Reconozcamos que un gran porcentaje de los programas regionales de tarde (esos tramos que siempre han ido de 19 a 20 h. de la tarde) son muy mierder. A veces son cutres, a veces suenan también mal, otras veces se respira mala gana en el ambiente, y otras veces suenan a rancio. Las excepciones son pocas. Es imposible conocer todos los programas regionales de todas las emisoras... Pero no sé por qué me da que no me hace falta. La cutredad de los programas regionales de tarde es un mal generalizado.
Quizá por eso los jefazos de las radios prefieren cargarse esos tramos regionales. Son programas malos, bajan la audiencia, el pasar del tiempo y el cambiar regional por nacional con un ratito de regional mejora los datos del EGM. Luego, por tanto, es de tontos decir que hay que mantener esos tramos de información regional de 19 a 20 h. Son sueldos que se puede ahorrar la empresa, puedes mejorar los datos de audiencia, y puedes dar un producto mucho más digno.
Pues señores jefes de las radios... Irse cargando este tramo regional, lejos de ser una cosa más que lógica y esperable, me parece un error de tamaño catedralicio. ¿Por qué los jefes en vez de analizar por qué el tramo regional de tarde va mal simplemente se dedican a ver los datos y tomar la decisión fácil de cargarse estos tramos? ¿Por qué no se paran a pensar qué han hecho mal para que ahora esas emisiones de tarde rocen la cutredad indigna? ¿Acaso piensan que el problema es que a los oyentes no nos gusta escuchar cosas de nuestra región? ¿Acaso se piensan que simplemente el problema es que "los de provincias no son tan buenos como los de la capital"? ¿De verdad piensan que ellos no tienen ninguna responsabilidad?
Mi teoría es que los grandes responsables de la cutredad de estos programas regionales son precisamente los jefes de las radios. A medias entre los jefazos "de Madrid" y los jefazos de las cabeceras regionales. Voy a desarrollar mi teoría... en plan César Vidal, "sin ánimo de ser exhaustivo" (por puntos) pero sin necesidad de fusilar impunemente textos de noticias ajenas.
1.- Las plantillas de las radios, cuanto más justitas, más se ahorra. Siempre he pensado que, en realidad , cuantos menos redactores, más dinero circula por los bolsillos de los jefecillos cutres y que no se ahorra en realidad, sino que simplemente se empobrece el producto en favor de sus chalets o en fiestecillas sociales de las radios en las capitales con sus canapés y risas falsas. Pero bueno, este punto 1 digamos que es sólo una apreciación que me hago yo en mi cabeza. No cuenta.
2.- Ahora ya en serio... El tramo "bueno, bueno" es el de mediodía. Es donde está la pasta. Es donde está el prestigio. Es lo que escucha el político de turno. Es donde los invitados van en directo... porque los invitados del tramo de tarde siempre en piezas enlatadas o por teléfono. ¿Os habéis fijado? Para qué gastar también en producción. El producto sigue empobreciéndose.
3.- Así pues, el locutor bueno, el que todos conocemos, el de prestigio, el que mola, va de mañanas. ¿Quién ponen las radios por la tarde? Pues el pringado de turno, o los que se tienen que comer el horario de los aislados... el horario de relleno. Más que de relleno, "de rellenar". Son programas cuyo reto consiste en "rellenarlos con algo" como concepto.
4.- El elegido para ocupar este tramo suele ser uno que lleve poco tiempo. Pringado. Pobre. Suele ser uno de informativos que redacta noticias además por las mañanitas... Muchas veces he explicado en el blog que estoy un poco cansado de la intrusión de los periodistas en la radio. Me explico: En la radio no todo es informar con cara de estreñimiento. Igual que en la tele, pero esto en la tele se tiene clarinete... casi demasiado.
Hay que tener gente que informe, otra que sea más de divertir al personal, otros que tengan un yo qué sé que qué se yo, o pon un periodista... pero que además tenga gracia. Ya sé que eso del "gracejo" no es una asignatura de periodismo, pero igual que la tele nadie se extraña de que pillen a periodistas recauchutadas, o humoristas, en la radio tampoco debería extrañar que se discriminase a gente que tiene mala voz o aburra a las ovejas. ¿Quién hace de gran Wyoming en las radios regionales? Ah, que eso casi no existe.
5.- El chaval o chavala de informativos que termina haciendo el regional de turnos, digo yo que se debatirá entre dos estados de ánimo: el primero (positivo) de "voy a hacerlo lo mejor posible y demostrar que soy bueno para seguir hacia arriba" -o sea, el chaval joven que le dan la tarde-, o el segundo (negativo) de "joder, vaya mierda, me tienen aquí marginado con lo que yo he sido, y encima no me dan pasta para hacer nada... y qué aburrimiento". Hay de todo. Así que tenemos dos supuestos:
6a.- El chaval jovenzano quiere demostrar que sabe hacerlo guay, y se pone en plan periodista. Pero no hará nunca, nunca, nunca, nada que los jefes pudieran interpretar como que ese chaval no se tome en serio su trabajo. O sea, todo informativo, todo llamar al político, dar noticias, hablar de las empresas de la zona... Pero nada de hacer risas, bromas, nada de crear personajes, hacer secciones innovadoras o que no se hubieran hecho antes. "No vayan a pensar que..." Y supongo que si alguno quiso hacer algo distinto, porque es un kamikaze y friki de la radio, ya se encargaría el jefazo de turno de decirle: "anda, por favor, un poco de seriedad, que esto es la radio".
6b.- La vieja gloria desplazada o el que lleve ahí ni se sabe la de años, que ve que cada vez los jefes meten menos pasta, que está amargadísimo de que le han bajado "a la 2ª división, la de la tarde", y que tiene la sensación de que no le oye ni Cristo, y que sabe que se lo tiene que hacer todo a lo Juan Palomo, a ese, pídele divertir al personal, si es que se nota que está amargado. A la vez que hace el programa está rezando porque algún amiguete le saque de ahí, porque "eso ya no es lo que era". Hacen programas coñazo.
Así pues, el programa en realidad es de los jefes. Permitidme que diga una gilipollez como la siguiente: "al final, a ver si la responsabilidad de todo es de los responsables de todo". Tengo la sensación de que los propios jefes de las emisoras regionales se creen que adelgazar lo que cuesta la emisora (aunque ellos se lo lleven calentito) y les importa más tener posición social en su provincia y que les inviten a saraos provincianos que interesarse en hacer productos de tarde que interesen al oyente. Ponen a uno casi, casi al azar a esas horas para que "rellene". Y que rellene sin ganas, de manera aburrida y no innovadora. Confundiendo rigor con seriedad, y seriedad con ser auténticos coñazos. Poniendo a gente que aburre a las ovejas ya sea porque son grises o porque no les dejan hacer nada que nos sea gris.
Y luego, los jefazos gordos, que tengo la sensación de que pasan completamente de controlar esas emisiones regionales y que se conforman con que no les lleguen quejas a su emisora y no se hundan en audiencia más que el resto. Total, todas dan programas coñazo... con no perder mucho más que el resto, todo va genial. ¿Innovar en regional? ¿Utilizar esa hora para entretener al oyente en vez de simplemente hacer un refrito de informaciones de la mañana y un par de entrevistas cutres? ¡Para qué!
Luego en la SER cambian la hora de regional por 20 minutos de regional y 40 minutos de Francino y la cosa hasta mejora, sin que sea la alegría de la huerta. En la COPE ponen ahí ya la información y mejora esa hora. Es que no me extraña... Pero esta mejoría en audiencia no es una decisión acertada de los jefes... como digo, es simplemente el resultado esperable de su propio fracaso en tantos y tantos años sin hacer ni puto caso a la gente (a la que jamás preguntan). Y afecta también mucho la crisis también, vale.
Ahora toca el radiochip de hoy... No es cuestión de ser maligno y poner alguna emisión vespertina de aburrir a las ovejas. Sería demasiado fácil.
Comenté en el blog una vez que un programa que me flipaba, me parecía genial y me tenía enganchado en tiempos, fue el
"Això no és Tot" de Oriol Parreño de Onda Cero para Cataluña. Programazo regional. Os recomiendo que pinchéis ahí. El radiochip de hoy es del programa que hay ahora en Cataluña, que no me gusta tanto, pero por lo menos es la muestra de que se puede hacer un regional de tarde con un poco de gancho, un poquito de vidilla, y con alguien que no haga de periodista con cara de circunstancias, sino haciendo de entretenedor-locutor, o como se diga. Sí, se puede. Radiochip imperdible, del programa que presenta Lluciá Ferrer:
Es la muestra de que se puede no ser coñazo en los programas regionales de tarde. Y la "culpa" de tener un programa como éste ("Els Imperdibles" se llama) o el "Això..." en tiempos, es de que el jefe de ahí (que no sé quién será, y me da igual) habrá decidido que a esa hora no le importaba entretener al personal. Que en vez de poner el típico de informativos margis, que mejor poner a uno que venía de un "morning show".
Y eso me lleva a terminar esta entrada del blog tamaño XXL con una reflexión: Si en "provincias" al final nunca hay nadie con un poco de gancho, o alguien que le permitan hacer algo mínimamente fuera del coñazo establecido, al carajo las emisiones regionales, locales y todo. Al carajo después y con ellos los jefes que viven de estas emisiones cada día más coñazo (con los bolsillos siempre llenos, eso sí). Si Sardá hubiera radiofónicamente fuera de Cataluña sería hoy un pobre mindundi. Si el Sardá de los 90 hubiera sido Sardá en el año 2008 (por ejemplo) y en una provincia "de por ahí", el jefe de turno le hubiera dicho que dejase de hacer voces frikis de viejos. Que eso era una radio seria. Que nadie se queje luego de que en las provincias ya no hay "cantera".
El problema no es (solo) la crisis. Es que no escuchan la radio y no conocen qué se le puede dar al oyente.