jueves, 20 de febrero de 2020

ser verdaderamente famoso

Hace ya mucho tiempo que salir en la televisión no es sinónimo de fama. Hoy todos sabemos quiénes son Estefanía y Christofer y dentro de 6 meses nos preguntaremos quiénes narices eran, que quizá nos suenen de algo. Nos acordaremos más del grito que de ellos.

Antes, con sólo un canal de televisión, cualquiera que saliera en la pantalla ganaba fama y prestigio en un mismo paquete. Actualmente famoso... A ver, sí, claro, hay un montonazo de famosos que todo el mundo conoce, pero no es lo de antes. Salir en Antena 3 de concursante o entrar en la casa de Gran Heramano asegura la fama fugaz durante un período variable de tiempo, y no está el prestigio metido en el mismo paquete. 

En la radio, mucho peor. Para muchos de nosotros son muy famosos muchos nombres de radio, pero si preguntas por la calle quién es tal o cuál periodista de la SER, Onda Cero o Radio Nacional, te dirán que quién cojones es ése. Hace un tiempo me parecía conmovedor ver a esos locutores de fórmula creyéndose influencers en redes, pensando que eran increíblemente famosos, hacer como si fueran estrellas de la radio musical, cuando hace años y años que las radios (o las consultoras, o el sistema actual) se han encargado de que nos dé lo mismo Juana que su hermana. A veces da cosica ver cómo muchos locutores creen que son verdaderamente famosos. No lo son. Pantoja hay una. Bueno, unas pocas en realidad. 

Antiguamente estar en medios de comunicación era una cosa verdaderamente loca. Quien presentaba en Los 40 automáticamente era una estrella, quien salía en la televisión era ídolo de masas... Bueno, quizá no tanto, pero desde luego ahora significa bastante menos. 

Todo esto viene a cuento porque el 20 de febrero de 2010, es decir, hace 10 años, murió Ricardo Palmerola. Ahora seguramente no tienes ni idea de quién fue, y es normal. Fue un locutor de radio en Barcelona en los años 40. El primer actor que hizo de «Taxi Key». En 1941 (con 20 años) se incorporó al cuadro de actores de Radio Barcelona. Era el galán del momento, porque recordemos que no había tele. Y estuvo ahí hasta 1949, en que se fue rumbo a Cuba y Puerto Rico para probar suerte en América. Sí, cobraba poco. La tuvo, pero volvió en 1971, y se convirtió en nuevo jefe de radioteatro de RNE en Barcelona. Ese grupo teatral terminó su recorrido en 1983, porque ya no se hacían esas cosas... 

Y sí, Ricardo Palmerola es la voz de Yoda, de «La Guerra de las Galaxias». 

Total, que en aquellos años, en los años 40, ser actor de radio era como ser una estrella rutilante. No había televisión, así que esa voz era la de un verdadero famoso. Por eso lo del famoseo actual y lo de los locutores que son famosos en su casa a la hora de comer es tristemente una realidad. Por suerte, tengo la sensación de que un tiempo a esta parte eso de creerse famosos y con prestigio es una cosa que se ha deshinchado bastante y tocan más el suelo con los pies. 

El radiochip de hoy es de cuando en 1949 abandonaba Ricardo Palmerola el puerto de Barcelona rumbo a Cuba. Como podréis escuchar en la anécdota... pensaban que era un torero. Porque esa despedida de auténtico famoso... Radiochip palmerola: 



No me digáis que eso no era fama de la de verdad.

miércoles, 19 de febrero de 2020

llamadas a la Inter

El otro día un amigo del blog, Jaime, no sé qué estaría haciendo escuchando lo que es el radiochip de hoy pero es que ha sido todo un descubrimiento. Por supuesto, tiene su caldo de radios fachas (ya sabéis que no soy partidario del uso de «facha» para todo lo que se mueve y no nos gusta, pero si la SER es «facha» estos ya no te cuento), sus fideos de Antonio de Málaga, su pastillita del espíritu de María Teresa, su pequeño toque de UPyD... 

Ocurrió en la Inter. Estaban ahí escuchando a los oyentes. No deben de ser muchos y por lo que escuché iban a hacer una quedada y todo. El caldo seguro que será de pollo. Estoy seguro. 

