jueves, 9 de julio de 2026

a la cara

Ya sabéis que opino que eso de que en verano la SER dé lata (cosa que hace invariablemente desde 2014 por lo menos) es algo que me parece... de dejadez. Vale que quieran meter algún programa que esté grabado y destinado para el verano, pero a veces meten programas que podrían ser un podcast cualquiera, casi sin interés, y ahí que lo meten. 

¿Qué pasan con las latas? Que sabes que no va a pasar nunca nada. Sabes que no van a decir nada inapropiado, sabes que no van a dar ningún titular que no avisen antes... Y ya lo peor es cuando te dicen los invitados y te hacen como un tráiler de lo que va a pasar. Cero sorpresa. 

Además, estos días se ha publicitado mucho eso de que Sardà volvía a la SER junto con Frank Blanco (de nuevo) para un programa de radio. Esto vale para titulares baiteros, pero siendo sinceros... En fin... No daría mucho de sí decir que han grabado unos pocos programas de verano con amiguetes para rellenar. 

Ya sabéis que soy muy fan de Sardà, de toda la vida, pero buscar algo de «La Ventana» en este programa... Bueno, en realidad este programa es como si fuera una idea del Ortega, pero hecha programa. A ver... es el propio Ortega el que algunas veces en «Transmite la SER» ha jugado con los invitados a ver qué se dice de ellos en la red. Pues es como eso... pero hecho en programa, y regular. 

Sólo he escuchado uno de los programas (el único que han emitido hasta ahora), pero como es lata, escuchado uno, escuchados todos, porque al haber grabado ya, el paquete viene completo ya. Y la verdad... Uf... Lo que peor me ha parecido es el montaje. ¿Que dicen la palabra «cabra»? Pues suena una cabra. ¿Que dicen «champán»? Pues sonido de copas brindando. ¿Que leen una crítica? Pues suena un golpe. En serio... Que sí, que han montado el programa, pero para niños. En serio... Que ya sé interpretar lo que suena. Es que me parece infantil. 


El invitado, obviamente... termina bien en todo momento. Todo son pellizcos de monja. Por otro lado, Frank Blanco es el presentador y Sardà aquí también se lo lleva medio muerto. [Si esto fuera el propio programa, ahora sonaría un sonido de funeral, porque somos medio tontos y es un chistazo relacionar muerto y funeral, igual que decir «trucha» y que suene algo que se sumerge en agua]. 

Al final, es un programa al que Monegal llamaría «masaje», con la excusa de enfrentar al invitado a lo que opinan de él. Lo que pasa es que no veo nada imaginativo ni fuera de lo habitual. O sea, un programa que no va a ningún lado. Propongo que le cambien el nombre del programa a «Ensalcemos a...». Pero sobre todo, lo de la edición con soniditos para oyentes lerdos es algo que no termino de comprender. El mismo programa hecho por un becario que quiere hacer algo en verano con este mismo formato no hubiera visto la luz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario