Pues... vamos con la segunda parte del resumen del año con sus mármoles correspondientes. Ya diréis si pensáis que falta algo.
Octavo galardón para RNE, que se suma al homenaje de estos premios y su galardón: una onda media. Se han sumado a esto de apagar la OM, pero en bloque. Siempre pensé que iba a ser la última cadena en cerrarlas, porque precisamente su bandera debería ser la accesibilidad en cualquiera de sus modos. Pero ya la FM, está internet, consideran... y prefieren gastarse la pasta diciendo que el DAB es lo que quieren impulsar. Se quitan la OM porque hay que ahorrar, pero a tope con eso que en realidad no se pilla en general. Veremos si es el futuro o si internet gana la batalla antes de que logre imponer. Lo que tengo claro es que en RNE son muy pesados con el tema.
Segundo mármol para Quintana, el de Radio Marca. Antes era el de las tardes y ahora, el de las mañanas. Decían que no iba a funcionar, que esto, que lo otro... y resulta que ha funcionado todo en Radio Marca: este año todo ha sido cuesta abajo para la radio del deporte: superan ya los 600.000 oyentes. En 2026 nos enteraremos si esto se queda como está o si es una tendencia que hace que esta radio se meta entre las emisoras medianas. Lo que está claro es que después de tanta polémica molecular por Twitter... igual la razón estaba de parte de los que se quedaron.
Otro relacionado con Radio Marca, pero que sustituye a Manu Martínez, que había estado 7 años al frente del «Tablero Deportivo», pero que estaba completamente de capa caída. Completamente significa... muy mal. Ha llegado Méndez y... de momento, parece que la cosa sube, pero queda mucho trecho aún. Eso sí, la nueva redacción de deportes está como si fuera una isla en la radio: digamos que lo están teniendo complicado. Va a ser muy curioso cómo puede evolucionar todo esto para el año que viene, porque quién sabe qué puede pasar con los deportes de esta emisora.
Así se hace la parrilla de RNE todos los años: se hacen ofertas gordas a gente a golpe de talonario siempre que sean afines y piensen que vayan a funcionar. Y después, cuando ya quedan los huecos, van diciendo «ahora tenemos que poner una mujer», «pues aquí podemos poner a alguien de fuera», «demasiada gente de fuera, ahora tenemos que morir al palo de alguien de dentro»... Así funciona. Y el puzzle se terminó con la Molló, que tendrá mucha trayectoria, pero esto va de hacer radio y, a ser posible, ya que se empieza algo de cero, que tenga algo de proyección e ilusión. La cosa ha salido fatal en audiencia. Habrá que ver a a quién ponen la temporada que viene.
Este programa ha protagonizado muchas entradas del blog y muchas hojas de periódico... Sin tener mucho porqué. El programa empezó siendo un referente radiofónico hace más de 30 años porque no había tanta cosa en los medios en cuanto a libros, cultura y demás. Ahora es un pingo dentro de la programación que resulta aburrido y no saben muy bien dónde meter en la programación. Este año se lo han intentado cargar sobre todo después de la movida de que se fuera o echaran (no lo sé muy bien) a su presentadora en febrero, así, de repente. Y al querer cargarse el programa todo el mundo se ha puesto a posturear fuertemente porque se pensaban que sin este programa la cultura iba a morir. ¡Qué se piensan que era esto! ¿«La Hora Extra» antes de que se fuera Marta Gª? ¡La cultura ha muerto varias veces ya a fuerza de cambiar programas ocultos en la parrilla! Lo único que sé es que a la parrilla sabe mejor, que lo decía Carmen Lomana. Al final, salvaron la marca los fines de semana y todo eso... Pero todos sabemos que no les importa ni a ellos.
Sí, parece que RNE ha protagonizado bastante este 2025 que acaba de terminar. Veremos si este año también... o vuelve a tener la poca relevancia que ha tenido últimamente. Qué pocas noticias ha habido este año... y qué pocas movidas. Al final va a ser cierto eso de que ahora se dicen pocas cosas.





Qué pasa con los deportes de RNE?
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