Normalmente tal día como hoy lo pillo de tapadillo para contar alguna cosa de cuando pasa el tiempo: cumplir años, cosas que me parecen importantes a mí por lo que sea aunque sepa positivamente que no lo son para el resto, pero este es mi Scattergories y me lo llevo... Y no va a ser una excepción.
Como algunos sabréis, eso de ser doctor en química no sólo influye en que he pasado muchas horas estudiando en el laboratorio escuchando la radio... se nota a veces en que me gusta mucho en el blog jugar con los números. Y claro, siendo científico, los datos son los datos. A partir de aquí, montemos nuestras ideas o saquemos conclusiones, pero los datos son primero y lo demás va después.
Además, para hablar de muchos de estos datos (del EGM sobre todo, pero también el INE, la SGAE, etc.), noto que hay poco respeto por ahí a esos mismos datos. A la vez, y de manera que no me sé explicar muy bien, hay estudios (pongamos de consultoras) que son mucho más pequeños y limitados, que dependen directamente de quién paga... y que como dan números, son creídos por los jefes a pies juntillas. Rollo: «No me creo los datos desinteresados hechos por profesionales contrastados, pero a tope con los datos que yo mismo pago para que quizá me sirvan para justificar la decisión que yo quiero tocar y que me dan unos datos con los que jamás seré crítico, los hayan sacado como los hayan sacado».
De la misma forma, siempre digo que hay muchos más cosas en el EGM de lo que muchos periodistas aventuran a decir cuando dicen leer los datos. Hay mogollón de detalles que serían imposibles de inventar, como sugieren. Ya sabemos que, en general, los periodistas, sobre todo si están muy endiosados, sufren en este tema un efecto Dunning-Kruger que hace temblar al misterio. Para que no lo busquéis: es ese sesgo cognitivo por el que gente que no tiene ni idea de algo tienden a sobreestimar sus conocimientos, creyendo que en cuatro jetazos todo se sabe. Lo típico de que en dos tardes aprendes de economía. Yo, por ejemplo, de eso, ni idea.
De todos modos, de matemáticas voy mejor que en economía, y menos mal. Por cierto: cuando los políticos y periodistas muchas veces hablan del reparto desigual de la riqueza (lo de que un pequeño porcentaje tiene mucha riqueza, mientras que el resto de gente tiene muy poca en comparación)... eso es así y será siempre así. Otra cosa es cómo de descompensada está la gráfica, pero... es que esto sigue la ley de potencias.
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| Esta es la primera imagen que se ve en la Wikipedia cuando se habla de la ley de potencias. ¿Os recuerda a algún perfil...? Sí, exacto. La radio española no se escapa. |
Volviendo a la ley de potencias... Se presenta en muchísimos ámbitos: economía, número de patentes en lugares, curvas de aprendizaje, teorías de redes... y las distribuciones de Pareto. Y fijaos: no sólo se aplica a leyes físicas, químicas o en biología: se aplica mucho a campos como la sociología y... más curioso: es una caso de la ley de Zipf. ¿Qué narices es eso? Pues esa ley no es de ningún matemático sino de un lingüista de la Universidad de Harvard, que decía que en una determinada lengua la aparición de distintas palabras sigue una distribución que puede aproximarse como f(r) ∼ r elevado a (−α) . Si es que esto aparece hasta en los ganadores del Tour. En todo. Y esto aparece en casi todas las lenguas. ¡¡Es que esto sirvió hasta para seguir con el misterio del manuscrito de Voynich!! No puede ser un lenguaje aleatorio... se cumple esta ley. Y no cree nadie que algo del siglo XV estuviera «escrito» sabiendo leyes de lengua desarrolladas en el siglo XX.
De hecho, esto del manuscrito Voynich ha sido tratado en muchos programas de misterio. Hoy, como radiochip, de Radio Galega en el año 2009, de cuando uno de los EGM que voy a pillar para el tema de hoy.
¡¡Que me desvío del tema!! Pero tenía que colar algún radiochip curioso.
