martes, 3 de septiembre de 2019

las novedades de RNE

Antes de nada, hablaré de que estuve viendo vía web la presentación de RNE el jueves pasado. Lo hicieron televisando la cosa. Muy moderno, pero vamos... Horrible. Verdaderamente penoso. Menos mal que la media de gente visionando aquello éramos unos 80-110, según el contador que ahí tenían, porque no iban los micrófonos, se escuchaban las sintonías en primer plano y no se escuchaban sus voces, no sabían a quién se dirigían, la gente pasaba por delante de la cámara, no hubo preguntas de la prensa luego (o sea, que mucho interés igual no había), no quedaron claros ni los horarios ni los programas, ni absolutamente nada. Un caos importante. 

El jefazo del lugar empezó a hablar no de la nueva programación sino de redes sociales, de interacción y vídeos... Dijo que las redes era «donde estaba la gente». Yo estaba horrorizado. En vez que empezar hablando de contenidos, horarios, por qué los cambios, qué quieren hacer, etc., estuvo hablando de flipadas grandiosas. Y una cosa... éramos 100 personas viendo lo que veis a la izquierda. Y no se escuchaba nada bien. Un horror. 

Una petición como oyente: menos fliparse con cosas raras y más ocuparse de la radio. Al menos, si se hace una presentación de la radio televisada, que se vea y se oiga normal. Es que ni en las televisiones locales de los 90 era la cosa tan cutre. ¡Que es RTVE, hombre! Flipante, en serio. 

Total, que entre que se oía fatal y no iban al grano en nada, sólo me quedó claro de que estaban todos muy contentos de estar donde estaban y que todo era como un sueño presentar sus respectivos programas. De los que no se oía nada, pues nada. Así que poco me quedó claro. Ni horarios, ni nada de nada. Un horror. 

Así que aquí va un croquis de las novedades de RNE que aunque no quedaron claras en la presentación, sí en la parrilla: 

1.- El programa de las mañanas se sigue llamando «Las Mañanas de RNE», pero con Íñigo Alfonso es «España a las... X», la hora que sea, pero además, dentro del mismo epígrafe, la parte de Pepa Fernández, que irá de 10 a 13 h., se llamará «De Pe a Pa». En serio. Sí, sí, en serio. Dice que se llevará a gente que ya estaba en el equipo y todo eso. 

2.- Los fines de semana van a pasar de ser un lugar no posicionado políticamente, en donde este tema era quizá secundario, a tener cierto aire ya... comprometido, ya sabéis por dónde voy. Estará Máximo Huerta, y, por cierto, también han fichado a los de El Orden Mundial

Inciso: Que me he puesto a mirar en la página de RNE lo que ponían sobre esta presentación y me han llamado la atención los tuits que destacan muchísimo. Ya veréis qué de información destacan (y podéis pinchar en la imagen para ampliar): 

Me encanta que destaquen un tuit en el que no cuentan nada, y sobre todo NtZwy6vsy.
Me impactan muchísimo estas informaciones. ¡Qué moderno todo!

3.- Como veis en la imagen, las nuevas tardes están divididas en varios programas. El de Amaya Prieto se llama «Solamente una vez». Madre mía. Hablarán de lo efímero de la vida y de la radio, la búsqueda de referentes... Yo es que quiero que me traduzcan las cosas al cristiano. En serio. Quiero cosas concretas. Cuánta palabrería. Y ojo, que igual hablo de ese programa dentro de poco. O mañana mismo. 

4.- El que sí fue más claro fue Alfredo Menéndez. Con él estarán Ramón Arangüena y Pablo Glez. Batista, y ya ha dicho que lo importante del programa irá a las 23.30 h., con buen criterio porque es donde más se puede rascar. 

Espera, que en la nota que sacan hay nuevos tuits destacados. Vamos a verlos:

Lo importante y destacado es que n76LiBFcHn, que debe de ser una nueva clase de perovsquita, y que yPh6cl99HN, y sigue en directo todo, que en un informe posterior es lo importante. Porque es ya imposible. 

5.- El Ciudadano García hará «Esto me suena... a Pueblo» los fines de semana a las 13 h. Y cuentan que las madrugadas del lunes se encargará de hablar de mitos del deporte. A las 2:00 de la mañana ¿Y Sierra? Pues hará un programa en la madrugada del sábado al domingo que se va a llamar «Dos Trillones de Átomos». A las 4 h. de la mañana. Tela. 

Bueno, y pocas cosas más... Paula Aller hará un programa llamado «Sapiens» a la misma hora que Sierra pero del viernes al sábado,  «Nómadas» irá los sábados a las 15 h. y el «Documentos» va los viernes a las 23 h. 

