miércoles, 14 de noviembre de 2018

los primeros años de la radio

Sabemos todos que fue en noviembre de 1924 cuando se inauguró Radio Barcelona oficialmente, que es la EAJ-1... aunque en realidad hubo emisiones anteriores regulares tanto en España como en muchos países (incluso entre continentes). España está dentro del club de 1923 en realidad. 

No vamos a considerar emisiones ocasionales, que eso... a saber. Vamos a considerar los años en los que los países empezaron a tener emisoras de radio que emitían ya con regularidad. Sabemos que 1923 es el año en que España estaría en esta lista (con arreglo a la historia correcta), pero... ¿Qué lugar ocupa? 

Si tomamos los primeros 5 años desde que empieza una radio a emitir «de normal», España está en ese grupo de cabeza. La cosa sería así: 


La primera fue la estación de La Haya en 1919 que se denominó Radio Soirée-Musicale. Sí, con su nombre franchute, sus emisiones exclusivas por la tarde y con su cese en 1924 por entrar en bancarrota. 

Después, Argentina (cuya bandera entonces no tenía sol), Canadá, Colombia y los EE. UU. Las primeras palabras de la radio argentina fueron pronunciadas por Enrique Telémaco Susini. Dijo: «Señoras y Señores: la Sociedad Radio Argentina les presenta hoy el Festival de Richard Wagner, con la actuación del Tenor Maestri, la Soprano argentina Sara César y el Barítono Rossi Morelli.» Y hala, Wagner en vena.

En 1921 se estrenaron la Malasia Británica (bueno, Indonesia ahora), Méjico, Nueva Zelanda, Rusia y Uruguay. Como vemos, en Sudamérica siempre han sido muy amigos del hablar por los codos, y esto lo muestra. En 1922 se unieron al mundo radiofónico regular Ceilán (hoy Sri Lanka), Chile, Cuba, Francia, Reino Unido, Panamá y Suiza. 

En 1923, además de España —se cumplen por tanto 95 años de radio en España, en rigor—, Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Brasil, Checoslovaquia, China —cómo molaba su bandera, ¿eh?— Dinamarca, Finlandia, Italia, Sudáfrica y Suecia. Digamos que 1923 fue «el año fuerte». Y en 1924, Estonia, Luxemburgo, Noruega, Polonia, Yugoslavia, Costa Rica y nada más. Los portugueses y los japoneses, entre otros, empezaron en 1925. 

Y ojo, que los últimos en llegar han sido Namibia (en 1969), Omán (en 1970) y la inaccesible Bután en 1973. 

En una entrada que parece que el radiochip va a ser de pioneros de radio... Pues no. Habrá que hablar precisamente del último país en el que aparecieron emisoras de radio: Bután. Bután empezó a tener radio cuando Josemi Rodríguez Sieiro tenía 23 años. ¿Y por qué hablo de este señor? Porque de lo poco que sé de la gente que vive en Bután es sobre el hijo del rey, que por lo visto «es horroroso, horrendo, muy feo». No sé... lo miraré por internet, a ver. Radiochip butanero: 



Será el país más feliz del mundo, pero que la radio llegó tarde, tarde. 

martes, 13 de noviembre de 2018

a lo Kiko

Todos los años solía ir con mis amigos a algún camping de la Costa Dorada. Así somos los de Zaragoza... la Costa Dorada es invadida por aragoneses y riojanos cada verano. 

Hace algunos años, poco antes de que existiera el WhatsApp, estábamos a punto de irnos, haciendo tiempo en la parcela, sentados haciendo la nada. En un momento dado, a un amigo le sonó el móvil. Era un SMS de una chica del camping. Cuando dijo que le había llegado el mensaje, nos dijo de quién era y procedió a leerlo en alto, ya que estábamos todos atentos al salseo. 

El SMS decía lo típico... Que si justo antes de irse que ya sabía que era muy tarde, que bla, bla, bla... Y que estaba enamorada. Él estaba leyendo todo el mensaje en alto, y además leyó en alto el final del mensaje, que venía a ser: «Porfa, no le digas a nadie que te he mandado este mensaje...» 

Demasiado tarde. Estas cosas o se ponen al principio... 

Algo parecido, pero en otro ámbito, sucedió el viernes pasado en «La Ciutat» de Onda Cero Tarragona. Estaban en el espacio al que llaman «La Tertulieta», que es una especie de «La Cultureta» pero a lo tarraconense. En un momento dado, alguien de la tertulia se puso a leer el móvil. Esto no lo podemos saber porque no hay cámaras... Pero lo podíamos intuir porque se hizo el silencio. En ese momento, el presentador, Pablo Alcaraz, dijo que dejaran de «boicotear» el programa. 

Lo que estaba ocurriendo es que a ese contertulio, David Serra, le estaba llamando su hermano para decirle que había ganado el primer premio en el Festival de La Laguna, de Tenerife. Total, que en ese momento, ya que le estaba llamando en directo... Pues mira, a lo Kiko Hernández en «Sálvame», o como si llamara la Pantoja a Carlota Corredera, puso el manos libres delante del micrófono... ¿Qué ocurrió? Lo podréis escuchar en este radiochip premiado: 


Pues ahí estaba... ¡Era un secreto! ¡Toma secreto! Le habían pedido discreción, pero... chico, ahora lo sabemos todos. Y mira que le habían avisado de que estaba en directo en la radio nada más empezar... Pero así es la radio en directo, oye. Estas cosas pasan, y el momento «tierra, trágame» ahí está. ¡Qué le vamos a hacer! Eso sí... un ratito de radio que tenía que pasar por el blog. 

lunes, 12 de noviembre de 2018

¿de Amón o de Rhodes?

Debo de ser un raro espécimen, porque escucho a James Rhodes en el «A Vivir...» bien a gusto y a Rubén Amón en «Más de Uno» muy a gusto también y no siento rechazo por ninguno de los dos. Muy al contrario.

Sin embargo, desde hace meses y meses, desde que Rhodes en El País —¿acaso antes?— se pusiera a la cabeza del amor a España y todo lo español con tanto éxito (y algunas críticas), Amón, que escribe en El País también, ha mostrado su... no sé como decirlo... su ¿manía? a Rhodes. O a lo que él decía, o a su personaje. No estoy muy seguro del todo. 

Dentro de «la España que madruga» del programa de Alsina, hay cierto cachondeo con Amón desde hace meses cuando se apela a Rhodes. No, no en plan mal, sino en plan risas con Amón, porque juegan a que Rhodes es una especie de kryptonita amonesca; como si fuera su completo antagonista. Y a la primera que puede  se mete con Rhodes. Y a la primera que puede el resto, le recuerdan sus artículos. 

Para Amón, si hubiera un apelativo que se le pudiera dar a Rhodes es ñoño. Lo podemos escuchar en este indulto de mayo. Radiochip ñoño: 



Y mira, me hace gracia que a Amón le parezca ñoño, porque seguramente Rhodes lo es, y a la vez me hace gracia que a Rhodes le guste tanto España y lo diga, porque en el fondo parece que tiene que venir alguien de fuera para poder decir según que cosas. ¿Y eso es ñoño? Sí. ¿Pero me gusta? Pues mira... también. Todos tenemos una parte ñoña y blandengue.

Eso sí... Una cosa que no me gusta de Rhodes: De él hemos aprendido que se puede ser ñoño y a la vez usar la técnica Francino de meter un taco sin sentido ninguno en cada frase para buscar cercanía con los oyentes. Del resto... Pues oye, me encanta su visión happy de la vida. Intento no perderme nunca su sección en la radio. 

Pero este pasado sábado Rhodes estuvo en el programa del Pino bueno hablando de algún odiador... Y sí, ese odiador es claramente Rubén Amón. En julio le dedicó un artículo en El País, y este sábado, después de la sección en el programa de la SER, le ha dedicado otro artículo en respuesta

La sección de Rhodes en el «A Vivir...», que tituló «Bach es pura alegría a diferencia de Rubén Amón los haters» es este otro radiochip ñoño:


¿Queríais transmedia de la buena? Pues mira, no hay nada más moderno que seguir esta pelea a través de prensa escrita, radio y redes sociales Twitter. Eso sí... no al mismo tiempo. Al final Rhodes, a pesar de ser el ñoño y no el gruñón (que sería Amón) va y le llama «Rubén Mamón». Desde luego, no pasa de ser una chorrada... No nos pongamos en plan alarmados. Juguemos a elegir aunque no sea necesario:

¿Sois más de Rhodes o de Amón?

domingo, 11 de noviembre de 2018

longuerones y coquinas

Hoy se cumplen 30 añacos de la primera emisión de Canal Sur Radio. Y he encontrado por mis archivos (no sé de dónde lo he sacado, si me lo pasó @DiexistaFM o qué hace mil años) un trocito del especial de los 20 años de Canal Sur Radio en el que rescataban el primer boletín emitido. Flipad con este radiochip del mar: 



Veinticinco barcos amarrados en protesta de la administración portuguesa... Unas pérdidas superiores a ¡25 millones de pesetas! Que visto con ojos de ahora... Qué poco épico eso de que la primera noticia de la radio pública fuera de longuerones y coquinas. Pero también pienso que no fue casual... Quizá querían mostrar así que era una radio "pegada al día a día de la tierra", como expresando que iban a dar noticias cercanas que jamás sonarían en un boletín de la SER, RNE, Antena 3 Radio o la COPE. Esto es algo que hábilmente ahora no es impensable, desde que la SER incluye en sus principales horas las noticias regionales en los boletines. 

Después, como veréis, en este radiochip hablan del compositor de la primera sintonía de Canal Sur Radio y sus variaciones, que mola mucho. La variación de banda de música hace reír, la verdad...