La cuestión es que se puso a llamar gente. Sólo vamos a escuchar el final, porque con eso ya os hacéis una idea del percal. Uno de los oyentes quizá os suene a Antonio de Málaga en su versión súper saiyan, porque claro... que el hombre llamaba a la radio y no le daba tono. Ojo a lo que vais a escuchar porque la ida de olla es buena, buena. 

Radiochip cesid: 



Como todos sabemos, ahora los servicios secretos se dedican a capar teléfonos de gente que habla en radios marginales. Lo típico, vaya. Desde Luis del Pino no había escuchado nada tan alocado. Este tipo de emisiones siguen existiendo y me hace gracia pensar que hay gente que cree que son algo así como la voz de la resistencia en una guerra, pero en tolerado por el régimen. Cómo están las cabecicas, chaval... ¿Sabéis si Antonio de Málaga se ha hecho Twitter? Es por seguirle... 

martes, 18 de febrero de 2020

el gol de Arrimadas

Este fin de semana descubrimos con sorpresa que para muchos hay un periódico ahora fascista que se llama El País. Os expliqué que si El País es fascista por hacer un reportaje sobre votantes de Vox, Del Pino, como contaba, también es un gran fascista porque en el «A Vivir...» también han hablado en algunas ocasiones sobre las razones que llevan a la gente a votar a Vox. De hecho, es un tema recurrente: los programas de radio en teoría, entre otras cosas, están para explicarnos lo que pasa y entender la realidad. O eso pensaba yo.  

Ahora se une ahora una televisión que, por lo visto, no llega a ser fascista, pero que quiere salvar a Ciudadanos, que forma parte del famoso «trifachito»: LaSexta. Y además, según se ve, eso es nivel patético. Por lo que sea. 

Resulta que como en LaSexta jugaron con Inés Arrimadas a cantar un gol, hay un intento de salvar a ciudadanos. Vamos, está clarísimo. Al menos, él lo tiene clarísimo, y supongo que también para muchos, porque fue retuiteado a mansalva. A tope con todo lo que diga. 

¡Ojo, Fonsi Loaiza! Porque resulta que si poner a cantar el gol de Iniesta a Arrimadas es intentar salvar a Ciudadanos... ¡Catalunya Ràdio también intentó en su momento salvar a Ciudadanos! ¡Que sí, que sí! 

Sí, amiguitos: Catalunya Ràdio hace tiempo invitó a Inés Arrimadas a narrar el gol de Koeman. Sí, el de la primera Copa de Europa del Barça. Por la regla de tres de Fonsi Loaiza, Catalunya Ràdio quiso muy claramente en mayo de 2017 fue potenciar al máximo a Ciudadanos. Sí, la radio pública catalana... Esa radio para nada alineada con el independentismo resulta que, en el fondo, también le hace el juego a Ciudadanos. 

Lo podéis escuchar en este radiochip de Wembley: 



Pues oye, no lo hacía nada mal. Al final en LaSexta no han hecho nada que no hubieran hecho en la radio pública catalana dos años y medio antes. Pero vamos, que si invitar a la narración de un gol es un intento a la desesperada para salvar a Ciudadanos, Catalunya Ràdio es claramente «unionista». ¡¡¡Sanchis!!! [Gritadlo como lo haría Xavier Rius].

Yo es que pensaba que El País era un periódico tradicionalmente socialdemócrata, Del Pino un pesado con el antifranquismo en pleno 2020, que LaSexta es una cadena diseñada para votantes de Podemos y afines, y que Catalunya Ràdio es un nido de independentistas para fomentar más independentismo con dinero público.

Pero... ¡Sorpresa! Del Pino termina siendo otro fascista, Catalunya Ràdio siempre ha ido a tope con Ciudadanos... Como estos influencers sigan tuiteando cosas tan entretenidas, descubriremos que Franco era comunista y que Pujol iba a fumarse puros a Las Ventas mientras gritaba «olé, olé y olé». 

lunes, 17 de febrero de 2020

¿quién votará a Vox?

El otro día hizo Bob Pop el tuit que veis aquí mismo, a la izquierda. 

Antes de que se publicara en El País Semanal el reportaje de portada de por qué hay gente que vota a Vox. Digo yo que es bastante interesante este tema, más que nada porque con más de 50 diputados y con todo el mundo hablando de Vox todo el día de manera incesante para bien y para mal (más para lo segundo que para lo primero), quizá sea interesante que algún día se trate el tema desde algún medio considerado de izquierdas. 