El radiochip de hoy es de Pepa Fernández, de cuando estuvo en «El Gallo...» que era la que ocupaba el espacio central de la mesa en la presentación y en realidad es la más estrella de RNE actualmente. Radiochip pepil: 



Como podéis escuchar, Pepa llegó a RTVE buscando curro y encontrándose con el jefazo. Y le dijo de hacer informativos de Ràdio 4 y de madrugada. Madre mía. Y a día de hoy... Mira. Y escucharéis en el radiochip el comienzo de Pepa en el «No es un día Cualquiera». Su primer curro en español, porque siempre había currado en catalán. Qué cosas más curiosas. 

lunes, 2 de septiembre de 2019

cambio de sonido de la SER

Antes de comenzar a hablar de todas las novedades de la temporada y de que digáis qué os han parecido los arranques...

Os habréis dado cuenta muchos de vosotros: En muchas de las emisoras de la SER habréis escuchado los nuevos indicativos, que de Sinfonía Azul tienen poco. De hecho, me recuerdan vagamente a las de la COPE de siempre, pero esto seguramente son imaginaciones mías. O sea, que puede que se parezcan en mi cabeza, pero que seguramente cualquiera que las oiga dirá que como un huevo a una castaña. 

Os pongo el ejemplo de un indicativo nuevo de SER Málaga que me ha pasado Palaciego. Radiochip de la nueva línea: 



Que es que las cuatro o cinco primeras notas me recuerdan a la COPE de estos años atrás, pero ya digo, que son cosas mías. De lo que sí estoy seguro es de que con lo que cuesta identificar a las radios, con los esfuerzos de pasta que se dejan en que la gente no se pierda en el EGM y todo eso, cambiar las líneas sonoras siempre me parece correr un riesgo innecesario. Pero bueno, igual en algún momento había que darle un toque moderno y romper con lo antiguo... No sé. 



Se pusieron estos años a cambiar todas las sintonías de la radio para que recordaran a la Sinfonía Azul en cualquiera de sus variantes, y ahora parece que hay un cambio... O quizá sólo es en los indicativos. Ya iremos viendo. La cuestión es que la cosa parece que cambia. Y, como siempre, ya diréis vosotros qué os va pareciendo.

Sí, también cambian las de la COPE, pero esto... otro día. Pero podéis opinar igual. 

domingo, 1 de septiembre de 2019

¿y Ramiro López?

A ver, no sé si os habéis dado cuenta de un pequeño detalle de este verano... ¿No os faltaba algo en la radio? Y si habéis leído el título de la entrada de hoy, supongo que muchos ya habréis caído:

No hay publicidades de Publipunto en Onda Cero

A ver, a ver, a ver... No sé si es una cosa de este verano y vuelven en temporada alta, o si es una cosa definitiva. Pero es que en Onda Cero, el paraíso de la publicidad, ese sitio en donde escuchamos de siempre cuñas de Publipunto a todas horas... ya no emite publicidad de Publipunto.

Las publicidades de Ramiro López son míticas. Son tan radiofónicas, tan frikis, con unos productos con unos nombres tan molones y originales, y son unas cuñas tan machaconas, que son parte indisoluble de la radio. Son cuñas que son la caña y son todo coñas. 

Esto es como las publicidades de Pepe Domingo: que de tan radiofónicas que son, dejan de ser algo ajeno, sino que llegan a formar parte de la propia radio. ¿Que se pasan muchísimo de machacones con las cuñas? Pues mira, seguramente. De hecho, recuerdo un tuit que leí hace unos cuantos años que decía algo así como: «No me lo puedo creer. He puesto Onda Cero por la mañana, el programa de Ramiro López y me ha salido Carlos Herrera y estoy flipando». Es un tuit que me hubiera gustado escribir a mí. 

El radiochip de hoy no es ninguna publicidad de ningún producto de Publipunto. Es una entrevista que le hizo Cantizano a Ramiro López. ¡Cuántas cosas contó! Radiochip ramiro, que es de 2018:



Así que Ramiro López empezó en Radio Juventud (y lo primero que leyó fue una necrológica, con una anécdota buenísima), dirigió Onda Cero de Cádiz, estuvo haciendo un rato de radio buenísimo... Y dijo que intentaron poner voces para Publipunto y... nada. Lo que molaba era la venta con voz de Ramiro. [Por cierto, creo que se refieren en el radiochip a Constantino Romero, pero bueno...] 

¿Seguiremos escuchando las cuñas de Publipunto en Onda Cero o la cosa ha tocado a su fin? Pues lo iremos comprobando en esta temporada. 

sábado, 31 de agosto de 2019

todos juntitos

Quizá no os hayáis enterado, pero ayer se conoció que Cárdenas durante esta temporada va a estar acompañado de Uri Sàbat y Xavi Martínez. Junto con lo de Dani Mateo, si hace años en Los 40 se llevaron a gente de Europa FM, ahora es Europa FM la que se lleva gente que estaba o estuvo en Los 40. 