Y por lo visto, los longuerones son como navajas, pero no son exactamente lo mismo. A mí me enseñan esa imagen y digo: "Navajas con una salsa verde". Pero no, por lo visto son longuerones...

sábado, 10 de noviembre de 2018

comprueba tus cupones

Mañana es el día 11 de noviembre, es decir, el once del once. Y toca una entrada sobre la ONCE, que es uno de los principales anunciantes de la radio de toda la vida. De hecho, siempre suelo comentar que precisamente Onda Cero se llama así porque al final sus iniciales son... ¡la ONCE! 

En la Onda Cero noventera, la de la ONCE, tenían un servicio muy curioso y de la que se supone que algo de pasta sacarían, porque era un 906. ¿Para qué servía el servicio? Pues para preguntar si tu cupón había sido premiado. En ese 906 te decían los números premiados de los últimos 10 días. Y ojo a las tarifas: 76 pesetas o 55 pesetas el minuto según tarifa. Que digo que igual costaba más la propia llamada que el cupón. Escuchad la publicidad en este radiochip 906:



Imaginarse un servicio así (o sacaperrras, llamadlo como queráis) es flipante 25 años más tarde. Nadie pagaría un duro por ver si le ha tocado nada. Lo miras en internet y ya está. Pero me hace gracia eso de que anunciaran que podías comprobar si te había tocado y te habías dejado por ahí el cupón... ¿Pero alguien se acuerda del número que compra y exactamente de qué día es si se lo deja olvidado en la cartera? 

viernes, 9 de noviembre de 2018

tú hoy no escucharías «Protagonistas» (y 3)

Bueno... Que si un boletín sin conexiones ni cortes de voz... Que si canciones rancias... Que si glosar la vida de Juan XXIII y de la Reina Sofía... Madre mía, qué radio flipante se hacía para nosotros, que vivimos en 2018. Ahora ya no reclamarías un «Protagonistas» a la antigua usanza tan a la ligera, ¿eh? Pero repito: Si fueras un español de 1983, con sus circunstancias, te parecería todo «oc». 

Y en un programa de marujas, que se han tragado a Nati Mistral, y todo este contenido... ¿Cómo puede ser que en media hora no se haya comido piublicidad? Pues se la comen, claro. Muebles de cocina de El Corte Inglés (cocinas Forlady, no digo más, amigas del heteropatriarcado), arroz Nomen, para hacerle la paellica a la familia los domingos (un «señor arroz», para las amigas del heteropatriarcado), y cómo no, Danone, para alimentar a los hijos como auténticos robles. Y justo después de todo esto... una canción que jamás había oído en mi vida. «Let's Pool» de The Ritchie Family: una canción lamentable pero que es mejor no escuchar, porque engancha. 

Tras la canción infumable, unas campanitas con la sintonía de «Protagonistas», ¡¡¡igual que ahora hace la SER con sus programas!!! ¡¡¡Madre mía!!! 

Todo esto de lo que estoy hablando lo vas a poder escuchar en este tercer radiochip tuitero: 



Ojo, que para felicitar a la Reina leían tweets. Que sí, que sí, en 1983 leían tweets. La única diferencia es que venían escritos en las páginas de Diario 16. Leían mensajitos cortos públicos de felicitación de Cela, Núria Espert, Díaz Miguel... Y hablaban con el señor Baltasar Porcel sobre las infantas. Y seguían alabando a la figura de la Reina... ¡Madre mía, visto con ojos de 2018! Todo sin interrupciones y sobre vacío. Nada de tertulianos ni colaboradores que hicieran coros. Nada. Ni un puto colaborador haciendo gracietas ni nada de nada. Hacían la pelota sin necesidad de poner arrobas a los interesados. 

Después de este coñazo... Un poco de José Carreras, señora. La jota de Perico... Esa versión que estará muy bien cantada, pero cada vez que canta «dila que» me explotan los oídos. Y lo dice, lo repite, una y otra vez... ¡Dile, coño, se dice dile! Muy bonita, pero muy de la tortura gramatical. Le mandaba yo a Álex Grijelmo con una lanza. Y luego, claro, la versión correspondiente de la sintonía de «Protagonistas».

Y después... ¡Sí! ¡Más publicidad! Mención de Pascual... La leche Pascual tenía todo que daba la vaca, menos la grasa. Señora, compre. Después, de nuevo sin colaboradores ni nada, otra parte del microespacio de vida sana de Pascual. Un espacio... uperisado. Y tras este microespacio publicitario, una canción de Víctor Manuel. 

Y más publicidad. Poner el teléfono sólo costaba 11.000 pesetas, señora. Infórmese en el 004. Después, de nuevo Danone, que daba Ford Fiesta por sorteo... Luego viene un corte de edición (que no es del programa, sino de la grabación), y pegan más publi de Nomen... El señor arroz. ¿Y qué me decís de la nueva Coca-Cola sin cafeína? La etiqueta es dorada, señora. Y el Resolutivo Regium, señora. 