Sin embargo, tocar el tema convierte al medio antes de que se publique el reportaje en un medio de derechas. Muy de derechas y mucho de de derechas. 

Lo que sí me parece ultra y además poco reflexivo es juzgar las intenciones de un reportaje así, a la ligera. ¿Por qué intentar analizar un fenómeno nos tiene que hacer partícipes o copartícipes de ese movimiento? Bop Pop lo tiene clarísimo. Yo no. 

Como veis también en el tuit de la derecha, Carlos (Elordi) Cué respondió a Bob Pop. Éste, de una manera «con mucha clase» para los tuiteros que le daban la razón simplemente le saludaba. A mí me pareció una manera muy displicente de no entrar a hablar del tema, no fuera que le desmontase la opinión ya formada antes de leer nada.

Supongo por tanto que Bob Pop considera que la SER, y más concretamente el «A Vivir...» es también un programa fascistoide, derechistas y con rasgos de totalitarismo porque estuvieron hablando en la sección de corresponsales de un reportaje que hizo Raphael Minder en el New York Times sobre Vox y todo eso. Radiochip voxiano: 



Claro, solo viendo el titular... Pues oye, que hablaron de quién votaría a Vox. Y estuvieron buen rato analizando lo que había pasado en Andalucía y todo eso. Y sí, apareció ya hace un año la expresión «pin parental». Que no es de ahora. Y estuvieron diciendo que Vox podía ir hacia arriba y que podría sacar 2 millones de votos, y que en futuro más lejano les terminaría castigando. Bueno, eso decía Michavila, que igual es también fascista por analizar a los motivos por los que hay gente que vota a Vox, y Del Pino por darle voz. Es algo que no nos podemos plantear porque nos convierte mágicamente en cómplices del fascismo. 

No nos quedamos ahí. El otro día José Martí Gómez en el mismo programa hizo su columna sobre... Bueno, copio y pego la descripción: «José Martí Gómez reflexiona sobre por qué surgen los fascismos y los motivos del auge de partidos de extrema derecha como Vox». Y el radiochip es el siguiente: 



Y os destripo que además decía que Vox no era fascismo aún estrictamente. ¡Bob, tienes a otro fascista encubierto en la SER! Obviamente, si os paráis a escuchar lo que dice, tiene una posición muy clara. Pero... si sacamos la frase de contexto y además añadimos que se ponen a analizar el fenómeno de Vox... Pues venga, el «A Vivir...» es a tope de derecha extremísima. De todos es sabido esto. 

Creo que hay gente que para llamar la atención, para ser un icono de sus correligionarios o vete tú a saber por qué cree que denunciar fascismo a diestro y sobre todo a siniestro expía sus pecados, les da una pátina moral y ética superior, creen que van a ser más admirados por su parroquia y, además, les da un punto cultural elevado. Sinceramente, creo que lo único que hacen es pedir que les hagan más caso. 

Yo creo que la radio, los periódicos, las televisiones y cualquier medio tiene que pisar calle y además de dar noticias tienen que contextualizar absolutamente todo: Igual que nos contaban quiénes estaban en el 15-M o quiénes votaban a ese nuevo fenómeno que se llamaba Podemos, no está de más que un periódico (o un programa de radio como el «A Vivir...») intente explicarnos por qué ocurre un fenómeno como el de Vox. En general, su misión como periodistas es contarnos cómo es la realidad nos guste o no. 

¿Por qué nos da miedo conocer? ¿Dar a conocer es justificar o hacer publicidad amable? ¿Hay medios como El País que no pueden tratar este tema pero sí medios como la SER? ¿No habíamos quedado en que la SER era un peligroso medio de derechas controlado por unos poderes que no sé qué? ¿Os acordáis de la entrevista a Cebrián? ¿Y a Junqueras? ¿Y a Ignacio González? Denunciar que la SER es un medio de derechas encubierto hace del tuitero una especie de perlita de las esencias, igual que decir que El País es lo peor de lo peor.

Aconsejo a Bob Pop y a mucha gente que cada tres minutos denuncia fascismo en estos medios (no sólo ser de derechas, sino cómplices del fascismo que tanto nos ahoga, que es como 5 pueblos más allá) que se pongan Radio Inter y lean el Ya. Supongo que no van a ver ninguna diferencia y además verán el reflejo de cómo es toda la sociedad española quitando a ellos mismos. La cuestión es que según los lectores del blog, en una escala del 0 (izquierda) al 10 (derecha), en 2015 situaban a la SER entre el 3 y el 4, a Onda Cero en el 6, a RNE en el 7 y a la COPE en el 8. 

