
Hoy, 2 de agosto, cumplen 20 años de aquel día en que se cargaron el programa de Julia Otero de Onda Cero. Se cumplen 20 años de aquel día en que yo, en casa de mi abuela, me puse a buscar Onda Cero (99,4 FM en Zaragoza) en la radio que tenía para escuchar su programa y... Ruleta arriba, ruleta abajo... Ruleta arriba, ruleta abajo... ¿¿En este barrio no se pilla Onda Cero??
No era eso. En Torrero se escuchaba perfectamente Onda Cero. El problema es que la Onda Cero de Telefónica se había cargado el programa de un plumazo, y eso que era líder de audiencia.
Se han cumplido 20 años de aquello. Se cumplen 20 años de ese cuarto de hora de mover la ruleta compulsivamente sin entender nada. Lo conté en dos entradas hace años: Una, en la que puse de radiochip una entrevista que le hizo
Lourdes Lancho en COM Ràdio, y otra, años después, cuando Pablo Motos recaló en M80 Radio, porque su primera
entrevista se la hizo a la que fue su jefa: Julia. Y entre esto y los recortes que me pasó Toni Mascaró sobre su despido de Onda Cero (como el de la derecha) estuve haciendo una composición de lugar muy curiosa, pero en realidad no sé qué no se podría haber contado hasta ahora...
También escuché la rueda de prensa que dio Julia semanas después sobre el tema. Julia acababa de cumplir 40 años y era una joven triunfadora de la radio. Me sorprendió que las personas que más preguntaron en aquel rato fueron dos: Chelo García-Cortés (sobre todo) y Víctor Amela. Julia contó que en Onda Cero quisieron hacer algo así como el programa de Julia sin Julia (contratando a muchos de sus colaboradores, cosa que en parte consiguieron), que Pío Cabanillas le ofrecido hacer un programa en RNE...
Esa oferta quizá venía en descargo por lo que le habían hecho en Onda Cero, pero Julia entendía que no era más que un parche que no satisfaría ni a RNE ni a ella misma y su equipo.
¡Os cuento un hecho curioso! En aquella rueda de prensa habló de que era líder a pesar de estar ahogados en publicidad. Dijo Julia que había hablado con los jefes de la cadena porque no podía ser que ahogasen al programa entre tanta publicidad, y que quizá sin tanta desconexión el programa funcinaría aún mejor. Que eran líderes a pesar de tantísima publicidad.
Es un mal de Onda Cero por los siglos de los siglos. Que tomen nota.
¿Sabéis qué? Que sí sé qué radiochip plantar en esta ocasión, cunado se cumplen 20 años de aquello. Para todos fue una sorpresa que el programa no siguiera... Aunque yo en mi corazón reconozco que tuve mis dudas cuando se supo que Telefónica compraba la cadena. Y estoy completamente seguro de que ellos, o algunos, también. El fantasma de la limpia política planeaba. ¿Me lo estoy inventando? No. Absolutamente no. Os explico el radiochip de hoy:
[Busco la grabación... No la encuentro. Sé que existe, porque para este tipo de cosas tengo una memoria que no lo sabéis bien... Sé que fue a comienzos de 1999, mucho antes de que nada fuera a ocurrir... Busco entre mis cintas... A saber qué tengo de esa época. Busco... y nada. Me voy a tomar un batido...
Vuelvo. Me pongo a buscar otra vez... Sé en qué cinta está, pero no encuentro la cinta. 2002... 2003... 2000... 2006... ¡Joder! ¡1999 dónde! Con lo ordenado que lo dejé todo hace años... Me pongo a hacerme cruces, porque igual eso que sé que quería poner en el blog... igual ha desaparecido para siempre. Me bajo a por el pan.
En el Panishop se me enciende la bombilla: Las de 1999 las tenía en otra caja con las de 2005 encima. Napolitana que me como en cero coma. Ya sé dónde puede estar.
Tres trillones de kilos que pesa la caja, pero tiene que estar ahí. Tiro la caja encima de la cama para que pueda deshacerme de tanto peso y que caiga en algo blandito. Quito las cintas de arriba... ¡Por fin! La 74, cara B. Ahí está. A veces pienso que eso de digitalizar una cinta es como cuando se reproduce el ADN. Que hay que tener mucho cuidado, que luego no se puede reparar, y que después de transcribirlo hay que enrollarlo de nuevo para que no le pase nada y se pueda volver a usar cuando sea necesario. El ADN del blog. Pienso en Watson y Crick... Y Rosalind Frankin, que como lea esto Julia y me olvidase de la otra codescubridora, maldecirá en idiomas túrquicos.
Por fin. Saco la cinta. Rebobino. No va bien el cabezal del A. Vuelvo a rebobinar. ¡Por fin! Le doy al play y nada, al minuto se para. Me cago en todo. Pruebo en el B. El B funciona. ¡¡Albricias y zapatetas!! Que se note que leía Zipi y Zape. Me pongo a digitalizar. Espero los 45 minutos para digitalizar todo, que nunca se sabe. No transcribo el gen que necesito: soy más loco y transcribo absolutamente todo el trozo. Termino de grabar y abro el programa de edición de sonido. Busco el corte de Pablo Motos... ¡Conseguido!] Radiochip precictivo:
Pablo Motos hablaba de la segunda mano. Escucharéis a
José Oleza, Lourdes Lancho,
Rafa Martínez-Simancas... Y Julia sembrando la duda.
Que no se diga que no me curro el blog, ¿eh?
Ahora que lo pienso, la diferencia de este rato con aquel rato delante de la radio de mi abuela es que en aquel momento no había manera. Eso sí se perdió para siempre. Y además, pensadlo: No había Twitter para comentar. No existió manera humana de que todos los oyentes nos preguntáramos qué cojones había pasado. No había red para que los oyentes maldijéramos, ni nada. Bueno... Tiempo después apareció un foro del programa, a donde muchos llegamos. Algunos habitantes de aquel foro se pasan por aquí, porque me consta. Esto es en homenaje a toda esa gente que, antes de que hubiera redes sociales, construyeron una en modo de foro para mantener vivo el espíritu del programa. Más auténtico que eso... no sé me ocurre nada.
Han pasado 20 años. ¿Qué hubiera pasado si esa tarde, en vez de estar girando la ruleta, hubiera escuchado la voz de Mª Carmen Juan y todo hubiera seguido su curso? Nunca lo sabremos. Siempre he pensado que Julia se hubiera ido ese mismo año y que no hubiera mantenido el liderazgo dado que la cadena había cambiado completamente, y que hubiera tenido un año para irse a hacer lo mismo en otra radio y llevarse la audiencia. Pero eso es
jugar a las ucronías. ¿Qué hubiera pasado ese 2 de agosto de 1999 si hubiera existido Twitter y los medios digitales? Otra ucronía. No sé qué hubiera pasado esa misma tarde.