En el minuto 28 hay un corte y aparece un trozo en el que hablaban de política de la transición. Luis del Olmo decía que si iba a ser muy difícil o iban a pasar muchos años hasta que la derecha volviera al poder. Efectivamente. 1983.

No, no escucharías el «Protagonistas». En 2018, claro. 

jueves, 8 de noviembre de 2018

tú hoy no escucharías «Protagonistas» (2)

1, X, 2
En la pasada entrada hablaba de que los programas de 1983 no eran como los de ahora, pero tampoco los oyentes. Ni las circunstancias. Aquel «Protagonistas» de 1983 era muy de 1983. Empezaba después del boletín de las 9 h. ¿Cómo empezar un programa? Pues con la sintonía, y aquel 2 de noviembre de 1983, con Nati Mistral hablando de su amor a España. En aquel entonces igual sonaba normalísimo, y hoy fliparíamos. 

Aquel programa giraba en torno al 45º cumpleaños de la Reina Sofía. ¿Os imagináis hoy un programa de máxima audiencia de por la mañana hablando del cumpleaños de Letizia? Ni de coña. ¿Os imagináis ausencia de publicidad después del boleto y meter canciones en el «Hoy por Hoy» o en «Más de Uno»? Ni de coña máxima. Entretenimiento se ha dicho, señora. 

Y le meto ahí un poquito de Nati Mistral cantando «Luna de España», venga. Porque por aquel entonces, la música no pasaba por tantos canales de radio, y por supuesto nada por la tele, que no existía a esas horas. O te ponías un disco, o te ponías los eclécticos 40 (la SER en FM, o alguna de estas emisoras de FM que pululaban), o te ponías las canciones que salpicaban el «Protagonistas», claro. No había Cadena Dial para las marujas matutinas, ni corrillo de la Campos, ni nada. Había Luis del Olmo, o Joaquín Prat... 

Tras poner Nati Mistral, le ponían a Don Luis una sintonía de fondo en plan «chumba, chumba» que ahora queda flipante. A día de hoy, ni los más modernos y atrevidos hablarían sobre un fondo tan machacón. Los de la Máxima, si me apuras. Y justo después de ese roto musical, «Palo Bonito» de L. Barreto. 

Todo esto de lo que estoy hablando lo podrás escuchar en este radiochip protagonista: 



El invitado ese día era Rafael Abella, escritor de historia española (o sea, centrado en la Guerra Civil), y se permitía hacer hincapié en que él pensaba haber estado invitado para el día anterior, pero que reciclaba el contenido para ese 2 de noviembre. Y se puso a hablar de Juan XXIII, al que por lo visto llamaban «el Papa Quinielas» porque era equis, equis, uno, uno, uno... En fin... este chistaco no es mío; lo recoge el señor Abella en aquel programa. 

Sin música de fondo y sin nada más, hablaron sobre la Reina Sofía brevemente, y durante minutos y minutos, anécdotas del papa Juan XXIII, en plan gracioso y curioso, aunque en realidad era un poquito coñazo. Mientras hablaba el señor Abella, Del Olmo estaba bastante callado. Yo creo que se estaba aburriendo hasta él. 

¡Vaya! Ni risas, ni Tip, ni debate del estado de la nación, ni leches. Una hora normal en la que dormimos mucho. Porque después del señor Abella, nada... Una canción de Perales, y ya está. Repito: No existía Cadena Dial, y digo yo que esto hacía las funciones para esa ama de casa que limpiaba el polvo canturreando. Y nada de versiones editadas, ¿eh? Si se hacen bola las canciones, se hacen bola. 

Tras Perales, el señor Porcel, que venía a ilustrar la vida de la Reina Sofía, haciéndole la pelota de una manera.... Buff... Que era Reina la señora, no superheroína. 

Quizá a estas alturas estés pensando que quizá, sólo quizá, la radio ha mejorado muchísimo, y que el baúl de Karina es un puto timo. Pero te recuerdo que en 1983 te hubiera parecido correcto. Pero sí... Yo también creo que hemos ido a mucho mejor. En la próxima entrada lo volvemos a retomar. 

miércoles, 7 de noviembre de 2018

tú hoy no escucharías «Protagonistas» (1)

Pero ni de coña, ¿eh? Ni de coña hoy te tragarías una hora entera de «Protagonistas» de Luis del Olmo. Así te lo digo. Pero ni loco. 

Pero un título así tiene truco... No estamos en 1983, no tienes una oferta radiofónica como la de 1983, por aquel entonces la tele de la mañana no existía, nuestros temas de interés no son los de aquella época, nuestra manera de pensar tampoco, ni los gustos musicales... 