No sé cómo narices saldrá lo de «Levántate y Cárdenas» esta temporada. ¿Qué harán exactamente Uri y Xavi Martínez en el programa? No sé si es demasiado gallo en el corral. Ambas incorporaciones «involucionan»: de podcast e internet a la radio tradicional. Sí, para mí es al revés, pero como siempre nos vende todo el mundo el humo éste de que el futuro tal, que es evolución y todo eso, pues venga. 

Lo mejor de todo es que me han chivado desde varios sitios distintos una novedad en el programa que es mucho más importante que ambas incorporaciones: Al menos partes del programa.... ¡tachán! ¡Serán en directo! 

¡¡¡En directo!!!

O sea, que va a ser genial escuchar eso poniéndose a punto. Al menos algún día habrá que cotillear a ver cómo va a salir eso de que haya tanto presentador junto pidiendo paso, eso de que vayan en directo... Y lo más importante: ¿Quién será la persona o personas que susurrarán «sí, sí, sí, Javier» mientras éste haga sus discursos del rollo «de esto no se habla en los medios»?

Yo es que tengo demasiadas preguntas en mi cabeza ahora mismo. ¿Saltará alguien del barco antes del fin de temporada? Preguntas que me hago al aire. 

Para ilustrar lo que es el programa, lo del «sí, sí, sí» de debajo y de no saber yo muy bien cómo encajarán las incorporaciones en el programa, el radiochip de hoy es un discurso de Javier Cárdenas. Sí, más de 10 minutos en 2012 despotricando a saco. Radiochip de los discursos de conexión dudosa que me viene perfecto para explicar lo que quiero decir: 


Comprobad el discurso populista y del rollo raro. Será divertido. Fijaos en lo que decía en el minuto 5 del radiochip: «Si yo me encuentro cara a cara con Zapatero, honestamente, a mí lo que me pide el cuerpo es meterle dos hostias. [...] Porque ese tío es un criminal, cómo ha dejado el país...» Pero luego se sacaba de la manga en supuesto descargo: «Pero una cosa es pensarlo y otra cosa es decirle a la gente que lo haga. Una cosa es lo que yo haría, que es muy diferente.» Que luego dice que habla de robarle la nevera simbólicamente y sin violencia. Y lo mejor, como siempre, los «sí, sí, sí» de detrás. ¿Qué harán los nuevos colaboradores o copresentadores o lo que sea mientras ocurren estos ratitos? Pues nos iremos enterando a lo largo de esta temporada. Será entretenidísimo saber qué peso tendrán, qué harán... todo. 

viernes, 30 de agosto de 2019

¡a por él!

Creo que el «Hoy por Hoy» de este verano, con Aimar Bretos y luego Javier Ruiz, es el que más he escuchado en veranos y veranos; ya sea porque de siempre me han gustado, ya sea porque es la SER, ya sea porque los del gobierno son del PSOE y se pasan el día en la SER para que colar el mensaje que sea y ahí está siempre la noticia... Ya sea porque Javier Ruiz ha hecho algo distinto que creo que quizá casa más con los horarios políticos actuales que ha impuesto la televisión. Por lo que sea. 

Estuve a punto de hacer otra entrada en el blog sobre el tramo de Javier Ruiz este verano cuando llevó a Pedro J. Ramírez. Porque era la primera vez que iba en años, porque era casi una manera de jugar a la confrontación, porque era un momento histórico... Por muchos motivos. Pero el motivo más importante era que los tuiteros se le echaron encima. Que si dejaban de oír la SER para siempre, que si juraban odio eterno... Mil cosas locas. Muy locas.

Lo gracioso es que en mi mente de lo que quería hablar esos días, hasta ese día, era de los «jefes de redacción» del programa. Esa figura inventada que consiste en que lleva a un invitado muy conocido para opinar de lo que tocase ese día. A lo de conocido añado significado políticamente. Incluso añado más: de izquierda radical en muchas ocasiones. Sí, hay excepciones, pero... En general, siempre llevaba a alguien que todos tienen por cercano al Podemos, normalmente. Juzgar por vosotros mismos: 


Bueno... si cada invitado depositara un voto en una urna, no es que gobernara el PSOE con Podemos, es que ganaba Podemos solito por mayoría absoluta. O casi. Es decir, si sumamos a la elección de los temas los enfoques de los temas, si además añadimos los acompañantes opinadores que ha tenido todo el verano, y no cuenta Pedro J. porque en realidad lo llevó para ponerse en frente... Yo diría que, efectivamente, de pluralidad la cosa iba floja. Y sí, de vez en cuando ha llevado a alguien no tan locamente alineado, pero bueno... Ya veis. Aplastante mayoría. 

A ver... La Talegón, Anabel Alonso, Facu, Crudo, Cano, Maestre, la Fallarás, Marta Nebot... Que ya no es gente que digas que vota a tal, sino gente que está tan significada que cuesta pensar que vayan a decir nada fuera de lo que se espera uno. O sea, que antes de decir nada ya te imaginas el discurso. Y un discurso muy escorado. 