Percepciones... Seguro que equivocadas.

Lo guay es que sólo se hable de lo que uno quiere que se hable. Antes los periodistas tenían que lidiar con las presiones de los poderes, de todos conocidos. Ahora también tienen que lidiar con las presiones de los tuiteros: a los intentos de censura hay que añadir los intentos de inquisición. Antes había que hablar de lo que no interesaba al poder. Al poder se le ha añadido gente con antorchas. 

domingo, 16 de febrero de 2020

pregunte al Rey

El otro día (bueno, el día 11) murió Javier Tagle. Para quien no le suene, fue una figura de la radio catalana de los años 60, 70 y 80. Dirigió bastantes programas y fue jefe de los informativos de la Cadena Catalana. 

No había encontrado nada de él excepto los momentos de radio que ha ido subiendo estos años Toni Mascaró a ivoox. De los que subió me quedo con este rato de radio un poquito extenso... Porque es sorprendente. Es del inicios de los años 80. La cuestión es que iba sobre que las personas llamaran a la radio para hacerle preguntas a Juan Carlos I. Es sorprendente escuchar este radiochip tagle años después. Escuchad: 



Madre mía... Con cuánto respeto se le hablaba. Y además se le atribuían facultades que no tenía ni tiene, porque poco menos le pedían que arreglase el hambre que pudiera haber en España, le decían que se mantuviese en el poder... ¿En el poder? ¡Sí, en el poder! Había gente que se pensaba que el Rey es el que gobierna, como si fuera el poseedor del poder político. Y otra cosa que me hace mucha gracia: La gente daba hasta su dirección en antena, incluido el piso, y se quedaban tan anchos.

Le pedían al Rey enseñanza gratuita para los «deficientes mentales» y que claro, con la desgracia que era tener hijos que no eran normales... Que tuviera consideración para esta gente. Yo cuando iba a esta altura del radiochip no sabía si al Rey le atribuían poder político o si se pensaban que en realidad es un Rey mago. Es que le pedían que ayudara más a los trabajadores, a la gente que estaba en paro... ¿¿¡¡Pero por qué no se lo pedían al presidente del gobierno o quien fuera!!?? Pues no: al Rey.

No puedo hablar de Tagle porque no fui oyente suyo fuera por geografía o edad... Pero con este radiochip sí hemos podido enmarcar su época y cómo se locutaba por entonces... ¿Y qué me decís de las cortinillas de «baixant de la font del gat»? Por cierto, que es una sardana muy popular que dentro de poco complirá un siglo de su composición. 

sábado, 15 de febrero de 2020

Jorge Arandes

Anteayer murió Jorge Arandes. Para los que no les suene de nada, ni de lejos, y en resumen: Es el que fue encargado a principios de los años 70 de modernizar RNE con algunos programas, entre ellos, uno llamado «Protagonistas» que encargó presentar a un tal Pepe Ferrer, pero que poco tiempo después presentaría un señor llamado Luis del Olmo. 

Jorge Arandes junto al jefe de programas barcelonés en aquel momento, Pere Nin, decidieron adaptar un programa de radio italiana de la RAI en 1969. Era octubre. La cosa era un formato dialogado y para mujeres: música (con canciones dedicadas), cocina... La cosa fue evolucionando a la española. Y cuando cambiaron de jefazo en Barcelona, el que llegó (Alberrich) llamó a Arandes para decirle que no le gustaba nada de nada Pepe Ferrer (que pasaría al programa de las tardes) y preguntarle quién podía sustituirle. La respuesta fue que Luis del Olmo. Y desde entonces. 

Jorge Arandes comenzó en Radio Miramar en 1947, en la época en que sobre todo se hacían retransmisiones musicales... pero de música culta. Eso se parecía más a la Radio Clásica de los 90 que a cualquier otra cosa. Mucha ópera y mucho Liceo. En 1958, años después, recibió el Ondas a mejor locutor. La cosa ya no sólo iba de óperas... De hecho, hasta presentó televisión y todo. Y en la radio hizo programas como «Fantasía», que es de lo que trata el radiochip de hoy de la siempre necesaria fonoteca de Toni Mascaró, del último programa tras 19 temporadas: 



Ahí, desde Barcelona, estaba Jorge Arandes. Muy de la época, ¿eh? Estaba acompañado de gente como Federico Gallo, una de las voces que haría de Elena Francis (Maruja Fernández) y locutoras como Mª Matilde Almendros.