Cada programa de radio, como bien recuerda Iñaki, es fiel reflejo de su tiempo. Iñaki, el propio Iñaki, si tuviera que hacer el «Hoy por Hoy» en 2018, se parecería más al de Pepa de hoy que al del propio Iñaki de, por ejemplo, 1990. Nada que ver. 

Además, tenemos que tener en cuenta que nuestros mejores recuerdos almibaran la imagen que tenemos de programas pasados. Como suelo recordar a la gente con la que alguna vez he podido hablar de radio, yo que he ido coleccionando muchas grabaciones de radio, hay programas que eran mejores de lo que hoy se recuerdan o de la audiencia que consiguieron, y hay otros programas que eran una chasta pero que vaya usted a saber por qué, la gente recuerda como si fueran increíbles y luego eran una chasta absoluta. 

En el radiochip de hoy (del 2 de noviembre de 1983) no vamos a escuchar (aún) nada de «Protagonistas». Simplemente vamos a escuchar el boletín de noticias de las 9 h. de la mañana, que era justo antes de que empezara Luis del Olmo. Ya sabéis que Del Olmo no comenzó a madrugar hasta finales de los 90... ¿No os lo creéis? Pues ya hice una entrada recordando este falso mito... 

¡Aquí va aquel boletín de hace 35 años! Ojo, porque hay que comentar algunas cosas además de las noticias... Radiochip reinil: 



El inicio del boletín con esa música... Madre mía... Y la noticia del día era el cumpleaños de Doña Sofía. Imaginaos ahora como plato fuerte del día... Imaginaos que la noticia principal fuera que Letizia cumpliera 45 años. El Rey se iba a Francia, y se veía que las relaciones con el país vecino eran mejorables... Qué tiempos más raros. Y se hablaba de lucha antiterrorista, de evacuaciones de cubanos, de cosas católicas (que eso era la COPE, claro), de tráfico de personas entre Portugal y España... ¡Siendo que ahora se puede pasar como Pedro por tu casa! Vaya época... Había un impuesto fronterizo. 

Cómo corren las noticias, ¿eh? ¡¡Ni un puto corte de voz!! ¡¡Nada!! Ni conexiones con todos esos países de los que hablaban, ni nada. Todo a dos voces, pero sin parar ni nada. Pim, pam, pim, pam... Las únicas voces, las de los boletineros. 

Finalizado el grueso del boletín, el hombre daba los deportes (el Sabadell había ganado al Zaragoza, qué ultraje), y la señora, el tiempo. ¿Os dais cuenta? "Bla, bla, bla, en Castilla, en León..." Separados. A veces, lo antiguo termina siendo moderno. Y justo después, comenzaba el programa de Luis del Olmo, con una calidad de sonido mucho mayor. Ya veréis cómo era el programa... 

martes, 6 de noviembre de 2018

una de las diferencias entre tele y radio

Voy a usar lo sucedido con Dani Mateo para hablar de una  de las grandes diferencias que suele haber entre televisión y radio. 

De lo de Dani Mateo se ha hablado mucho. Ya sabéis... Va Dani Mateo, al final se suena los mocos en la bandera española y le cae la del pulpo. Podríamos hablar de:

- Los símbolos, ¿son sagrados?
- El respeto a ellos: ¿acaso se respeta más a unos u otros?
- Los límites del humor (que estos años han sido el pan nuestro de cada día)
- La autocensura
- Los apoyos y el hecho de que las marcas tengan exactamente la misma libertad para desligarse de Dani Mateo o para aprovecharse del tirón para hacerse publicidad gratis. 
- De la repercusión de la tele o de determinados programas (que fue el tema del otro día, ya que un mismo chiste no tiene la misma repercusión dependiendo de dónde venga)
- De si una empresa puede tener o no dos líneas editoriales completamente distintas (como ayer)

Y de muchas más cosas. Todo son temas interesantísimos y que darían para una tertulia normal y para un gabinete largo (que ojalá). Ayer estuvieron hablando en el «Hoy por Hoy» del tema de los límites del humor y además Toni Garrido entrevistó a Dani Mateo, que a la par es el presentador del programa que Toni produce. Radiochips banderuelos: 

y aquí lo otro.

La gran pregunta que nos hacíamos muchos era si Dani Mateo podía o no rechazar hacer un determinado gag que le habían escrito. ¿Puede Dani Mateo negarse a hacer un determinado número en el programa de La Sexta? ¿Para no hacerlo se hubiera tenido que enfrentar a su equipo? Dani Mateo entra dentro de un paquete que se llama «El Intermedio» en el que interpreta los guiones que le escriben. 

En la radio... No es tan así. Normalmente (no siempre) un humorista en la radio es Juan Palomo. Normalmente un cómico que está en la radio no hace de altavoz de los guionistas del programa, sino que hace chistes que le salen de dentro (es guionista y actor: todo), y termina siendo el creador de todo aquello que hace. No siempre, claro, pero digamos que el funcionamiento de la radio no es como el de la tele, en el que Wyoming o Dani Mateo aparecen a última hora para leer el guión e interpretarlo en directo en un segundo pase. Normalmente, si un determinado humorista está en la radio, hace sus propios guiones o tiene más capacidad para decir si esto sí o si aquello no. Es decir, que Broncano tiene guionistas para «La Resistencia» en televisión, pero no tengo tan claro que tenga guionistas para «La Vida Moderna». 

