Erase una vez cinco emisoras gerundenses que se arrejuntaron para hacer programación conjunta: Onagirona, Ràdio Costa Brava, Ràdio Olot, Ràdio Pirineus y Ràdio Ripoll. El nombre que se pondrían sería "Ona Catalana" -aunque en realidad sólo emitían desde la provincia de Gerona- y nos encontramos en verano de 1998.
Estas emisoras tenían en común que emitían en catalán y que eran de la misma zona... porque eran privadas (al menos muchas en buena parte) y su objetivo, como el de cualquier empresa que quiera hacer nada en la vida, es ganar pasta. Al principio decían que, en este mundo en el que ahora todo es internacional, global y universal, que la radio local tenía que tener un buen lugar. Esto entra en contradicción con juntarse varias locales y emitir en común, pero según ellos era para ahorrar y poder dar mejor servicio en cada una de las emisoras. Y no era una locura -al menos en la provincia- porque decían que si sumaban la audiencia de las 5 emisoras, les salían 5000 oyentes más que la líder, que en ese momento era Catalunya Ràdio... así que partían de un presupuesto liderazgo.
Vuelvo a lo de por qué no llamarse "Ona Girona": resulta que desde el principio se presentaban al concurso por 22 frecuencias de FM por toda Cataluña. Y, ¡oh, sorpresa! el gobierno de CiU les dio mogollón de frecuencias. En 1999 ya tenía su edificio en la calle de Aragón de Barcelona, y eso de "vender ser guay y empezar con sede en Gerona" pasó a ser una cadena con sede en la capital, claro. A finales de 1999 se sumó a la fiesta el grupo Zeta, y añadieron más frecuencias... y entraron en el consejo y esas cosas.
El radiochip, a todo esto, es un indicativo de Ona Catalana por aquellos tiempos, donde decían que eran "la radio de Cataluña"; radiochip catalano:
Y se empezó a meter en la cadena gente ya con nombre... algunos que son conocidos sobre todo en Cataluña (tipo Neus Bonet) o algunos incluso que lo son fuera habiendo trabajado siempre en la comunidad, como es el caso de Josep Cuní, que hacía el programa de las mañanas.
Hasta 2001 había habido un tiempo de coexistencia de RAC1 y Ona Catalana en el que vencía esta última y que, en el fondo, tampoco es que fuera un dolor de cabeza para nadie, porque siempre tenían menos de 100.000 oyentes, que no es poco, pero estaban incluso por debajo de la audiencia de la COPE, RNE u Onda Cero. Pero en 2001 fue cuando por primera vez RAC1 se puso por delante de Ona Catalana, y empezaba "el ascenso". El ascenso de la emisora central y única en Barcelona, creación de un grupo grande de comunicación, que ganaba a esa cadena nacida en provincias, con emisoras locales, que venía de abajo y que se había ayudado de un grupo grande de fuera. Cuando esto se produjo, y cuando se vio que la cadena que se quedaba en "la pequeña y que ya no crecía" era Ona Catalana, comenzaron los problemas en las altas esferas de la radio... Los de Zeta decían que los que estaban antes se había columpiado y tal... Un lío que no es cuestión de meterse demasiado.
Todo terminó con que en 2002 Ona Catalana era propiedad de RAMSA ("Radio Ambiente Musical"). Y en ese año la parrilla tenía nombres conocidos: por las mañanas, Cuní; Neus Bonet a mediodía, Quim Morales y Oriol Parreño por las tardes en "El Rosario de la Aurora" (el nombre que tenía el programa que hacían en M80), Pere Escobar a la hora de cenar, y luego Albert Malla. Y un programa de fines de semana de entrevistas con Pilar Rahola. En 2003, Cuní se fue de la emisora...
La cuestión es que en 2004 aquello ya llevaba unos cuantos años, y no despegaba. No sólo eso, sino que RAC1, su competencia espejo, sí. O sea, como si fuera Punto Radio, pero con un ejemplo parecido que le recordase que eso no chuta y que algo que no cuaja. Y la verdad es que estaban "a lo Punto Radio", buscando pactos, alianzas e incluso su venta, y se la vendieron a PRISA. Más o menos nos quedamos a mitad de camino de la historia de esta radio... El resto, para el próximo capítulo.