martes, 4 de octubre de 2016

¡memo!: «Carlos Llamas»

Fue el 4 de octubre de 2007 cuando murió Carlos Llamas, y hace 5 años hubo una entrada sobre él en el blog. Era de esa época en la que no era tan necesario haber salido años en la tele para presentar un programa importante. De esos conductores de la SER que tuvieron que luchar por ser los nº 1 sin heredar un programa líder. De esos conductores que se siguen recordando incluso después de pasar muchos años. Esto es así. 

El radiochip zamorano de aquel día iba sobre Carlos Llamas en algunos momentos para recordar: 



Evocador, ¿eh? Pues hubo mucha gente a la que le pasó igual. Y bastante emotivo, he de decir. Por ejemplo, Noé decía: 

«Joder, qué recuerdos... y menos mal que en el resumen no hay nada del día en que volvió, que si no me parece que soy capaz de echarme a llorar.»

Lagartodeldesierto recordaba el programa:

«Memorables aquellas tertulias en las que se las mantenía tiesas con Carlos Mendo (también desaparecido) o con José María Brunet (cuanto tocaban el tema del nacionalismo es España). De su programa me quedo con el sosegado repaso que hacía de las noticias del día y con sus entrevistas a políticos en las que no solía caer en el peloteo, pero que sin embargo eran cordiales, gracias a la ironía que gastaba. Grande de la Radio.»

Horacio también estaba del rollo emotivo: 

«Joder, cuatro años sin Carlos... O para mí, cuatro años sin escuchar ya Hora 25. Carlos Llamas no sé si era la mejor voz de radio, pero sí tengo claro que es el mejor periodista de radio que he conocido y el estandarte de la mejor radio que he escuchado. Comencé a escucharle cuando tenía de subdirector a Javier del Pino, [...] Eran los tiempos más chungos del Aznarato cuando toda la atmósfera política resultaba agobiante y casposa y el Hora25 quedaba como reducto donde se podía respirar, [...] mucho me temo que vienen tiempos donde lo echaremos muuuuuucho más de menos.»

Un anónimo se refería a lo de «los canteranos»:

«[...] Ya casi no hay canteranos en la radio que hayan empezado desde abajo y hayan llegado hasta arriba sin pasearse por la tele para obtener notoriedad. Pocos nombres: José Antonio Marcos, Carlos Alsina, Pepa Fernández...»

Ojito porque Galván se iba mucho más atrás, cuando Carlos Llamas estuvo en el «Hora 14»:

«Lo recuerdo más de los tiempos del Hora 14, cuando el suyo desde luego era un informativo de esos que ahora llaman en plan idiota "de autor", algo así como si se lo dieran a Severino Donate pero improvisando, y del Hora 25 sin tertulia. No aguanto las tertulias. Qué buenos tiempos esos de la SER en la que alguien de la casa llegaba a tener un programa y nadie miraba de reojo esperando a Berlusconi. Se le echa de menos.»

Lo del tema Berlusconi es como un tema recurrente que parece que siempre va a ocurrir y que está a punto, pero que luego al final, nada. El lobo que siempre va a venir y al final... Nada. Y vemos cómo hace 5 años ya se hablaba del tema. Pero ojo también a un anónimo que le daba caña a Carlos Llamas. Que no todo iban a ser rosas: 

«Demasiado sectario, con lo cual encajaba a la perfección en la línea demandada por PRISA: leña al mono (del PP, de la Iglesia), que es de goma. Claro que ahora, además de sectarios (Àngels Barceló), se dedican a despedir a gente no manejable, como han hecho con Carlos Carnicero después de 17 años en la SER. Lo cual, unido a la desaparición del gran Carlos Mendo, pues eso: Carlos Alsina en Onda Cero y su magnífico plantel de tertulianos.»

De vez en cuando también opina en el blog algún «twitstar», así que Otis B. Drifwood escribió:

«Se le echa muchísimo de menos. Yo ya no escucho informativos nocturnos en la radio desde que Llamas se murió. ¿Cuatro años ya? No puede ser... si fue ayer, como quien dice... Nunca entendí que la SER supliera su ausencia con una "estrella mediática" como la Barceló, a quien el programa le viene tan grande que ni ella misma se da cuenta, en lugar de haberle dado los galones a gente como Pedro Blanco o Miguel Ángel Oliver, [...] habrían mantenido una seña de identidad de la emisora, de las poquitas que quedaban. Pero así se escribe la historia, y por eso la SER sigue cuesta abajo. Snif.»