Aaunque no sea estrictamente así (que hay de todo en todos los sitios), podríamos decir que si Wyoming está en la tele lee el guión, pero si está de colaborador en la radio, es él el que suele ser responsable de todo aquello que dice. No se suele guionizar la opinión o performance de un humorista, quiero decir. Esto corre de su cuenta personal. 

Por eso me hace gracia que al final Dani Mateo asuma los actos de un guión, y cómo la gente le pide cuentas a Dani Mateo y no a los que escriben el número. ¿Hasta qué punto tiene mano o capacidad de decisión para interpretar o no lo que le escriben? ¿Se puede negar? 

Y me da que eso en la radio es más chungo, porque suele ser todo más... personal. En la televisión son actores... y en la radio suelen ser autores. 

lunes, 5 de noviembre de 2018

La Razón

La Razón se empezó a distribuir en toda España el 5 de noviembre de 1998, hace ahora 20 años. 

Si cogemos El País del día 6 de noviembre de 1998 podemos leer: «"La Razón" se proclama apartidista y defensor de la unidad de España». Decía en el cuerpo de la notica: «Tras declararse apartidista, moderado, laico y partidario de la Monarquía constitucional, el nuevo periódico incluye entre sus principios fundacionales la necesidad de una reforma de la ley electoral, para que la voluntad mayoritaria de los españoles no resulte desvirtuada "por alguna minoría nacionalista". En esos principios tiene cabida la valoración del idioma español como "el gran tesoro cultural de nuestra nación y de los países hermanos de Iberoamérica". La portada del primer número, montada sobre la imagen de un José María Aznar meditabundo junto a la silueta dominante de un terrorista, vendía un periódico crecido en páginas -incluía un suplemento completo dedicado a los principios fundacionales, al equipo profesional y al modo de fabricar el producto-, que sitúa los artículos de opinión en las primeras páginas con las que se encuentra el lector.»

Hombre, mucho no ha cambiado la cosa.

Para que nos entendamos... La Razón era como una escisión del ABC. Creado por Anson, con el mismo ideario del ABC, y en la parte noble... Bueno, leamos de nuevo El País: «Anson ha dicho que Antonio Asensio posee el 25% del capital social y que otro 25% se encuentra en poder del grupo formado por él mismo, [Mauricio] Casals y el productor audiovisual José Frade, datos estos últimos que el Grupo Zeta no ha confirmado ni desmentido expresamente. El capital desembolsado alcanza los 4.000 millones de pesetas, según Anson.»

Sí, por si os lo preguntáis, Marhuenda por aquel entonces estaba, como siempre dice, al lado de Rajoy en su ministerio. 

Y vamos al radiochip de hoy, porque mucho hemos hablado de prensa, pero nada de radio aún. ¿Alguien se acuerda de si La Razón estaba próximo a alguna radio? Porque la COPE era muy del ABC... Y Onda Cero no es que fuera en aquel momento nada relacionado con La Razón, y desde luego la línea editorial no era muy próxima. 

En el lanzamiento de La Razón empezaron con un precio muy barato: 50 pesetas, cuando los periódicos normales valían el doble. Además, en la radio se anunciaban con la voz de Lydia Bosch, que lo petaba en «Médico de Familia». El anuncio era el siguiente, en este radiochip razonable: 


Es curioso que lo pintaran como un periódico básicamente entretenido. Actualmente es el periódico de derechas vinculado a Planeta, y por tanto a Onda Cero. Ya sabéis... Planeta es esa empresa que tenía La Razón y el Avui; el que tiene Antena 3 Televisión y La Sexta. Y La Sexta es «esa tele podemita en la que sale Marhuenda a todas horas.» Todo es magia. 

domingo, 4 de noviembre de 2018

tensión deportiva

Se cumplen 2 años de un momento de Carrusel Deportivo que fue tenso, tenso, tenso. 

Ya sabemos que muchas veces los programas de deportes, sobre todo desde hace unos años, son muy de tertulias, polémicas... Y juegan a enzarzarse, pero muchas veces es parte del show. A veces la gente se calienta y discute, pero bueno, es parte del espectáculo. Alguna vez ha pasado por el blog alguna bronca sonadilla. De hecho, hace 5 años (en noviembre de 2013) hablé de un momento que titulé «la barrera del cachondeo» entre Craioveanu y Mr. Chip. Pasando del cachondeo al mal rollo. 

