lunes, 18 de octubre de 2021

queridas amigas

Junto varias cosas: En primer lugar, el tema de Carmen Mola, que son tres tíos con sus tres penes. Como contaba ayer, Elena Francis era un espacio de mujeres para mujeres, pero quien estaba al otro lado, es decir, la persona que escribía lo que se leía en antena, era obra de Juan Soto Viñolo. Os conté en alguna ocasión cómo, si pasáis por la plaza Urquinaona de Barcelona, justo al lado, en el edificio de la peluquería, si miráis arriba, está el cartel gigante de los productos Francis. El famoso Instuto Francis de Belleza, que era el que patrocinaba el espacio. 

Como en los medios se está jugando a la ficticia guerra de sexos, este tema está en todo lo alto. Cuando le conté esto a unos amigos (a todo esto de que las respuestas estaban escritas por un tío), me vinieron a decir que, sabiendo de qué iba todo, no les extrañaba. Que algo tan rancio sólo lo podía escribir un tío. 

Lo que yo no sabía... Bueno... Hay dos cosas que yo no supe hasta este sábado pasado. La primera es que se respondían a todas las cartas que mandaban, incluso con sus pseudónimos (porque recordemos que mucha gente no se atrevía a escribir con su nombre puesto). La otra, de la que me informó una lectora del blog, Teresa Astol, es que en los últimos años del consultorio, la que escribía los textos sí que era una mujer. 

Pues vaya, se cae la teoría de la ranciedad. Lo que ocurre en realidad es que aquel momento era el que era. Y la que contestaba, como me contaba Teresa, era una señora llamada Pietat Estany. Esta señora escribió un libro, que en catalán es «Estimades Amigues», en el que hablaba de todos los asuntos relacionados con las cartas que mandaban. 

El radiochip de hoy es de la entrevista que le hicieron en Catalunya Ràdio en 2009, en el programa «L'Hora de Plutó». Radiochip de las queridas amigas:


Flipando con lo que contaba de las chicas gallegas que se quedaban embarazadas y las echaban de casa... ¿Por qué gallegas? Pues a saber. La que sabía era ella, que es la que recibió más cartas. Es curioso lo que contaba de los casos de los hombres, que también los había que le escribían: el tema estrella, como decía ella, era la homosexualidad y los complejos de culpa. Decía que se sentía impotente. También contaba que había chavales que escribían con problemas de su casa y todo eso. 

La verdad es que, escuchando la entrevista y su pensamiento actual, uno no sabe muy bien si ella escribía lo que tenía que escribir para conservar su trabajo, si era lo que creía realmente que tenía que escribir y que ella ha ido cambiando con el pasar del tiempo... O no sé. Porque claro, hablaba desde un punto de vista como si fuera completamente ajena a su propio curro de entonces: no como poniendo el dedo en cómo ha cambiado la sociedad incluso ella con la misma sociedad, sino como si siempre hubiera pensado lo mismo, que hubiera sido una avanzada a ese tiempo pero que, mágicamente, hubiera escrito ese tipo de cosas con no sé qué inspiración. ¿Cuando respondía a las personas sin que nadie tuviera que leer qué respondía también lo hacía bajo la misma moralidad de entonces, tal y como en la radio, o a nivel personal ya era tan abierta como hace unos años? 

Al final hablan de cuando acabó el programa: que se veía venir, que llegaban menos cartas... Que aquello no tenía sentido, y que el programa estaba bien en época de represión, pero que cuando las cosas cambiaron (hablamos de 1984) que ya no tenía sentido. Sin embargo, ya digo, no hubo una Elena Francis que fuera moderna y abierta. Elena Francis, ese personaje, terminó exactamente con el mismo pensamiento. Que quede constancia. 

domingo, 17 de octubre de 2021

la radio que oímos

Este título en español queda impreciso: no sabemos si nos referimos al presente o al pretérito perfecto simple. Si lo traduzco al catalán, no queda duda: «la ràdio que vam sentir», y está claro que me estoy refiriendo al pasado. 

Era el nombre de un programa de Ràdio Barcelona a principio de los 2000 presentado por Rosa Badía, y en el que hablaban de la historia de la radio. Me pasó Toni Mascaró un programa de 2003 y que grabó Fernando Rodríguez Calvo. Así que el trozo pequeño que vamos a escuchar hoy es de su fonoteca. 

