el tema, relata bien, no para de hablar... Vamos, que el tío es muy suelto y desde luego hila sin parar en la radio. No aburre, hila... Que sí, que muy bien.
Pero claro, tanto rato sobre el tema de seguido... Se me hace pesado. Es que estuve escuchando el radiochip que os pongo... Y hombre... Es que se me hace pesadísimo. Que ojo, son 21 minutos de relato minucioso y todo lo que queráis. No se lo quito. Esto es del lunes pasado.
Claro, es que me parece pesadísimo de morir. Esto no podría pasar en Onda Cero, básicamente porque en todo ese rato le hubieran metido 3 pausas de hidratación.
¿Qué ocurre? Pues que toda esta crítica me la puedo meter por el ojal, porque te vas a los números y resulta que esta hora de Cuesta es de las más competitivas de esRadio. Más del doble de oyentes que RNE a esa hora, más de la mitad que Onda Cero y casi un tercio de la SER o la COPE (aproximadamente): O sea... que la gente quiere esto, vaya. No seré yo quien le quite un ápice de mérito con el tema de que relate paso a paso, que no se confunda, que hile todo, que todo le vaya fluido... Todo correcto, que no digo que no. Pero es que hay que ser muy odiador de Sánchez, a mi parecer, para tragarse todo ese rato casi sin un respiro.
A veces me quedo pensando en si un oyente normal es capaz de escuchar un monólogo así, largo, de 20 minutos, sin dejar de prestar atención. Ya sé que otros hacen monólogos largos, pero los dividen en temas, en chascarrillos iniciales, tienen algún running gag... No sé. Pero esto es puro ladrillo. Muy bien hecho el ladrillo, pero un ladrillo. Resulta que tras el primer año de emisión, la primera hora de Cuesta es de lo más escuchado en esRadio comparativamente. Pues nada. Esto es lo que hay... pero se hace me cuesta arriba. Tenía que terminar con el chiste, obviamente.