Incluso opinó alguno que no era oyente, y se refería a la sensación general de pérdida: 

«Yo era de Balbín y su Hora Cero (aunque también seguía La Espuela, decana de este tipo de programas). Después me tuve que pasar a La Linterna y más tarde también de la Brújula, la reciente De Costa a Costa... etc. Pero entiendo perfectamente las sensaciones que transmites y que me parecen emocionantes en todo el sentido de la palabra. [...] Yo también tenía grabada en algún lugar de mi cabeza la sintonía de La Espuela (Radio España-Cadena Ibérica) desde mi infancia y en la adolescencia pasé a escuchar el programa. Tenía la ventaja para mí de que era a partir de las doce de la noche, cuando el resto de la competencia andaba liada con los deportes.»

Y luego hubo unos cuantos comentarios más en la misma línea. Pero vamos a acabar con el comentario de Eduetp, que decía: 

«Empecé a escuchar Hora 25 de la misma manera que tú. Seguramente tendría la SER puesta desde que terminara La Ventana de Sardá (mucho mejor que la de Gemma), pasó la desconexión regional, el ser deportivos con Manolo Lama y el programa que ponían a las 9 y pico. [...] Por entonces en el gobierno estaba el PSOE y recuerdo que me gustaba oír la tertulia porque había varios puntos de vista, tanto a favor como en contra. No como en otras emisoras, que sólo tenían un punto de vista y un tertuliano decía que "esa flor es roja" y el otro decía "sí, es roja y además es colorada" y el otro más de lo mismo. No había debate. Eran un tostón propagandístico. Las tertulias con Carlos Mendo, Carlos Carnicero, Mª Esperanza Sánchez, Aguilar, Brunet... bajo la dirección del gran Carlos Llamas me encantaba. Comentaban las noticias desde muchos ángulos diferentes.
Mi tertuliano preferido siempre fue Carlos Mendo. Cuando él estaba, la tertulia era mucho más interesante, ya que no era pro-PSOE como parecían ser los demás en diferentes grados.
Qué fabulosas esas discusiones sobre Israel y Palestina; Carlos Mendo a un lado y los demás al otro.
Muchas veces había fricciones entre Carlos Llamas y Carlos Mendo. Era cuando Llamas cortaba a Mendo y éste se enfadaba porque pensaba que lo cortaba por opinar lo contrario.»

Y termino con ese comentario no solo porque fuera el último. Es porque era alguien que seguramente no fuera votante del PSOE pero que escuchaba la tertulia. ¿Por qué la SER tiene que hacer tertulias como esas que criticaba este oyente? ¿No hay mucha gente que parece pedir sobre todo en Twitter tertulias casi monocolores? Pensemos en qué radio queremos.

6 comentarios:

  1. Se echa de menos ese tipo de tertulias. Mucho

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  2. Qué grande era este hombre. Sin tener idea de política cuando más joven, me quedaba embobado oyendo sus tertulias. Tenían tinta, nervio, pasión pero también estilo y seriedad, a la vez que entretenídisimas. Ese punto de vehemencia, se perdona ante la buena radio que hacía.

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  3. Entre 1994 y 1997 coincidieron en la Ser Gabilondo, Llamas, Sardá, De la Morena, Paco González, Pepe Domingo y Lama. Nunca hubo tanto talento junto en una radio.

    Ahora, los únicos que mantienen el nivel son Paco y Pepe. Lama sigue siendo el mejor, pero está devorado por su personaje, y los demás están muertos, jubilados o desfasados (como DLM).

    Sería mejor Oliver que Pepa Bueno, Roberto que Francino, Pedro que Angels y Juanma Castaño que Carreño, pero es lo que hay. (También Paco que Garrido, pero al menos este es de la casa.)

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    1. Y, para darle más empaque, en Barcelona teníamos a Buenafuente con el terrat, y Toni Clapés en el equipo.

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    2. https://www.youtube.com/watch?v=FmSPetca-3g

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    3. Sí, a nivel nacional tenían una sección en La ventana

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