Rosa Badía iba dando paso a muchos compañeros de la emisora para que explicaran sus recuerdos de radio de críos o jóvenes, antes de dedicarse a la radio. El radiochip de hoy es de Goyo Benítez, que no sabía yo que en tiempos antiguos era de García. Escuchemos este radiochip de Benítez, cuando aún no era detective. Ya me entendéis. 


La madre de Goyo Benítez escuchaba lo de Elena Francis. Y, recordemos, Elena Francis escondía tras de sí, durante años y años y años, un tío: Juan Soto Viñolo. Carmen Molas son un trío de principiantes, que sólo les ha durado el misterio un par de añicos. Lo de Elena Francis gana en duración por goleada. La de señoras que oyeron este consultorio pensando que detrás estaban los consejos de una mujer amiga... 

Total, que de aquel programa, en el que todo el mundo enumeraba los programas que oían o que le despertaban recuerdos y tal... Pues he hecho una lista. Recordad que el programa se emitió en verano de 2003. Así que tienen que salir cosas que tienen ahora muchos, muchos años... La lista, ordenada, queda:

Carrusel Deportivo IIII
Fútbol en Catalán II
Parlar per Parlar I
Radio 80 Serie Oro (fórmula) I
Cap Nen Sense Joguina I
La Radio al Sol I
Directo (programa de Castelló Rovira)
Protagonistas
Jack el Despertador
Polvo de Estrellas
Hora 25
La Gramola
Supergarcía
La Saga de los Porretas
Mallamusicals
La Bisagra
El Terrat
La Ventana
Romero y su Tocadiscos Flamenco
Fútbol en Antena 3
Hoy por Hoy
El Larguero
Trotadiscos
Matilde, Perico y Periquín

La lista es la suma de los que nombraron los Especialistas Secundarios, Xavier Saisó, Goyo Benítez, Roberto Sánchez (que dijo uno del que no sé realmente el nombre y que no está en la lista, que iba de felicitaciones entre gente que se dedicaba discos), Toni Marín, Crisol Tuà, Eva Cartanyà, Ricky Romero, Bernat Soler, Xavi Sánchez, Guiomar Roglán, Pilar Argudo y Manel Borrell. 

Esta semana, el miércoles, se fallan los Ondas. Como siempre, lo que siempre se dice, es que los auténticos premios son los oyentes que bla, bla, bla... Bueno, pues digamos que estos son los Ondas personales de la gente que estaba en Ràdio Barcelona. Curiosamente, muchos de los de la lista, lo tienen. 

sábado, 16 de octubre de 2021

el búnquer

Me lo recomendó un amigo, Xavi, y lo tenía ahí, en la lista de cosas para escuchar. Se trata de un programa de una hora de duración, los días de diario, y se emite a través de Catalunya Ràdio. 

Así, de primeras, era una cosa rara: se hace rollo moderno, es decir, en un estudio para que se pueda ver por Youtube. ¿Es esto importante? No. ¿Que haya público es importante? Sí, da ambiente y vidilla. ¿De qué va? De biografías de gente. ¿Y esto mola? Pues mira, claramente, sí. Sin duda. Es de las mejores cosas que he descubierto esta temporada, aunque en realidad ya se emitía la temporada pasada. 

Si caéis y escucháis el programa, no os esperéis algo fuera del prisma de Catalunya Ràdio, y más aún cuando los que llevan el programa son el Peyu y Jair Domínguez. Pero oye, el programa, tal y como está diseñado, es genial. De verdad, genial. Te ríes, entretienen, cuentan cosas curiosas, se andan por las ramas, se chotean con el público, hacen el ganso... 