La cosa es que la radio española no se va de esta ley: cuando la gente prefiere algo, lo hace siguiendo esta ley. Para demostrarlo, he pillado 3 oleadas distintas del EGM al azar: una de 2025, una de 1015 y una de 2009. Y nada... consiste el tema en poner las audiencias de la SER, luego de la segunda en audiencias (ahora la COPE, en tiempos Los 40...), luego la siguiente... y se forma la gráfica que siempre aparece.
Pero claro, como esta ley es de potencias... tomemos logaritmos, que si se cumple esta ley se podrá ajustar más o menos a una recta. ¿Y se ajusta? ¡¡¡Siempre!!!
Sé que es incómodo cuando le explicas al personal que todos somos libres en mayor o menor medida, pero que por muy libres que seamos estamos dentro de una campana estadística, sí o sí. A la gente le molesta pensar en que por muy aleatoria que se crea... estamos dentro de un patrón que nos envuelve. Como si decir «estás dentro de una determinada ley matemática» hiciera que las personas dejasen de tener voluntad propia y estuvieran controladas por un ente matemático. Pues mira, la vida es así, qué queréis que os diga.
Voy a la gráfica de esas tres oleadas, pero ya sabéis que se puede pillar cualquiera: la azul es la tercera de 2025, la naranja la tercera de 2015 y la rosa o moradilla es la segunda de 2009.
Lo que veis a la izquierda es el logaritmo natural de la audiencia de cada una de las emisoras y luego cada punto es la siguiente... He pillado más de 50 emisoras, una por una, ya que casi todas (sobre todo las importantes) están en el EGM... se ajusta a unas rectas claramente. De libro. Es una ley de potencias clarísima.
El exponente que hay en la radio española se mantiene en los últimos 16 años (al menos, que ya sabemos que más, pero bueno...) invariable casi. Es el mismo sistema, mismo esquema, mismo todo. Y ese exponente es aproximadamente 0,115. Esto significa que el reparto de audiencia no ha cambiado, que la estructura es la misma, que la desigualdad entre cadenas se mantiene constante... ¿Y qué nos indica ese valor de 0,115? Que esa desigualdad es bastante moderada, que hay bastante pluralidad y diversidad de oferta. No es que todo el mundo tenga que quedarse con la SER y poco más: que hay mucho donde elegir y el sistema es estable.
Luego tenemos el término independiente, que se mantiene estable también: el sistema es estable y se escala sin modificar el reparto. O sea, es como si pudiéramos cambiar el total de oyentes... pero los porcentajes de desigualdad entre cadenas permaneciesen estables. Y esto es guay, porque hemos visto nacer cadenas, morir cadenas, hacerse grandes y empequeñecerse, estar en la pomada y medio olvidadas... pero el sistema es el que es y permanece estable. Esta entrada del blog es como la versión friki de eso que digo siempre de que «caben 4 generalistas y media, y simplemente éstas pueden cambiar».
Y esto quizá sea porque el mercado apenas varía, o porque la audiencia somos poco dada a cambiar las cosas, porque en estos sistemas maduros los jefes tienen miedo de ser demasiado rompedores... o que es tan maduro que a pesar de querer serlo, no salen. O simplemente, se transforman dentro del mismo sistema. Esto ya...a vuestro criterio. Pero los datos son los que son. Y... ¿Qué es lo que no cambia en la radio? Su estructura interna. No depende de las cadenas.
El sistema de radio de España es el que es, las audiencias suben, bajan, se reestructuran... Luego dicen que si se inventan los datos, pero... vaya invento que se ajusta tan increíblemente bien a esta ley. Es un enigma, como el manuscrito, pero somos capaces de saber que todo está en orden.


Claro que se pueden manipular los datos para que sigan leyes raras:
ResponderEliminarhttps://cincodias.elpais.com/cincodias/2009/11/20/lealtad/1258702479_125870.html
Me ha convencido ud. de que el EGM está manipulado :)