Así que claro, es normal que a Javier Ruiz le dijeran que hacía un programa podemita. A ver... Es que es casi una obviedad. De hecho, la entrevista gorda el jueves, en vez de tenerla Aimar Bretos la tenía Javier Ruiz: el plato fuerte era Pablo Iglesias. Y Javier Ruiz hizo lo que tenía que hacer: apretarle las tuercas para sacarle información, exponerle qué dicen de él, sus contradicciones... Lo típico. Lo que viene siendo hacer una entrevista para sacar cosicas. 

Pero, como siempre, Javier Ruiz (y el que tocase en su caso) se encontró con el linchamiento de Twitter. Como el día que llevó a Pedro J. Qué vergüenza, las cloacas del Estado, que si árbitro comprado... Un montón de cosas. Lo dije el otro día en la entrada sobre UTBH: Muchas veces lo más ultras no son ni los políticos ni los periodistas: somos los oyentes. Y eso no puede ser. Todos somos muy rápidos criticando a periodistas, su tendencia, bla, bla, bla... Pero pocas veces nos ponemos a criticar a los propios oyentes. Es que a veces los oyentes son los que piden caña. Sí, muchos periodistas colaboran en agitar a las masas, pero los oyentes no estamos libres de mácula. 

Así que el jueves Javier Ruiz pasó de ser un podemita irredento a ser, para mucha gente, una pieza más en el engranaje del estado opresor y de lo más blandito y obediente a los poderes ocultos que hay en el periodismo. Y si me apuras, un pepero sucio capitalista y marioneta del poder en la sombra. ¡Magia! Y el radiochip de hoy es lo que dijo al final del programa del jueves; radiochip antitwitter: 


Decía que la gente se pusiera de acuerdo... Que o era podemita o no. Que si le hacía entrevista incómoda a Pablo Iglesias, que si eso es periodismo, etc. Y esta cuestión evidencia varias cosas: 

1.- Que por mucho que se diga, la gente tiende a pensar, pase lo que pase, que si un periodista es simpatizante (o ultra, o lo que sea) de un partido, tiene que hacer todo lo posible en su trabajo para favorecer los intereses de esa causa partidista. Por encima de los intereses de quien sea, incluso si esto implica hacer mal su trabajo. 

2.- Que por mucho que haga preguntas incómodas, efectivamente, Javier Ruiz ha hecho un programa de color morado. Y que, por supuesto, hacer preguntas incómodas era su trabajo. [Y sí, se confundió en una cosa, pero una equivocación no implica mala fe.] Y eso no le quita un ápice de color morado al programa. Diré incluso más: No tengo siquiera claro que Ruiz haga un programa podemita por ser podemita. Pienso que quizá lo hace porque es lo que cree que le pide la audiencia de la SER.

Por eso, que por hacer esta entrevista le llamen de todo y que es un topo del gobierno para destrozar a Pablo Iglesias no me parece más que pataleos de ultras, fans, gruppies y demás apelativos que podamos poner no a los periodistas (que muchos también)... sino sobre todo a los oyentes. 

3.- Jugar a llevar a opinadores tan escorados hace que la gente olvide otras opiniones en el día a día. En caso de llevar a Pedro J. lo hace para combatirle, porque todos sabemos qué piensa cada uno. Lo interesante sería llevar a gente no alineada o que fuera de centro o derecha sin que la gente los tuviera clasificados como tal, es decir, no famosos. Pero eso lleva un peligro: que digan cosas con sentido y la gente se haga un lío con qué pensar.

Porque muchos oyentes parece que quieren escuchar la radio para que les digan qué opinar. Sí, seamos sinceros. Mucho nos quejamos de que hay locutores que intentan meternos ideas en la cabeza, pero poco hablamos de los oyentes que son vagos para pensar, hacen huelga de actividad mental y razonamiento y esperan que les digan en la radio qué es lo que tienen que pensar. Y ¡hala! me pongo a Javier Ruiz, o ¡hala! me pongo a Federico, o ¡hala! me pongo a la Terribas. Que me digan qué tengo que opinar para no tener que pensar.

En realidad, reflexionando un poco, lo que crispa en la radio y en la política, o en la sociedad en general, no es la división entre izquierda y derecha, los de un partido y otro, los de aquí o los de allá:  Es colar siempre un discurso en que la gente está dividida entre los buenos y los malos. 

No quiero que la SER sea una COPE (de la tradicional, de la antigua) pero al revés. Quiero que la SER sea del partido que quiera (del PSOE, de Podemos, o del que quiera ser, que eso es cosa de empresa), pero lo que sí que quiero es que en sus tertulias y programas no sea eso un rincón de un único opinador de cabecera y que además sea el más inequívocamente el más alineado del lugar. Que se reparta juego aunque sea por postureo. Juega a complacer a los ultras y te sacarán los ojos.

A veces no hay que dar a la audiencia lo que pide. Pero es tan, tan, tan complicado...