Se hace raro eso de escuchar ese ruido de fondo, ese tipo de presentación... Todo eso ahora sería impensable.

Luego, después de ser directivo de radio [por cierto, bajo su dirección se puso en marcha Ràdio 4 cuando era necesaria] pasó a serlo de RTVE en Barcelona hasta 1981, y después puso en marcha una radio que les sonará a muchos barceloneses: Radio Salud. Yo pensaba que se llamaba así porque tenía relación con el barrio de La Salud de Badalona, pero no. La cosa tenía que ver con la salud... Y a día de hoy, si hacemos la línea de tiempo, sería Radio Marca Barcelona.

Y hasta aquí los «éxitos más resonantes» de Jorge Arandes en la radio... en un resumen pequeño. Demasiados años en la radio reducidos a unas pocas líneas... pero ya sabéis de de lo antiguo hay poca literatura y poco archivo sonoro. 

viernes, 14 de febrero de 2020

Alicia y Roger

Feliz día de los enamorados. El radiochip de hoy va dedicado a todas esas parejas que tal día como hoy discuten, rompen, se decepcionan... y termina siendo el peor día de San Valentín de sus vidas. El día del Rosario de la Aurora. O peor: la isla de las tentaciones. 

Ya sabéis que las llamadas y las bromas telefónicas, en un gran porcentaje de casos, es todo un teatro y una trola. Incluso en los casos inocentes. Como nos tragamos todos, los de la radio abusan de esto de tangarnos y en ocasiones se nota demasiado que todo es una farsa. ¿El radiochip de hoy es una farsa? Pues no lo sé. Pero si no lo fue, quiero saber qué pasó años más tarde con Alicia y Roger. 

A ver... Ya es raro que el chaval se llamase Roger y que pronunciasen su nombre en inglés y no en catalán, pero bueno. Si esto fue mentira y gran trola, mis dieses a los implicados. Todo esto ocurrió hace muchos años en el «¡Ya Te Digo!» de Europa FM, con Albert Lesán y José Miguel Cruz. Por ahí escucharéis también a Carlos Garde. 

Pillaban a una gachi por ahí por la calle (se supone) y le decían que podía ganarse un mp3, que por aquel momento valían mucho más que ahora. Y lo típico: La gracia estaba en llamar a su novio y decirle que le había puesto los cuernos el sábado anterior. ¿Qué ocurrió? Pues que el chaval va y responde que él también le había puesto los cuernos antes. ¡¡Un show!! El típico show de radio mañanero. Radiochip de Alicia y Roger. 


No sé si cuela o esto es como lo de Leticia Sabater (aquel programa de la televisión de Frade), pero sea como sea, un momentazo de radio inolvidable. 

jueves, 13 de febrero de 2020

¡memo!: «los premios de la Academia en 2015»

Viene una entrada destructora. Comprended el tono... 

Ya sabéis que hay varias cosas que me sacan de quicio cuando se habla de radio. Entre ellas, que se pongan a hablar del futuro como si vinieran de 2050 (porque ellos lo valen), y también que en un giro inesperado de guión, cada vez que hablen de radio estén poniendo aparatos de galena y hablando de Luis del Olmo como si aún pintara algo en el panorama. 

Hace muchos años me decepcionó la Academia de Radio. ¿Cómo podía ser que esa gente se reuniera para hacer algo tan rancio y nadie dijera nada? Lo flipante es que todos los que hablaban de la Academia y de sus premios rancios de morir se comían las pollas que no veáis. Un espectáculo. Era todo tan rancio y tan ridículo que pasé casi de indignarme a tomármelo como la entrada más esperada del blog. Porque era todo una fantasía. 

Todo consistía en que un montón de gente rancia ponía nombres de premios rancios a gente rancia y daban premios a sus amigos (normalmente, que al final de todo había) en Pozuelo de Alarcón. Cualquier cosa a punto de diñar era un fuerte candidato para recibir el premio en caso de que alguien se acordara de ellos. Era la versión radiofónica de la extrema unción. 

Echo de menos aquello. Ahora, 5 años más tarde, veo que la Academia de Radio tiene una página web abandonada y rarísima y poco más. En aquel tiempo, cuando hablé de los premios, me dijeron que no podía usar la imagen de los premios porque eso era de su propiedad. No me había pasado en 6 años de blog y sí me pasó con aquella entrada. Así que puse la imagen que veis. 