El radiochip de hoy, para buscarle tres pies al gato (que no sé por qué se dice tres) he elegido el programa que le dedicaron a un hermano de Franco: Ramón Franco. ¿Por qué? Por un poco de morbo, por eso de que no era de la misma cuerda del otro, y porque les quedó bien entretenido. Radiochip franquista, pero del otro franquismo: 


Total, que si a las 22 h no os convence escuchar tertulias de política ni noticias, os podéis poner este programa (que está en catalán, obviamente). Los de fuera de Cataluña... ya se sabe, por internet. Es sorprendente que a esas horas en una radio pública y que es la segunda más escuchada, en vez de seguir con el esquema general de todas las radios, haga una cosa completamente distinta. No son líderes, no... Pero... Ostras, mola. 

viernes, 15 de octubre de 2021

a través de los Ondas (54): 2008

En 2008 hubo una Eurocopa y unos Juegos Olímpicos. Perfecto para aprovechar lo del Pisuerga y premiar a los de los deportes de la SER. En aquel momento creo recordar que ya me parecía que en realidad lo que se premiaba era a Carrusel Deportivo y su éxito, que había hecho de la necesidad virtud. Habían convertido su programa de retransmisiones deportivas en un contenedor de deportes y entretenimiento en el que cada pieza era necesaria, en el que cada integrante del programa se podía identificar con gran parte de los oyentes, y habían establecido un nuevo lenguaje en el que todos sabían jugar. 

A lo mejor el premio tenía que haber ido (de nuevo) más allá de cubrir un acontecimiento deportivo. En realidad siempre he pensado que esto de las categorías a veces sirve de percha y otras veces es un escollo a la hora de premiar algo tan internamente tan diverso y extenso como los programas de radio. 

Pepa Fernández se volvió a llevar otro Ondas, y esta vez por su trayectoria. La otra vez, como recordaremos, fue en 2003 por su programa. «Por hacer una radio abierta, plural, no excluyente, entretenida, culta y en la que lo tradicional y lo nuevo se abrazan con sorprendente coherencia.»

A Canal Sur Radio se lo dieron «Por sus veinte años de servicio continuado a los oyentes andaluces desde una perspectiva de radio pública, cumpliendo así con plenitud la función, derivada de nuestra Constitución, que la legislación le otorga en cuanto proporcionar a los andaluces un buen servicio de radio público en el ámbito autonómico, tanto desde su contenido de radio hablada como de radio musical.» Ya sabéis que eso de los premios a los aniversarios siempre me chirría un pelín, porque al final es entregar un premio poco comprometido y sí, queda bien, pero es como premiar algo tan genérico que en realidad no estás premiando nada. 

El premio de la innovación... A ver... «Por combinar información, humor y entretenimiento, organizando un crucero en el que durante un fin de semana se realizó radio en vivo, con actuaciones musicales y concursos, con la participación en directo de los oyentes, y la convivencia de los comunicadores y artistas con la audiencia.» Bien, pero...

Ya habían conseguido un Ondas los del «¡Anda Ya!», los del «No Somos Nadie»... Daba la sensación de que estaban premiando al programa de Dial (que en ese momento era el programa de Cárdenas) por que no faltase premio para el otro buque de las mañanas del grupo. Yo recuerdo la primera vez que escuché a Cárdenas en Cadena Dial. Estaba en Barcelona, saliendo de casa para ir a la universidad, me lo puse por cotillear a ver... La cantidad de burradas que dijo en ese rato que había entre la puerta de casa y la boca del metro fue para ser tenida en cuenta en el Guinness. Me pregunté a mí mismo si en PRISA nadie escuchaba a Cárdenas, proque no podía ser posible. Sin embargo, este premio llegó antes de que yo lo hubiera escuchado... y me quedé en eso del creer que era para terminar de premiar a los productos propios, sin añadirle eso de no poder creer en mi mente lo que había escuchado. 

El radiochip de hoy es de lo poco que he encontrado de Cárdenas en Dial. Es una entrevista que le hizo en 2008 a Beatriz Luengo. Radiochip del hagamos una cosita:


Pues hasta aquí 2008... La siguiente historia de los Ondas ya estará tocando con el propio blog. 

jueves, 14 de octubre de 2021

lo de Arnedo

El otro día me escribieron con una curiosidad muy guay: Se podía escuchar esRadio a través de la aplicación de la SER. Sí, uno podía ponerse a Federico en vez de Àngels. ¿Brujería? ¿Otro ataque informático? ¿Un troll a los mandos? No. 