Actualización: Vuelve Javier Ruiz a «Hora 25 de los Negocios». 

jueves, 29 de agosto de 2019

«nunca la COPE había estado tan cerca»

He leído por ahí, también en Twitter, que «nunca la Cope había estado tan cerca» (de la SER) en lo que a sus mañanas se refiere. 

Bueno... Pues no es cierto. Si cogemos el último EGM, la diferencia entre SER y COPE en sus mañanas es de 485.000 oyentes, y en el EGM anterior de 148.000 oyentes. Nos vamos al anterior EGM, y ya tenemos una diferencia mucho menor. Pero claro, entiendo que se refiere en general, en esta época, así que si hacemos la media de estas dos oleadas, que son las que Herrera ha tenido buen arreón, tenemos que la diferencia ronda los 315.000 oyentes. 

Así que la pregunta sería: ¿La COPE en sus mañanas nunca había estado tan cerca de la SER? ¿Es algo tan histórico lo que está sucediendo? ¿De verdad? ¿Nunca la COPE le había mojado la oreja ni pisado los talones tan de cerca a la SER por la mañana? Hace muchos años que esto no ocurría y por eso no estamos acostumbrados, pero... Ocurrió, ocurrió.

Nos tenemos que ir a hace 20 años. Iñaki tenía al otro lado a un señor llamado Antonio Herrero. Y empezó en la COPE después de irse de Antena 3 Radio. Tanto homenaje, tanto homenaje, tanto recordatorio de la historia de la radio y se nos olvida Antonio Herrero a las primeras de cambio. 

Esta cercanía entre Iñaki y Antonio Herrero en audiencia se dio desde 1996 hasta la oleada justo después de la muerte de Herrero. Durante año y medio sí estuvieron más cerca que ahora, y cabe destacar la primera ola de 1998. 

Hoy por Hoy: 2.014.000 oyentes
La Mañana: 1.926.000 oyentes

¡Bum! No me digáis que aquellos tiempos no eran interesantes. En aquel momento, Luis del Olmo superaba por poco el millón y medio de oyentes. RNE superaba por poco el millón. Recordad que éramos muchos menos españoles, así que esos datos tenían más mérito que ahora. 

Pero... ¿podemos ir más allá? Pues claro. Porque en tiempos más antiguos todavía, la COPE tenía a Luis del Olmo por las mañanas. En aquellos años 80 los programas de la mañana no empezaban tan pronto... Ya sabéis... el mito del madrugue. Pero bueno, si queréis jugar a ver si por la mañana la COPE había estado cerca de la SER, ya os digo que sí, que Luis del Olmo ganó a Iñaki Gabilondo en algunas oleadas en aquellos finales de década. Y, en todo caso, la diferencia entre ambos programas era mínima durante esos años. 

El radiochip de hoy va de recordar a Antonio Herrero, precisamente, pero a través de su hermana. Porque le hicieron un homenaje a Antonio Herrero en COPE Pinares e invitaron a su hermana Carola, pusieron momentos de radio de su hermano... Radiochip del nunca tan cerca: 



Así que sí, la COPE sí estuvo tan cerca. Mucho más que ahora. Los datos son los datos. 

miércoles, 28 de agosto de 2019

la primera radio española

Venga, pues después de tanto hablar de futuro y una vez hemos hablado de la primera emisión de tipo radiofónico en España, vamos a hablar de la primera radio... Y de su precursora. 

A estas alturas creo que ya lo de recordar por enésima vez que la radio en España no nació en noviembre de 1924 ya no hace falta. Ya sabemos que la primera radio en España fue Radio Ibérica en Madrid a finales de 1923. Pero... es que antes de existir Radio Ibérica... 

Vamos a un año antes, y vuelvo a pillar el recorte de aquel Blanco y Negro de 1974. Jorge, Adolfo y Carlos de la Riva podían emitir cosas y esas cosas eran escuchadas por los del Radio Club de España, con sus radios de galena. ¿No es romántico? 

Por lo visto, era una cosa irregular, sin horarios... Lo que ahora diríamos que es una emisión en pruebas. Y, como veis, en 1923 ya aparece la famosa Radio Ibérica, donde ellos trabajaron. 

De hecho, para que veáis que la radio estaba viva y hacían cosas que incluso hacemos hoy, los periódicos La Voz y El Sol anunciaban que los números de la Lotería de Navidad serían radiados. Ellos pusieron hasta un receptor para que la gente pudiera escuchar los números premiados. ¿No es bonito? Este año, la retransmisión del Gordo por las radios habrán cumplido nada menos que 96 añazos. Sin embargo, nos van a contar que este año la radio cumple 95. Cositas que pasan... Que no se me enfaden en Radio Barcelona, pero es que la historia es la que es. 

Ahí tenéis a los hermanos De la Riva. Sí, vistos así dan un poco de cague, pero en esos años igual era la manera de posar. De lado. De vainilla. 

Seguimos con la historia... Decía que estos hermanos trabajaron en la Radio Ibérica, Efectivamente, en aquel recorte nos cuentan cómo era aquello. Podéis ir leyendo por las imágenes de los lados. 


