Se cumplen 30 años de la muerte de Encarna Sánchez, que es todo un mito radiofónico del que se ha seguido hablando años y años y años. No hemos parado nunca de escuchar cosas de Encarna Sánchez, aunque sólo sea en los programas de cotilleo, como poco.
El clásico de lo que subí en abril de hace 15 años es precisamente una hora y pico de su programa. Murió a los 56 años: o sea, me parece curioso que a mí me pareciera una señora viejísima, como alguien que estaba a punto de jubilarse, y que sea más joven que ahora Manolo Lama, Francino, Herrera, Julia, Àngels, la Gemio, Paco González, Gemma, Pepa Fernández... y la misma edad que Manu Carreño. Ya hablaré dentro de unos días de esto de las edades, porque es flipante.
Total, que a pesar de que me parecía una señora mayor y todo eso, murió con una edad en la que aún le podían quedar 20 años de trabajo tranquilamente. O sea, se podría haber jubilando en Punto Radio tranquilamente. Esto es el 199XCOPEEncarnaS.

Casualidad o no, un avance del capítulo de El Gran Musical de hoy, dedicado a los cantantes que murieron antes de tiempo (ya que estamos en Semana Santa, protagonizada por la pasión, muerte y resurrección de Jesús, pues...).
ResponderEliminar(Cuya serie dejará un huevo de radiochips futuros...)
EliminarUn pueblo informado sabe adonde va.
ResponderEliminarLos valores humanos, al frente de la vida...
ResponderEliminarPues se ha hablado de ella más en 30 años con sus líos de faldas con la Pantoja y la herencia que dejó y a quién que de su carrera.
ResponderEliminarA mí esta mujer me caía como el culo, parecía que era ella la más lista y la que sabía todo y de todo, daba su perorata y quería marcar cátedra, como de una dictadura se tratara
Aparte del legado radiofónico que pudiera dejar, que creo ese estilo no ha tenido continuidad por parte de nadie,hay que recoger que era un fenómeno de masas.
ResponderEliminarEsa agresividad,tono y virulencia en decir las cosas era un mecanismo de defensa para salvaguardar su vida privada.
Estamos hablando de los 80 y primera mitad de los 90 y en esa época no estaba normalizado ni muchísimo menos las relaciones que no fueran las estandarizadas.
Quién ella intuyera que sabía algo de su vida privada y pudiera sacarlo a la luz, iba a degüello contra el/ella.
Dicen que fue más temida que admirada y a esa situación se llega cuando se tiene mucho poder.
Aparte, a mí que mi madre la tenía todas tardes cuando llegaba del instituto el programa me parecía pésimo, lamentable y de muy baja calidad radiofónica, pero......la oían una barbaridad la gente.