Resulta que Radio Arnedo (lo que venía siendo de la empresa Onda Rioja), antes asociada a la SER, ahora se ha pasado a esRadio. ¿Cuál es la razón? No tengo ni idea de cómo una empresa decide hacer tal cambio, pero no es la primera vez ni la segunda en la que una emisora cambia de asociada de la noche a la mañana... Pero claro, hijos de nuestro tiempo, eso del paso de la SER a esRadio a todos nos parece una curiosidad total. 

El otro día, Jorge Durán me pasó este radiochip en el que el locutor de los deportes informaba, tras la sintonía del Carrusel Deportivo, que eso que escuchaban eran los deportes de esRadio y que, cuando no emitieran eso, escucharían el «Marcador» de los pablos que es originario de esa emisora llamada Radio Marca. Bueno, no con estas palabras. Radiochip arnedano: 


Y lo mejor de todo es que miras la web y ves cosas de tipo SER, otras de tipo esRadio... Bueno, en realidad, esto no es lo mejor. Lo más curioso de todo esto es que el año pasado dediqué otra entrada a esta emisora. Porque resulta que cuando emitían la programación de la SER aún seguían emitiendo los indicativos de la emisora... ¡para la antigua Europa FM! Pero antigua, antigua. Me refiero a aquella Europa FM que escuchábamos 4 gatos. 

Pero... a ver... una cosa... 

Es que igual en el radiochip que he puesto igual, como la calidad de sonido no es muy buena, no te has enterado demasiado del detalle. El programa le llama «Tanteador Deportivo». Ojo al tema. Ni carrusel, ni marcador... «Tanteador Deportivo». Pero lo genial es que si escuchamos el anuncio que usaban en la SER, que me lo pasó Palaciego, escucharemos un detallito: 


«Tiempo de Fútbol». ¡Es buenísimo! O sea, esto es del nivel del dios de la especie troll. Estaban con el Carrusel, pero le llaman al programa casi como el de la competencia. Y al programa que tienen ahora, que es con esRadio pero cuyo programa es «Marcador», le llaman a medias como el programa de la radio con la que estaban antes, y poniendo un sinónimo del de ahora: «Tanteador Deportivo». Olé los huevos de Radio Arnedo. Su radio troll de confianza. 

miércoles, 13 de octubre de 2021

pregunta muy pertinente: ¿compite o no compite?

Pepa Bueno visitó a Aimar Bretos en «Hora 25». Estuvieron hablando del periódico, del nuevo diseño, de la filosofía de medio, de si lee o no lee las críticas... Y Aimar le preguntó por eso del El País Audio. 

La verdad es que me dio cierta sensación, como cada vez que se entrevista a cualquier jefazo o alto cargo de medios de comunicación actual, de que creen que el vulgo está muy pendiente de todo lo que hacen. Mejor dicho, porque quiero precisar: se pasan el día hablando de las nuevas tecnologías, teorizan sobre las nuevas maneras de llegar al público... Y, como consumidor habitual, me da cierta sensación de que obvian lo fundamental: que antes, cuando leías El País, El Mundo o el que fuera, tú leías las noticias que te llegaban a través de ese medio como en un paquete. Si tú te compras El País, tú tienes en tu mano todas las noticias que te traen. Sin embargo, a día de hoy, tú lees noticias sueltas de muchos medios. Lees un montón de trozos de periódicos que caen en tu pantalla. 

Decía Pepa Bueno, a pregunta de Aimar sobre el periódico en papel, que era algo así como un tesoro que todavía tenía mucha influencia. El discurso de Pepa estaba perfecto, pero desde el momento en que usaba lo del «todavía», se caía el discurso. 

Y vuelvo al punto de partida: cuando Aimar le preguntó a Pepa sobre lo de El País Audio. Pepa respondía como si la gente tuviera demasiado tiempo libre, y quizá un poco autocomplaciente, como si de verdad pensase que la gente consume los contenidos que nos ofrecen con la misma pasión con que ellos nos dicen que lo hacen. 

Pero llegamos a lo principal de la entrada de hoy y por lo que me decidí a escribir esta entrada en el blog. Radiochip de la competencia: 


¿Es un tiro en el pie eso de que PRISA haga competir El País con la SER? Yo digo que no. Pero no por lo que dice Pepa. 