El radiochip de hoy, como decía, fue en la SER. Se enfrentaban el árbitro (Iturralde González) con Paco Jémez. Ojo a la tensión en este radiochip entrenador árbitro: 



«Te estás metiendo en cosas que no entiendes», «te estás pasando bastante» y un flipante «y por eso estás en el paro». ¡Bum! ¡Cómo se os quedaba el cuerpo! 

Pues dos años hace ya de esto... y el otro día me vino a la cabeza. 

sábado, 3 de noviembre de 2018

tertulia con sorpresa

Sucedió un 3 de noviembre de 2005, es decir, hace 13 años ya. Y fue muy fuerte y llamativo.

Hace poco hemos tocado mucho en el blog el tema de las tardes de la COPE. Hemos hablado del programa de «la gente, gente», del suecopismo vespertino. Nada de temas políticos largos, música machacona de fondo, opinión del presentador... No como antiguamente, que por ejemplo Cristina tenia temas de política largos (y tertulias), opinión de invitados, y nada de música de fondo. Hay otras muchas diferencias, pero bueno...

El día anterior al radiochip de hoy, Duran i Lleida se había metido un poquito con los obispos en el parlamento, viniendo a decir que podían hacer otro tipo de periodismo en la COPE. [No con estas palabras, pero es lo que vino a decir.] Y Cristina por la tarde tuvo la típica tertulia en la que se habló de Cataluña, porque ya estaban con el tema del estatuto catalán a cuestas. 

El radiochip de hoy es un momento concreto de aquella tertulia. Estaban Carlos Díaz, José Luis Restán y Fernando Rayón. En un momento dado, Carlos Díaz dijo que unas palabras de Federico Jiménez Losantos eran vomitivas. Y de repente... ¡se enzarzaron! Claro, ella decía que no se debería criticar a los compañeros cuando no están presentes, y que si seguía criticando Federico, ahí tenía la puerta. Y el otro aún metía más el dedo en la llaga. Le decía: «¿Pero por qué no sales de la mentira?» Todo se liaba mil. 

Ojo a este radiochip de la maledicencia: 



Lo divertido es que años más tarde Federico tampoco tenía mucho remilgo en meterse con sus propios compañeros de cadena de lo lindo. 

Todo terminó con la marcha de Carlos Díaz de la tertulia, obviamente. Decía Cristina que también se había metido en otras ocasiones con César Vidal, Fernando Rayón, etc.

Por cierto, que en aquella tertulia tan de derechas y tan sacada de quicio... Pues igual no estaba tan sacada de quicio. Vinieron a decir que eso de aceptar a Cataluña como nación significaba dotarles de soberanía y que las intenciones reales que tenían los nacionalistas eran autodeterminarse y hacer «un plebiscito» sobre su continuidad en España, y hacer un estado catalán. ¡Qué locos!, ¿eh? Decir estas cosas hace 15 años... ¿Era de sacados de quicio o de visionarios? 

viernes, 2 de noviembre de 2018

el teléfono roto

Todos hemos jugado a esto, así que me ahorro las introducciones. 

Como todos sabéis, anteayer Herrera hizo un chascarrillo sobre las tetas de Carmen Calvo diciendo que era «el valle de las caídas». 

Bueno, en realidad esto no es verdad. No, no fue así. 

En realidad estoy escribiendo esto a las 19 h. del miércoles, y hasta hace una hora y pico, lo que me habían contado varias personas es que Herrera había dicho eso en antena. Otros, que Máximo (que se supone que escucha a Herrera por eso que hace todo el mundo de a ver qué dice el otro) puso este tuit rápidamente que hizo que se desencadenara todo. En eldiario.es hablaron de esto al ver el tuit, que obviamente, es un chiste que sirve para un bar de viejos, pero no para una radio como la COPE en un tramo informativo. Munición contra Herrera... Se compra. 

Máximo Pradera terminó su tuit con un «casi echo de menos a Losantos». Pues no, esto quien lo dijo fue Losantos. Y ni siquiera se lo había inventado él. En realidad, en esta entrada del blog no quiero hablar de si hay machismo ni del mal gusto (porque esto tiene poco comentario ni recorrido: está mal y ya está). Quiero incidir sobre otras dos cosas: 

1.- Que a veces lo que se dice en la radio es como el teléfono roto, y que desde algunos medios no se paran a investigar ni 5 minutos a ver cómo han sucedido las cosas (teniendo las grabaciones a mano). Y la hemeroteca.

2.- Que la repercusión de un chiste depende mucho del difusor. Si ocurre a las 8:40 h de la mañana en Herrera tiene repercusión, y si pasa a las 7:40 en el programa de Federico, poca o ninguna. Y que la prensa... pues que hay cosas que sólo se las leen algunos. 

Me explico: Lo que hizo Santi majetón fue hacerse eco de un tuit de una mujer, precisamente. El tuit que veis a la izquierda. Simplemente había que buscar el tuit al que se refería, ver en qué momento lo hizo... Y encontrar el corte de Federico. Viendo su TL, me aventuraría a decir que es porque le hizo bastante gracia. 