Me gusta muchísimo eso de que fueron «emprendedores si los hubo». Y he buscado cosas sobre el director, Ernesto Gswind... pero nada. Imaginando que podía ser alemán o algo así, busqué con su apellido más probable: Gschwind. Y mira, sí, encontré cosas. Por ejemplo, que todos los días por la tarde daban noticias de la Bolsa de Madrid: «Cotizaciones de Bolsa y Mercados». Pero vamos... poco más. Ojalá tuviera acceso a la revista Ondas de aquellos años... La cuestión es que entiendo que la gente rica de la época tuviera acceso a receptores de radio, y que éstos estarían encantados de recibir la información del cierre de mercados. Mira, ese ratito de emisión sería la «Antena de la Bolsa» y la Intereconomía de los años 20. 

Igual un día hablamos de qué se emitía en aquella radio... La Radio Ibérica, la primera. Ya os digo que antes de hablar de qué narices se emitía, hablaré de una anécdota buenísima de los hermanos De la Riva... pero me lo guardo para otro día. 

Y de radiochip... Pues, de nuevo, no voy a tener un momento de 1923, por supuesto. Pero sí tenemos algo de una Radio Ibérica... Es uno de los nombres que usa Juan Carlos Ortega de vez en cuando para sus gags... Pillamos una de 2014. Radiochip ibérico: 



Claro, esta sección nunca podría haber sonado en 1923. Porque en aquel momento, los oyentes no interaccionaban. Para eso tuvieron que esperar algunos años. Es que ni chicas del cable aún. Pero eso será otra historia. 

martes, 27 de agosto de 2019

Radio Maliboomboom

Me habéis picado con tanta referencia a aquella radio, así que me he tenido que meter en internet para acordarme —porque esta sí me sonaba— de cuándo empezó a emitir esta radio de internet... Y de cuándo murió. 

Es que os confieso que me da mucha rabia esos artículos de radio (y de otros medios) en los que se habla del futuro y la gente se flipa. Llaman a alguien conocido que se supone que entiende, dice cuatro cosas que le parecen futuristas sin criterio ninguno, pero mira... El papel lo aguanta todo. Ya os digo que haré una o varias entradas sobre «el futuro de la radio» el año que viene... Ya veréis qué entretenido suena todo visto desde el futuro. 

Voy al tema: Resulta que Radio Maliboomboom era una radio moderna e internetera que servía para promocionar una marca de agüita con misterio: Malibú.  Copio y pego un titular de noviembre de 2009: «Malibu es la primera marca en crear una radio propia que emitirá diariamente en directo desde su web». Bueno, pues felicidades, parece que esta es la primera... Cuida no nos pongamos a buscar y haya más antiguas aún. Sólo deseo que a finales de 2019 no me encuentre ningún artículo de radio en que ensalcen a una nueva marca que crea una radio por internet, todo muy futurista, y que nos digan que podrán interaccionar y todo eso. 

Porque... ¡sí! En 2009 ya estaban con el rollete este. Desde Yorokobu decían: «Entre la falta de fondos y recortes de personal, las radios de música se convierten cada vez más en agregadores de contenidos (con claras excepciones) conducidos por locutores deshumanizados. Pero el vacío que deja la radio fórmula se empieza a rellenar por marcas. Esta tendencia se une a la creciente necesidad de las compañías a expandir su presencia en redes sociales más allá de un papel presencial con contenido». El futuro, señora, de nuevo aparece. Me he tenido que meter en la waybackmachine para encontrar que el futuro terminó en 2012. Mira, los mayas tenían razón. Bueno, en realidad fue a mediados de año, no en diciembre. 

Decían en IPMark: «Radio Maliboomboom nace como respuesta a esa necesidad de comunicación: dirigirse a los jóvenes en su nuevo entorno natural, en su lenguaje, y con los códigos que están preparados para aceptar». Aquí es cuando noto que hay muchos viejos que hacen cosas para jóvenes. Normalmente se refieren a la juventud como a gente extraña y con un cerebro con el ADN mutadísimo. Claro que los tiempos cambian y bla, bla, bla... Pero chico, digo yo que la juventud es de la misma especie que sus padres. Y seguía la cosa: «dos DJs de Barbados que abandonan su modo de vida occidentalizado para volver a sus orígenes y montar una emisora de radio en una choza de una playa de Barbados, desde donde inician su broadcast planetario del buen rollo…En la práctica, y simultáneamente con la campaña en medios convencionales, desarrollamos una plataforma de comunicación que tiene su eje en una emisión de radio por Internet (www.radiomaliboomboom.es) y que se articula en una pluralidad de medios digitales, con especial énfasis en el mundo de las redes sociales: Tuenti, MSN, Facebook, Kedin…» Visto con ojos de hoy, diría que son dos flipados que intentan vivir del cuento —entendedme la exageración...— mientras una marca les pagaba. Lo que más me gusta es lo de las redes en las que estaban: En MarketingNews las nombraban: «Tuenti, Messenger, Red Kampus (Kampussia) y Kedin entre otros.» Lo de Twitter no lo vieron venir. 