Yo digo que no en primer lugar porque por mucho bombo que se le dé a eso de que te lean las noticias y demás, estoy convencido de que eso será algo completamente residual y que dentro de dos meses no nos acordaremos. Y, lo segundo, porque como empresa, en general, lo mismo le da a PRISA que consumas la SER o cualquier cosa del grupo. Otra cosa es si los recursos que empleen para una determinada cosa les sale a cuenta. 

Pero Pepa responde incorrectamente. La pregunta era muy pertinente y la respuesta muy errónea. Aimar le hace una pregunta que tiene poco recorrido (por obvia) y la respuesta de Pepa no tiene sentido ninguno. Según Pepa, son cosas que no van a competir. ¡¡Por favor!!

Lo he repetido mil veces en el blog, pero lo voy a hacer una vez más: La radio compite contra la televisión, con Netflix, con los videojuegos, con ir de fiesta, con ir a clase, con escuchar un wasap, con oír música... Con follar. Con absolutamente todo. Todo compite con todo. ¿Cómo no van a competir dos cosas que son parecidas? ¡Pues claro que compiten! 

Y lo peor es que le pregunta si escucha el programa, y ella dice que cuando puede. Hombre, desde luego, si tienes que trabajar, escuchar los podcast de El País y vivir... Pues chica, claro que no te queda tiempo, mujer. Elegir escuchar una radio es cada vez un acto más de agradecer, igual que poner un determinado canal de televisión o perder el tiempo en leer este blog. Es un acto mágico el que te elijan para pasar su tiempo, aunque sea poco tiempo. 

Yo soy de la opinión de que, efectivamente, no va a competir eso con la SER porque no creo que tenga demasiado recorrido, pero no porque ese nuevo proyecto no vaya a competir con la SER: Es que claro que compite. 

Si me dijeran a día de hoy cuál es el primer competidor para los programas despertadores de la mañana, lo tengo claro: Instagram. Por las mañanas, cuando voy en bus, puedo ver a chavalería (oyente diana tradicional de estos programas) pasar media hora seguida viendo cosas que han subido en Instagram y TikTok, oyendo, por supuesto, la música o las cosas que digan en los vídeos. 

Hace unos años, en el autobús, si ibas a la universidad, tenías que elegir entre hablar con el de al lado, escuchar tu música (en tu walkman, en tu CD portátil, en tu mp3 o en Spotify, según la época del sujeto en cuestión) o la radio. Ahora tienen que elegir hablar con el de al lado, escuchar música... o ver lo que pone el gentío en las redes sociales. Y la chavala que tenía al lado el otro día, entre ver mazados bailando en TikTok media hora y escuchar la radio, ya os digo yo que ganó absolutamente todo el tiempo lo de ver mazados con sus vídeos de pocos segundos uno detrás de otro. 

Así que sí, todo compite con todo. Si hacen audios, vídeos, o lo que sea en El País, compite con la SER y con lo que les salga. Así es la vida. 

martes, 12 de octubre de 2021

la gesta española

Hace 15 años, cuando en la COPE por la tarde hacían un programa normal y no cosas suecas, se sacaban de la manga secciones y contenidos propios, sin mirar a ver qué se cuece en Twitter. Una de las secciones que tenían era muy española y mucho española. 

Lo de hoy va de Colón, descubrimiento de América y todo eso. La sección que traigo hoy se llamaba «La Gesta Española», y la llevaba José Javier Esparza... Sí, el del parche, el de «La Estrella Polar». Y sí, muchos diréis que es el mismo que estaba todo el día con lo de la reconquista y que en su programa, años después, estaba a tope con todas las cosas que hoy defiende Vox. Pero mira... Igual que Oriol Junqueras ha tenido su espacio de historia y ha pasado por el blog, pues también este señor. 

El radiochip de hoy va de qué va ocurriendo con las carabelas cuando llegaron a Canarias y luego se fueron para América. Radiochip del parche:


Lo más curioso es eso de darse cuenta de que empíricamente sabían que la brújula apunta al norte... pero claro, no sabían que al norte magnético, que eso en la época aún no se sabía qué narices era. Y también es curioso lo de la carta... Eso que dicen que eran evangelizables porque no parecían tener secta alguna. Esa forma de expresarse medieval me parece graciosa, porque suena casi a moderna. 

lunes, 11 de octubre de 2021

crítica velada

¿Os habíais dado cuenta de una cosa? Muchos seguro que no, pero algunos igual sí: Pino nunca da la hora. Mirad que es típico lo de dar la hora en la radio cada vez que se va y viene de publicidad y cosas del estilo. Pero Pino, nada. Nunca. Qué rebelde. 