Máximo dice que echa de menos a Federico en plan «son peores que Federico», cuando en realidad se hacen eco de algo que se escuchó al propio Federico. Podréis escuchar el momento en este radiochip de las caídas. Y ojo, porque lo del valle de las caídas es lo menos reprochable, porque en realidad no es cosa suya. El resto es peor. Escuchad este radiochip caídas: 


¿Habéis escuchado bien? Lo que dice Federico es «lo del ABC, del valle de las caídas». ¿Lo del ABC? Ni siquiera es un chiste de Federico. En realidad hace referencia a un artículo del ABC de Jesús Lillo publicado el martes. Lo que pasa es que como es un chascarrillo de un columnista del ABC pasó desapercibido. 

Así pues, una columna del ABC pasa completamente desapercibida. Nadie dice ni mu ni se indigna. Federico hace referencia en su programa a esta columna, y entonces una tuitera lo recoge como gracieta en su Twitter. Este tuit lo recoge Santi González (un día después) y lo lee en antena, con las risotadas de las que todo el mundo habla a raíz de que lo tuitea Máximo. Y es entonces cuando en eldiario.es se hacen eco de este momento de radio. Es el siguiente radiochip caído: 



¿El resumen? Pues que sólo ha tenido repercusión lo sucedido en Herrera. Ni ha tenido repercusión cuando ha citado este artículo Federico en su programa ni siquiera se ha debido de coscar nadie 24 horas después de esta columna de Jesús Lillo. Así pues, al final me quedo con una tercera reflexión: 

3.- Que a Herrera le escucha mucha gente, incluso «los contrarios, a ver qué dicen ahí» y que lo que ahí pasa tiene mucha repercusión, sobre todo si es un chascarrillo de mal gusto. Pero de la columna original, del chiste original, nadie ha dicho ni mu. Curioso, cuanto menos.

Y una cuarta:

4.- Que Santi González no debía de haber leído las columnas del periódico aliado de la COPE. Ni Herrera, ni ninguno de los que ahí estaban.

Qué cosas. En eldiario.es se han hecho una noticia con un tuit, pero en realidad la cosa nació el día anterior en el ABC. Bueno... en realidad... En el texto de esa columna en realidad no habla de lo que creemos que habla. Se entiende... pero en realidad no hace mención a nada de a lo que se supone que se refiere. Todos picamos, porque en ningún momento se explicita. De todas maneras, Federico sí lo sabía y la tuitera lo vio claro. En realidad, todos. 

jueves, 1 de noviembre de 2018

15 años del anuncio de boda

Sí, todos los años esto va de santos y cosas así... Pero me ha hecho gracia eso de que haga 15 años desde que se conociera que el Príncipe se casaría con una chica asturiana que salía en la tele y que sí necesitaba presentación, porque muchos no la habíamos visto jamás. 

Era 1 de noviembre de 2003. Yo estaba escuchando el Carrusel Deportivo, como de costumbre. Siempre tenían una ventanita por la tarde para las noticias y conectaban con Javier Casal, que siempre comentaba alguna noticia con tono curiosete, además. Porque eso era el Carrusel, al final... 

La cuestión es que aquella tarde Paco González avisó de que iban a dar una noticia muy importante o algo así. Al escuchar aquello, fui corriendo con los dedos índice y corazón hacia los botones rec y play del casette de doble pletina. ¿Qué ocurrió? Pues lo que escuchamos en este radiochip del enlace: 


Como veis, era todo en plan festivo: ¿Que se casa? Pues hala, vivan los novios y a hacer broma. 

Perdonad que haga un paréntesis, pero creo que es interesante: Igual ahora esto mismo en la SER se hubiera dado de otra manera, en plan «uf, si hacemos el mónguer y dicen que vivan los novios, vamos a tener a 10.000 tuiteros diciendo que la SER se pliega a la Corona», y cosas así. En aquel momento se hizo un poco de broma con el asunto, el frente asturiano del programa se limitó a decir que eso tenía que ser en Asturias, unas risas, un purito, y a otra cosa. Yo creo que en 2018 esto no hubiera pasado el filtro republicano de Twitter. Sí, tengo la sensación de que la radio era mucho más despreocupada. 

Mmmm... Tengo la sensación de que España, en general, era mucho más despreocupada. 

La cuestión es que Paco González comentaba que esta noticia no pillaba tan de sorpresa, porque la noticia de que el Príncipe se casaba ya se había dado... ¡en la SER! Fue Rafa Manzano, «el Búho», que ya adelantó la cosa en el programa de Iñaki. Si no te lo crees, pincha aquí para escucharlo. 

Y, de nuevo, pienso que en 2018 igual hubiera sido más difícil mantener la noticia y todos los comentarios... No querían que se les adelantase «Aquí hay Tomate» y lo consiguieron. Cuánto ha cambiado el panorama en 15 años, ¿eh?