Un espectáculo y una fantasía. Un ramillete de premios genial. Voy a hacer la lista, que sólo de recordar el palmarés —que en el caso de estos premios debería llamarse el palmarás— me maravillo.

1. Medalla de oro para Iñaki Gabilondo. Dejó de dirigir el «Hoy por Hoy» hacía 10 años, pero el premio se lo merecía en 2015. 
2. Premio «Luis del Olmo» a «Herrera en la Onda». Porque, recordad, estos premios estaban hechos para la gloria de Luis del Olmo, no sea que no tuviera la barra de ego a tope. Que yo decía: cuando termine de llenar su ego igual por fin vemos cómo tira la magia. 
3. Premio «Manuel Aznar» a Rafael Pérez del Puerto, mandamás de la COPE. Recordemos que por aquel entonces daban gracias a Dios por tener al equipo de deportes, porque si no su audiencia hubiera salido negativa en el EGM. Por eso le daban un premio, por su éxito. Aznar, el de la COPE, el premio en Pozuelo... Yo creo que estos premios estaban comprados por la SER. 
4. Premio «Juan M. Gozalo» a «Radioestadio». Ya que la lucha estaba en todo lo alto entre el Carrusel y «Tiempo de Juego», ¿por qué no premiar al programa de Ares, que no lo oía ni Perry? Pues premio para Ares, hombre. Tenía un futuro en Onda Cero tremendo. Merecía el premio. 
5. Premio «Mª Elena Domènech» a Rafael Taibo. ¿Que no sabes quién es? Pues en 2015 merecía un premio según la Academia. Amo la academia. Escribí: «[...] el premio [...] al valor de la voz radiofónica [...] para la voz de los documentales de Jacques Cousteau. [...] estuvo en el cuadro de actores de la SER, que en 1963 se fue a RNE, [...] volvió a finales de los 70 para poner voz a la presentación de conciertos de Radio Clásica... [2015] Voy a poner un antipolillas en mi armario, ahora que me acuerdo. Ahora vengo. [...] Ya estoy otra vez. Sigo...»
6. Premio «Joaquín Prat» (el padre, porque los nombres de estos premios debían de tener las mismas reglas que las calles de Madrid) a Andrés Caparrós (el padre, porque los premiados no pueden darse a nadie que no haya vivido la posguerra). En 2015, oye. 
7. Gran Premio (que sí, así lo llamaban) «Bobby Deglané» a Matías Prats. De nuevo, el padre, que hace años que cría malvas. Porque 2015 era así. Es genial esta academia que cree que la radio de 2015 era tan putísima mierda y daba tanto asco que lo mejor era premiar a gente que viviera, pero en recuerdos. De nuestros abuelos, claro. Añadí: «¿Os acordáis de cuando nos salían sabañones de ir en invierno al colegio y el profesor nos castigaba con un palo en las yemas de los dedos? Los de la Academia de Radio sí.»
8. Premio a la información taurina a Rafael Valero, de Aragón Radio. Porque 2015 necesitaba un premio a los programas taurinos, claro que sí. Nunca, en ningún año, Molés recibió ni una mención del jurado. Pero oye, a uno de Aragón Radio. ¡Claro que sí! ¡La información taurina de 2015 necesitaba un premio! No sabéis lo que echo de menos estos premios. El radiochip que puse fue de la sección taurina en el programa de las tardes de Aragón Radio, el «Escúchate» de Javier Vázquez. Para que juzguéis. 

Era la hora de echar la magia.

Bueno... Luego había más premiados... A programa de información gastronómica, a mejor radio internacional (que ganó Radio Vaticano)... 

Bueno, pues por lo que sea, vete tú a saber, estos premios ya no se dan y la Academia de Radio está más muerta que los nombres de sus premios. Yo lo que quiero es que vuelvan estos premios con más fuerza. Y lo divertido es que Paaq recordó: 

«[...] el año pasado dijiste: "A mí solo se me ocurren 3 anteriores a los 50... Si hago memoria, igual alguno más. Alguno ha aparecido en el blog... Pero vamos, que en los de 2015 y 2016 seguro que les premian." Y, efectivamente, han premiado a Matías Prats Cañete, que empezó a hacer radio durante la Guerra Civil.»