Y continuaban: «Radio Maliboomboom es, sobre todo, una radio de verdad que emite de lunes a viernes en directo de tres de la tarde a una de la noche. Cuenta con su propio estudio y un equipo de seis DJs, además responsables de producción y contenidos. Es un esfuerzo muy importante a todos los niveles y es de destacar la valentía de nuestro cliente Pernod Ricard al decidir ir adelante con un proyecto de esta complejidad que ha conseguido en pocos meses un verdadero canal de comunicación con el target.» Todo un detalle: encima de que les pagaban el invento, habría que darle un poco de coba al que ponía la pasta. Cuánta literatura para una emisora de internet, que ahora nos parece de lo más normal. Igual que hace muchos años nos parecía normal que el vecino tuviera un programa en la radio del barrio

En Yorokobu preguntaban sobre si estas apuestas experimentales funcionaban. La respuesta era: «Según Kiko Fuentes, responsable del proyecto en España desde Optimedia, el ejemplo de Maliboom Boom no sólo funciona. Ha superado sus expectativas. “En tan sólo tres meses se ha generado un nivel de conversación sin precedentes en torno a la marca en Tuenti entre nuestro core target: los jóvenes de edades entre 18 y 24. El nivel de interacción ha llegado a tal punto que hay gente que se refiere a sí misma como malibooneros”.» Dejad de mirarme. No voy a añadir nada. 

Lo mejor es lo que leí al final del artículo de MarketingNews: «Para Antonio Bermúdez de Castro, Director de Innovación de Optimedia, Radio Maliboom boom, es uno de los proyectos más ambiciosos con los que se han encontrado en los últimos tiempos, “Es una radio donde los contenidos los generan los oyentes (Brand content). Es la radio que pone voz a los usuarios (Social networking). También la radio que cada vez es la radio de más gente (Viralidad) y la radio donde los oyentes conectan para divertirse y participar (Engagement).» Sí, vosotros también habéis evidenciado un problema con el idioma cristiano en lo que se refiere a empresas, radio y todas estas vainas. Un consejito: Lo que no se entiende fácil... es que te la están colando. Llevan años colando mierdas no sé si por desconocimiento del idioma o por jugar a los trileros. Y van a ser ambas cosas. Y ojo a los datos que daban en Yorokobu tras tres meses: «La emisora cuenta actualmente con unos 120.000 usuarios únicos, según datos de Optimedia, y la media de tiempo de escucha es de 74 minutos.»

Y yendo a nuestro negociado, tengo que decir que en esa radio estuvo gente (según he visto en Youtube) que luego han estado en emisoras musicales de las de FM de toda la vida. De FM y, no nos olvidemos, que también emiten por internet. Algunos son Jesús Taltavull, Alekos Rubio o Ramsés López. Y como hace mil años que no pongo nada de Máxima FM, aquí va de radiochip una sesión maximera de Ramsés López en Máxima FM en 2017. Radiochip boom boom: 



Que yo, mira, soy de Zaragoza y aún tengo Máxima FM, pero los que no, recordad lo de la comunidad dance planetaria y tal... Que luego a saber qué hacen con Máxima FM, pero como termine evolucionando del todo y creciendo (guiño, guiño, codazo, patadita por debajo de la mesa) la van a dejar como nueva.

Si encontráis algún otro texto de radio futurista con mogollón de palabras que no se entiende nada de nada de lo que ahí dicen, mandadlo al correo del blog, que es que son oro. 

lunes, 26 de agosto de 2019

caso de fracaso

Hay una cosa que me hace mucha gracia cuando se habla de un tema, para apoyar la tesis que se da siempre se ponen casos de éxito. Sí, como si fueran automáticos y por definición. «Esto se hizo y triunfó». En realidad, siempre, por definición, eso es un timo. Porque si no se puede asegurar el éxito, es que no tienes ninguna fórmula de nada. Y no todas las cosas que se hacen con gente conocida luego salen bien. En la radio deportiva tenemos algunos ejemplos de escarceos que no han salido bien: con un equipo de deportes y con otro antiguo

A veces se cae en eso de probar cosas novedosas pensando que van a ser un éxito porque sí. Incluso eso de mentirse y dar números flipantes para que la gente se piense que eso es un éxito. Casos de esos conocemos todos unos cuantos. Pero vamos a ir a uno que tiene ya 5 años. Yo no conocía esto... Pero un amigo, Dani, me habló de que había existido una radio en línea que además estaba asociada a una marca... Todo modernísimo. ¿Qué podía fallar? De paso, ficharon a gente, como Teté Delgado y Quique Tejada, que si bien no son los más famosos de España, son conocidos por mucha gente. En su página ponía (y estamos hablando de 2014):

«Galp.fm: es la primera radio online creada íntegramente por una gran marca, con contenidos y radio fórmula propios. Pensada por y para los fan, su programación será accesible en Internet (www.galp.fm) desde cualquier dispositivo, 24 horas al día, 7 días a la semana. Los programas están producidos y son presentados por periodistas musicales de referencia, como Quique Tejada, Armando Soria, José Luis Casado y Teté Delgado. Además de ofrecer una selección ecléctica de estilos musicales, pop, rock, indie, chill…, la radio dará voz a los usuarios a través de El Podcast del oyente, programa donde el fan tiene voz.»