También es cierto que estar en fin de semana... Bueno... Pero por la mañana de un día normal, aunque uno escuche siempre el mismo programa y escuchando la sintonía que sea o la sección que sea controla perfectamente la hora, está genial eso de que te orienten por si acaso. Pero bueno... en fin de semana igual no es tan importante. 

La cuestión es que esto es una frikada. ¿Dar la hora o no? ¿Damos por hecho que miramos el reloj o el móvil? ¿Es esto una tontería o, por el contrario, es algo que es necesario? Yo dejo aquí la pregunta, pero está claro que hay dos opiniones. 

El otro día, en el «Si Amanece...», Roberto Sánchez y Àngels estuvieron hablando de este tema de pasada. Sí, de pasada. Pero si estamos al quite con esto, tenemos claro que esto que sonó en antena fue una crítica velada a Pino bueno. ¿No os lo creéis? Pues sí, escuchad este radiochip de finales de septiembre: 


Que vale, no dicen el nombre... Pero está claro de quién hablan, ya os lo digo. 

domingo, 10 de octubre de 2021

los locutores leen y los redactores escriben

Ojo a lo de hoy, porque viene de un recorte de prensa que me mandó Toni Mascaró el año pasado y que me parece muy curioso. Atención al recorte de prensa de El País... 10 de octubre de 1991, hace ahora 30 años. 

La historia es buenísima y no sé en qué quedaría... A ver si algún cacereño que estuviera en la movida sabe contar qué ocurrió después. 

Es que esta noticia ahora sería más que impensable. De hecho, ya sería impensable antes de llegar al año 2000. Es flipante que dos locutores (que en aquel momento significaría exactamente eso: persona que locuta) pararan un informativo en la radio por decir que los redactores están leyendo las noticias que han escrito previamente. 

Claro, si echamos la vista atrás, muy atrás, efectivamente la cosa fue así en una época: los locutores leían. Los periodistas eran casi una cosa ajena a la radio, y lo que primaba era la locución. Así que con ese marco mental, es normal que estos señores consideraran unos intrusos a esos periodistas que leían sus propias noticias. 

Decían que eran celos profesionales... 

Pero claro, la radio había cambiado y se había empezado a inundar de periodistas. En vez de tener dos figuras distintas, era más cómodo que el redactor en cuestión hablara directamente. 

Sí, sí, sí, sí... Ya sé qué estáis pensando... Que esto os cae muy lejos, muy antiguo, de la radio rupestre... Que es muy paleto eso de que un periodista no pueda leer sus noticias. Que para que un mensaje llegue al oyente, mientras no tenga una voz escandalosamente horrible o no sepa hablar, claro que un periodista puede y debe leer sus noticias. ¡Faltaría más!

Y esto tan simple, que tenemos tan claro y que nos parece tan fácil de razonar me ha dado que pensar. Muchas veces que la voz es el equivalente a «estar bueno en la radio». Y a eso voy...

En la radio se suele pillar gente que escriba noticias... y haga bien la locución, y a ser posible tenga una voz muy bonita. En la televisión sin embargo hay muchas ocasiones en que se ha hecho el camino contrario... Tú pones a los redactores, que pueden ser todo lo feos que queráis, pero la que presenta los informativos en LaSexta, diría que sin excepción, son tías cañón que den muy bien en cámara. No sé si sólo leen las noticias o si también están a tope en la redacción, pero está claro que la persona que sirve el producto tiene que «estar bueno en la televisión». 