Mr. J., muy acertadamente, dijo:

«Para el próximo año podrían hacer la ceremonia en Benidorm, Roquetas de Mar o algún lugar de retiro viejuno, y tras la bendición del Sr. Párroco, al terminar la ceremonia podrían ponerse todos a bailar un pasodoble amenizado por la banda local.»

Y lo mejor fue el comentario de alguien cuyo alias era Samsung Galaxy:

«Si eres más ignorante, explotas RADIOPATATAS RANCIAS. Estudia chaval, que así no vas a tener buen futuro... Par tu información.. En 2012 SÍ hubo Gala de la Academia de la Radio. Supongo que no celebrarás el Día Mundial de la Radio, porque tienes envidia de que a la Academia sí se le ocurrió y consiguió un Día Mundial, ratificado por ONU, así que si quieres ganarte respeto, estudia, aprende, abre la mente y deja de decir tonterías inventadas sólo por envidia para intentar ensuciar el trabajo y prestigio que otros se han ganado con mucho estudio, esfuerzo, tiempo y reconocimiento mundial. Ten más cuidado con lo que escribes, RadioYogurín, que la Academia ya te puede denunciar por usar un logo/cartel que no es de tu propiedad.»

Sí, vale... Me llamaron RadioYougurín. Amo al tal Samsung Galaxy, por mucho que yo tenga un triste Xiaomi barato. Y le informo de que a pesar de que lo del día de la radio me parece rancio, yo sí celebro el día de la radio, siempre que puedo, recordando estos premios: los premios que hacían pensar al personal que la radio era algo aún más rancio, para muertos y no algo vivo y actual. 

miércoles, 12 de febrero de 2020

sentir la radio

Muchos de vosotros os vais a sentir tan identificados con el radiochip de hoy que hasta me atrevo a decir que una lágrima os va a caer. Y lo digo muy en serio. 

Mañana es el día de la radio, y como sabéis muchos, es un día que no me gusta. Dedicar un día a algo es estigmatizarlo: es como los grupos históricamente marginados, es como las enfermedades o los gremios que se reivindican porque pasan malos momentos. Desde hace tiempo el día de la radio sirve para que mucha gente publicite la radio como algo del pasado. Son muy de sacar radios de galena y cosas de esas. 

Pero la radio no es algo del pasado. Bueno, también. Pero de nuestro presente sobre todo. Mañana escucharéis muchas cosas sobre la radio. Pero el radiochip de hoy es el mejor resumen de todo lo que os puedan contar mañana. 

Somos muchos los que hemos vivido en el extranjero y nuestro vínculo más próximo a España era la radio. Muchos somos los que en momentos de soledad hemos estado acompañados de una radio. Hay gente que ha pasado momentos chungos curando ausencias con esas voces que aparecen y que no conocemos en realidad.  

Recuerdo la segunda vez que me fui a vivir a Italia. Me gasté todos los datos del móvil que venían con mi tarjeta de prepago TIM escuchando el «Tiempo de Juego» el primer fin de semana. La primera vez que me fui a vivir unos cuantos meses a Italia empecé a hablar con los primeros españoles que conocí allí... y el tema común era el Carrusel. Sí, eso fue antes del «PacoGate». Y recuerdo que cuando fui a Alemania, cuando no podía dormir, que estaba como en casa escuchando a Roberto Sánchez. 

Yo entiendo perfectamente a todas esas personas que se ponen pesadas con aquel episodio del «PacoGate», porque sólo nosotros sabemos la sensación de orfandad que tuvimos. Porque cuando la radio te da tanto sin pedirte nada... Eso es amor, ¿no? 

El radiochip de hoy es de un chaval que fue a la COPE al «Tiempo de Juego» (o «El Partidazo» reconvertido) y no pudo más que emocionarse cuando dijo que les llevaba escuchando toda la vida... Es que somos tantos los que hemos sentido eso... Es que las palabras del chaval eran las palabras de tantos oyentes... Y eso es el radiochip de hoy. 

Os contarán muchas cosas mañanas sobre la radio. Pero lo importante no es la radio: Es la gente que está en la radio y que nos hace sentir como a este chaval. Todos somos Juanma: el oyente. Radiochip desde lejos: 


Se emocionaba viendo que efectivamente Paco es un friolero, viendo que sí, que el sonido de la Coca-Cola no es inventado, recordándose a sí mismo curando la soledad con su familia de la radio... Es que es imposible no emocionarse. 