Y luego nos vendieron sus numerazos: En Branded Content Marketing Asociation (BCMA Spain) nos contaban que después de un año de emisión tenían una audiencia total de más de 80.000 personas, más de 11500 escuchas en podcast y más de 22000 aplicaciones instaladas. 

¿Alguno escuchó eso? Porque yo desde luego, primera noticia de que eso existió. Ademas, me miro las descargas en ivoox de aquello... Y nada, 0 escuchas, 0 escuchas, 0 escuchas... Que ya es difícil que nadie picase. Teté Delgado se debió de marchar al poco de ponerse eso en marcha. Hay gente, como yo, a la que le daba corte hablarle a un contestador automático. Pues hablar en Galp FM tenía que ser incluso peor. El contestador que nadie jamás escucharía. 

Que tanto éxito que tuvo (según los números que nos daban ellos mismos) hace que esté yo muy seguro de que muchos de vosotros os descargasteis la aplicación y gozarais con todo lo que nos brindó este proyecto. ¿O no? 

A donde voy es que a muchas empresas, por grandes e importantes que sean, va alguien, les vende un humo muy fuerte y muy negro, usan palabras en inglés, dicen cosas que no entienden y dicen que son muy aparentemente modernas, y piensan que brasas tiene que haber por algún lado. Quizá ese vendedor de crecepelo un día curró en la radio y eso le da una supuesta credibilidad para inventarse cualquier cosa que le pudiese reportar beneficios. A él, claro.

La de gurús y vendedores de crecepelo que durante estos años han vendido humo: Proyectos, radios, futuros asegurados con la de seguidores que tenían comprados en Twitter... Y los jefes de las empresas... ¡Ñam! ¡Quién iba a ser más innovador que ellos! ¡Hagamos lo que sea por internet, deje su pasta en mí, y si no funciona...! Si no funciona, es que simplemente has innovado demasiado. Pero eso era un negociazo. No es que el proyecto fuera un negocio de crecepelo: es que eran unos adelantados a su tiempo. ¡Y tan contentos! 

Para radios de nicho, que sólo entiendan los que están en el ajo y que hablen de Galp... Mira, el programa «Cierre de Mercados» de Radio Intereconomía. Hablaban de Galp y de cómo iba en bolsa... Escuchar este minutito me hizo hasta reír porque no entendí nada. Radiochip galp: 



La de cosas así que se han hecho en el pasado y nadie ha dicho nada... Igual vosotros tenéis muchos más ejemplos. O no, y tampoco os enteráis de estas cosas tan raras. Yo, desde luego, no tenía ni idea de nada. Pero vaya numerazos. 

domingo, 25 de agosto de 2019

buenos días, amor

Creo que desde los inicios del «¡Anda Ya!» del Gallo (y, en cualquier caso, desde hace ya años), los que hayáis puesto Los 40 a las 8 h. de la mañana os encontráis con versiones distintas de una misma canción. Siempre es la misma. Sí, es corta y cambia la letra, pero siempre la misma. Radiochip amoroso: 



No sé exactamente por qué esta canción... ¿Alguien lo sabe? En realidad toman parte del estribillo de la canción «Buenos Días, Amor». No sé si algún seguidor a muerte del «¡Anda Ya!» conoce por qué eligieron esa canción... Pero mola que sea de Cristian Castro. Y no sólo porque sea sobrino del que hacía de Don Ramón en «El Chavo del 8».

Ahora es cuando va la frikada: Además, como muchos sabréis, es hijo de la actriz Verónica Castro. O sea, que toda su familia estaba ahí metida en el mundo del artisteo. Así que de bien joven pudo tener su propio programa de radio, con un nombre megaimaginativo:  «La Hora de Christian». Sí, aquí con hache, que les gustó meterle la hache aunque en su nombre original no la tuviera. Y por lo visto fue cuando debutó como cantante. ¿Y con qué canción? ¡Con «El Gallito Feliz»! Igual por esta razón eligieron la canción de Cristian Castro, qué sé yo... Ni idea. [Con voz de niño queda mejor, la verdad.]

Pero lo mejor de todo es que esa canción, la del gallito feliz, venía dentro de su primer disco: «Kristian y sus Pollitas». ¡¡¡Grandioso!!! Obviamente, es el diminutivo de pollo para ellos, pero aquí suena verdaderamente grandioso.