El radiochip de hoy no sé si tiene que ver con todo esto... Bueno, sí. Va de una entrevista que le hicieron a Rocío Crusset, la hija de Carlos Herrera y Mariló Montero en «La Noche» de Arjona. Escuchad el radiochip del modelaje y me explico: 


Es muy interesante, porque la descripción de esta entrevista rezaba: «Rocío Crusset, joven modelo sevillana hija de la periodista Mariló Montero y del locutor Carlos Herrera». O sea, que como Herrera sale en la radio, es locutor. Nada tiene que ver si hace esto o lo otro en la radio... El que pasa horas delante de un micrófono es locutor. No se diferencian oficios. Y Mariló Montero es periodista. Como todos sabemos, Mariló Montero ha salido mucho en la tele... Es la persona que nos servía un mensaje y presentaba un programa que quizá podrían haber presentado alguna de las redactoras del programa... Pero claro, ella daba muy bien en pantalla. Si tienes a varias personas que van a dar un mensaje, por muy preparadas que estén, en igualdad de condiciones se pilla a la que mejor da en cámara. ¿Se elige también a la que mejor da en cámara aunque otra menos agraciada lo hiciera algo mejor? Pues ahí entra la discusión.

Y en la radio antes eran dos cosas completamente distintas. Lo que querían estos locutores es transmitir su mensaje porque su voz, su dicción, etc. tenía que ser mejor que la de los periodistas que igual leían peor (cosa a la que damos mucho mérito, porque requiere preparación y todo eso), o porque su voz era más bonita (cosa a la que no damos ningún mérito, porque nos parece banal... como lo de estar bueno en la televisión). Porque por muy bien que pudiera leer tal locutor, por mucho que se preparase, si tenía voz de pito me juego dinero a que le decían que hasta luego, que probara en otro trabajo.

Así que la comunicación termina queriendo optimizar: combinar dar bien ante el micrófono o cámara y una cierta consistencia en el trabajo. En la optimización del producto está lo que consumimos. Y cuando hay cientos y cientos de aspirantes... Sí, quizá entre habilidades o aptitudes parecidas terminan cogiendo siempre a la que está buena, al mazado, al que tiene tal voz o tal otra. Si no estáis de acuerdo, esperad a escuchar a un locutor de la SER con voz de pito o a una presentadora de las noticias de LaSexta que sea mínimamente fea. Aquí debajo podéis dejar algún ejemplo... Aunque no creo que encontréis ninguno. 

sábado, 9 de octubre de 2021

edades valencianas

¡Venga! Ya que he estado estos meses hablando de las edades de los oyentes de las distintas cadenas de radio en distintas comunidades, vamos a ver qué pasa con los valencianos. Lo curioso es que, haciendo la media de este año, veo cosas curiosas, como por ejemplo... Que esRadio está casi empatada en audiencia con RNE, que À Punt es bastante marginal, con toda la tabarra que se dio con que los valencianos querían una radio autonómica y tal... ¿No la oyen porque es poco interesante, porque tiene poco presupuesto o porque en realidad no había tanto clamor popular? Bueno, vamos a ver el gráfico: 


Como siempre, la primera columna son los menores de 25, luego cada columna son bloques de edad cada 10 años, y la última columna son los mayores de 75 años. Y el orden de emisoras: SER, COPE, Onda Cero, RNE, esRadio y À Punt Radio. 

Manda la SER, y sorprende que el máximo de su audiencia es de mayor edad que el de la COPE u Onda Cero. ¡Incluso que RNE! Y vuelve a verse que el máximo de la audiencia de Federico no son los más mayores, como yo me imaginaba antes... Es que el máximo de edad para esRadio en esta comunidad también está en la mediana edad. 

Hablando de la radio de Federico... Es que he encontrado un radiochip de 3 horas en el que el tema es «Libertad lingüística en la Comunidad Valenciana», de julio de este año. ¿De qué programa? Pues del Pino malo. A ver... no todo en este blog va a ser poner radiochips de Pino bueno. Pino malo tiene que tener también su poquito de atención. Radiochip valenciano:

 

Que os juro que lo empecé a oír y me pregunté si las tres horas eran de la sintonía del programa sin fin. Madre mía... Y esa cadencia al hablar... Y os juro que tengo algún amigo abonadísimo a escuchar Pino malo. 

Volviendo al tema... Sorprende que en la Comunidad Valenciana (lo pongo en impersonal, pero a quien me sorprende es a mí) que la audiencia de Onda Cero y la COPE sean más jóvenes que la de la SER. Es para pensar.