Vamos al tema... Sabemos que Santiago Segura se quejó de que algunos periodistas se apresuraron a contar los cameos de la película. De hecho, leí lo siguiente: «Me molesta porque la SER ha demostrado ser gente mala o mezquina, o necia. Para mí es terrible. Me parece de un mal gusto, ya no para mí, a mí qué más me da. Pero a los espectadores, a sus oyentes o a sus lectores, en Twitter les ponían a parir. Gente que está oyendo eso y es que te hunde la experiencia. Te la hunde. No totalmente, porque la película es de risa, pero es el ejemplo que he puesto ya mil veces.»
Así que toca hablar de «Torrente». Como sabréis, hace tiempo hablé de la película... De hecho, hablé de cuando la película estaba aún en la mente de Santiago Segura y contó en el programa de Gomaespuma de qué iba a ir un año antes.
No vi la película en su momento... Vi la primera película con la familia y los vecinos en vídeo. Flipé porque se partían y a mí me dio asco toda la película. Hicieron el estreno de la segunda película de la saga (la de Cuco) en Zaragoza y fui a verla con una amiga. Creo que fue de las poquísimas veces en mi vida que hice pirola. Me partí. Y la rueda de prensa de Santiago Segura en aquel cine fue más divertida incluso que la película. Salimos encantados.
Con el resto de películas... La verdad es que no he sido precisamente un fan incondicional. Se estrenó la quinta cuando estaba en Italia (me volvía ya a España en unos días) y vi cómo los buses estaban todos haciendo publicidad de esa película, que allí no era la 5, sino la 1. No entendí muy bien que la distribuyeran por allí.
Y con esta peli... Pues como había visto lo de Nox y todo eso, y como sabía que habría muchos cameos, y quizá porque hacía muchos años que no sacaba película... Había que ir. No fui a verla el viernes del estreno sino al día siguiente... Sabía que si tardaba mucho me comería los spoilers. Así que esa tarde la vi. No me pareció una película que pasaría a la historia, obviamente, pero oye... echamos la tarde. Tuvimos lo que esperábamos. Parte de la gracia era lo de los cameos.
¿Qué ocurre? Pues que Santiago Segura jugó a que no hiciera falta hacer publicidad de la película previamente, jugó a que le pidieran entrevistas en vez de pedirlas él, y sobre todo se cuidó de no enseñarle antes la película a la prensa porque la gracia estaba precisamente en las sorpresas. ¿Qué pasó con la SER pues? Pues que José M. Romero salió de la película contando directamente los cameos más importantes. Podemos escucharlo en este radiochip:
Entonces... Claro, ahora me quedo pensando que menos mal que los viernes llego antes a casa y no escuché el «Hora 14» ese mediodía. Fui al cine sabiendo únicamente que salía Vito Quiles.
Una vez vista la película, la verdad es que he flipado un poco... Dicen que es una crítica a toda la clase política, que critica a todos... Pero principalmente quien sale peor parado es Vox. Era de esperar, porque Torrente es lo que siempre fue, y la película va de lo que va. Pero se ha producido una cosa muy extraña: los que me parece que son los más criticados en la película están encantados con ella, dicen que se han reído mucho... y los demás dicen (muchos sin verla, claro), que vaya horror, que ensalza al fascismo y demás. Además, se ha jugado ahora a decir que vas a ver la de Almodóvar y no la de Segura... Como si la gente tuviéramos que posicionarnos ideológicamente incluso para disfrutar de las películas. Como si no pudieran gustarnos las dos a la vez o como si no pudieran aburrirnos ambas. Todo artificial y alimentado precisamente por esos mismos medios que denuncian polarización. ¡Pero si viven ellos polarizados!
Y aquí es donde encaja el segundo radiochip: Àngels en su programa estuvo comentando la cosa. Y dijo algo muy interesante con lo que no estoy de acuerdo.
Como he oído horas, horas, horas y más horas de programas de cine en la radio, puedo decir que todas las películas son criticables... pero no se destripan. ¡Claro que nadie firma ningún contrato de confidencialidad! ¡Claro que pueden decir lo que les dé la gana! ¡Sólo faltaba! Pero sería verdaderamente extraño ver una crítica de una película diciendo algo así como: «Esta película, en la que el asesino es el mayordomo y en donde al final mueren todos...» Eso es obvio. Es más que obvio.
La gracia de esta película está en las sorpresas. Tampoco te encuentras un reportaje de ninguna película en la radio ni en ningún medio diciéndote en qué momento en «Scream» vienen los sustos y en qué escenas. No, tampoco se firma ningún contrato de confidencialidad con los de «Scream»... pero hombre... creo que cae de cajón. No te van a decir: «Buenísimo el susto de cuando pilla el teléfono y de cuando abre la puerta de su cuarto».
Me da la sensación de que el «¡qué asco!» que suelta Àngels no es tanto algo que le surja de manera real sino un posicionamiento público. Termina diciendo que ella no la iría a ver, que es de las peores cosas que se pueden decir de una película que se acaba de estrenar... O quizá no tanto, si se está jugando a esta especie de posicionamiento político con la película.
Además, es gracioso porque tras decir que no existe ningún contrato de confidencialidad con la película (como digo es obvio, igual de obvio que no destriparlas), ni ella ni el crítico se atreven a decir ningún cameo más (aunque sí alguno de los famosos metidos a curiosos actores ocasionales). ¿Quizá porque era obvio que no era adecuado? Sí, claro que era destripar la película.
¡Por cierto! El crítico decía que no había algunos de los chistes míticos... Es que no vio la película entera. Al final a Boyero le ha gustado la de Segura. La de Almodóvar... ya sabemos que no. Todo un clásico.

Después de años y años de la derecha boicoteando el cine español, ahora copia la idea la izquierda. Pues muy bien. Creo que Segura está preocupadísimo: a lo mejor hasta se anima algún facha que dudaba. Angels Barceló es idiota (lo digo sin oír el audio, igual que ella opina sin ver la película).
ResponderEliminarTorrente atiza a todo el mundo, y el que se crea que no va con él lo lleva claro.
Y bueno, creo que también Segura exagera con lo de los cameos. Yo fui con los principales destripados, y qué. En vez de sorpresa tuve suspense, como diría Hitchcock. Pero bueno, lo de Segura es ajustar cuentas con los críticos que llevan años poniendo a parir sus películas, básicamente. Todos contentos.
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