Mucha polémica en torno a un rato de radio en RAC1. Precisamente emitido desde RAC1. Antes de nada, tengo que decir que en mi opinión es imposible que exista ninguna lengua fascista.
Aparte de que ahora se utiliza la palabra para absolutamente todo y ha dejado de significar nada o casi nada, o que casi es sinónimo de que algo no te gusta. Estamos a meses de decir «ese chándal es fascista», «esas zapatillas son fascistas» o «este pan está fascista». Sí, exagero, pero se entiende.
Por otro lado, todos los idiomas, absolutamente todos, son impuestos. Te los enseñan en casa y se usan por la calle. No existe ningún idioma impuesto porque absolutamente todos lo son. Para ir un poco más al grano: nos referimos a «idioma impuesto» a aquel idioma que estás obligado a usar diferente del materno. Por eso en Cataluña mucha gente dice que el catalán se impone (porque su idioma materno es el español y van al colegio en catalán obligatoriamente, por ejemplo), o que el español se impone (porque en su casa hablan catalán, y qué narices es eso de tener que usar en el día a día ese idioma que no consideran propio del lugar y su familia).
Entonces, dependiendo de cuál es tu punto de partida, el otro idioma, el que sea, «es fascista». Mejor dicho, es percibido como imposición. Pero esto de jugar a decir que algo «es fascista» se entiende perfectamente, pero obviamente es un término que se usa con toda imprecisión. Es la gente la que ha decidido que el término signifique cualquier otra cosa.
Además, el abuso del término «fascista» se ha hecho sobre todo desde ciertos ámbitos. Por eso suena tan loco decir que «el catalán es un idioma fascista». Resulta que una colaboradora de Marc Giró en el programa de RAC1 «Vosté Primer», Brigitte Vasallo, que es una escritora (que por cierto, nació fuera de Cataluña y que lo habla más perfectísimamente), y que colabora en medios muy de izquierdas, se atrevió a decir que «el catalán morirá igual, pero será recordado como una lengua fascista». Para ponerlo en contexto, y para ver la reacción de Marc Giró (tan criticado) y demás, podéis escuchar este radiochip:
Además, escucharéis a una argentina de Buenos Aires con acento argentino hablando español... y un catalán absolutamente sin acento argentino cuando habla en catalán. Muy entretenido. Un poco como Rosa, la que ganó el «Pasapalabra», pero con el catalán.
La cosa es que el hecho de quedarse en el titular de que tal «es una lengua fascista» ha hecho que, aparte de lo dicho, la gente haya jugado a decir que si el catalán es antifascista porque los fascistas eran los que hablaban español, etc. O sea... jugando a que las lenguas son personas, y como si el hecho de usar una determinada lengua te convirtiera automáticamente en un ser de luz o un ser totalitario. [Ya habíamos llegado a esa página del libro hace años]. Al final, resulta que Vasallo ha recibido medicina de su propio razonamiento: que si el hebreo «era una lengua fascista» y cosas del estilo, como si las lenguas tuvieran vida propia y su propia ideología. Vale que una lengua puede ser utilizada políticamente... pero un idioma por sí mismo no tiene ideología.
Vasallo tuvo que volver a hablar del tema en la radio y justificar o explicar o cambiar un poco lo que dijo el otro día en el programa de Giró. Lo que me flipa es que había leído por algún lado que una asociación la iba a demandar por delito de odio. Lo siguiente será que ella misma diga «que ahora no se puede decir ya nada».