No sé si os he contado alguna vez que hablando en una reunión salió el tema de por qué el «Tiempo de Juego» tenía tanto tirón. Hubo gente que dijo que si porque eran los que estaban en el FIFA de la consola y por eso atraían a los jóvenes, hubo gente que decía que por tradición... No. Es porque nos han hecho sentir de la familia aunque no les conozcamos de nada. 

Mañana escucharéis hablar mucho de la radio. Nadie os hablará mejor que este oyente sobre qué es la radio para los oyentes. Es tan bonito que no tengo palabras. Y como creo que todos los que pasamos por aquí nos parecemos a este oyente con éste u otros programas, es lo mejor que podía subir al blog un día como hoy. 

Mañana nadie superará esto por mucho que lo intenten. El mejor resumen de toda la historia de estos 10 años y pico de blog es precisamente el radiochip de hoy. No existe ninguno mejor y no existirá, porque con él se resume absolutamente todo. 

martes, 11 de febrero de 2020

la respuesta de Cárdenas

Ayer salió una artículo en eldiario.es sobre Cárdenas en su sección de economía. Sí, lo de la casa. En el titular decía: «La 'obra benéfica' de Cárdenas: rifó su casa para ayudar a una niña enferma y solo donó una cuarta parte de la recaudación». Una historia que viene de 2016 y que rebota hoy. 

Ya sabéis que Cárdenas no es precisamente santo de mi devoción... Que si hace populismo en la radio (antes de que se pusiera de moda el término), que es como el Federico de las musicales pero sin cultura... Lo típico. Hace mucho que no hablaba de él porque, quitando lo de que había recuperado a las viejas glorias de la cadena para que le acompañaran en la nueva etapa del programa, que ahora se han apuntado a los directos. 

Gracias a que ahora madrugan algo han podido contestar a las informaciones de eldiario.es. Lesán le hizo incluso una entrevista al padre de la niña a la que se ayudó y todo eso. Lo podréis escuchar en este radiochip del piso: 



Total, que el asunto del piso me importa más o menos poco... Porque supongo que es una cosa que se resolverá en los juzgados o donde sea. De lo que sí me apetece hablar es de dos cosillas:

1. De lo de las luchas entre medios. Resulta que Cárdenas tiene demandado al ex-vocalista de Meteosat (Nacho Escolar). Y esto parece que es otro asalto más en la guerra. Lo entretenido también es que Escolar ha sido invitado (y es invitado) en medios del mismo grupo. Hace mucho que no asistimos a este tipo de historias, ¿no?

2. De los fondos de Cárdenas. Mientras va echando sapos y culebras por la boca, mientras le dice de todo, de fondo podéis escuchar el fondo musical que se pone: que si David Guetta, que si el «Tu m'as promis»... fondos musicales que desde siempre suenan durante 10 segundos o así y van rotando. Mientras suenan los contenidos normales del programa, va que te va, porque es un programa que quiere ser dinámico y moderno. Pero claro... que si el dinero esto, que si la casa, que si la fundación, que si Escolar, que si Ana Julia Quezada, que si un insulto por allá... ¡Y detrás el fondo musical de chumba-chumba! Es que eso de retar a pagar o que te paguen 200.000 euros de mala hostia mientras suena de fondo la maquineta me parece que no está suficientemente reconocido como innovación en la radio.

Bueno... y hablando de fondos musicales (y no me refiero a los asentimientos y los «sí, sí, claro, claro, claro» de los del programa que siempre suenan de fondo), no son muy distintos años después. Suenan los mismos en este otro radiochip del piso, que es de 2017 de cuando entrevistaban al señor Orquín y a la ganadora del piso, que era una tal Teresa Pardos.



Teresa Pardos Barrachina es la ganadora del piso con aparcamiento, con su trastero, entre viñedos, los 8000 euros para decorar y un colchón caro para que durmiese genial... Que para eso es soñadora. 

La pregunta es: ¿Esto le viene bien o mal a Cárdenas? Porque últimamente, en los últimos años, la cosa está en horas bajas. No sé si lo que le conviene es que se vuelva a hablar de él o le viene mal que se vuelva a hablar de él de forma negativa. ¿Qué tal le viene al programa y a la imagen de la cadena, que últimamente no se habla tanto de ella? Me lo pregunto. Porque no siempre es bueno que hablen de algo aunque sea mal.