martes, 27 de agosto de 2019

Radio Maliboomboom

Me habéis picado con tanta referencia a aquella radio, así que me he tenido que meter en internet para acordarme —porque esta sí me sonaba— de cuándo empezó a emitir esta radio de internet... Y de cuándo murió. 

Es que os confieso que me da mucha rabia esos artículos de radio (y de otros medios) en los que se habla del futuro y la gente se flipa. Llaman a alguien conocido que se supone que entiende, dice cuatro cosas que le parecen futuristas sin criterio ninguno, pero mira... El papel lo aguanta todo. Ya os digo que haré una o varias entradas sobre «el futuro de la radio» el año que viene... Ya veréis qué entretenido suena todo visto desde el futuro. 

Voy al tema: Resulta que Radio Maliboomboom era una radio moderna e internetera que servía para promocionar una marca de agüita con misterio: Malibú.  Copio y pego un titular de noviembre de 2009: «Malibu es la primera marca en crear una radio propia que emitirá diariamente en directo desde su web». Bueno, pues felicidades, parece que esta es la primera... Cuida no nos pongamos a buscar y haya más antiguas aún. Sólo deseo que a finales de 2019 no me encuentre ningún artículo de radio en que ensalcen a una nueva marca que crea una radio por internet, todo muy futurista, y que nos digan que podrán interaccionar y todo eso. 

Porque... ¡sí! En 2009 ya estaban con el rollete este. Desde Yorokobu decían: «Entre la falta de fondos y recortes de personal, las radios de música se convierten cada vez más en agregadores de contenidos (con claras excepciones) conducidos por locutores deshumanizados. Pero el vacío que deja la radio fórmula se empieza a rellenar por marcas. Esta tendencia se une a la creciente necesidad de las compañías a expandir su presencia en redes sociales más allá de un papel presencial con contenido». El futuro, señora, de nuevo aparece. Me he tenido que meter en la waybackmachine para encontrar que el futuro terminó en 2012. Mira, los mayas tenían razón. Bueno, en realidad fue a mediados de año, no en diciembre. 

Decían en IPMark: «Radio Maliboomboom nace como respuesta a esa necesidad de comunicación: dirigirse a los jóvenes en su nuevo entorno natural, en su lenguaje, y con los códigos que están preparados para aceptar». Aquí es cuando noto que hay muchos viejos que hacen cosas para jóvenes. Normalmente se refieren a la juventud como a gente extraña y con un cerebro con el ADN mutadísimo. Claro que los tiempos cambian y bla, bla, bla... Pero chico, digo yo que la juventud es de la misma especie que sus padres. Y seguía la cosa: «dos DJs de Barbados que abandonan su modo de vida occidentalizado para volver a sus orígenes y montar una emisora de radio en una choza de una playa de Barbados, desde donde inician su broadcast planetario del buen rollo…En la práctica, y simultáneamente con la campaña en medios convencionales, desarrollamos una plataforma de comunicación que tiene su eje en una emisión de radio por Internet (www.radiomaliboomboom.es) y que se articula en una pluralidad de medios digitales, con especial énfasis en el mundo de las redes sociales: Tuenti, MSN, Facebook, Kedin…» Visto con ojos de hoy, diría que son dos flipados que intentan vivir del cuento —entendedme la exageración...— mientras una marca les pagaba. Lo que más me gusta es lo de las redes en las que estaban: En MarketingNews las nombraban: «Tuenti, Messenger, Red Kampus (Kampussia) y Kedin entre otros.» Lo de Twitter no lo vieron venir. 

Y continuaban: «Radio Maliboomboom es, sobre todo, una radio de verdad que emite de lunes a viernes en directo de tres de la tarde a una de la noche. Cuenta con su propio estudio y un equipo de seis DJs, además responsables de producción y contenidos. Es un esfuerzo muy importante a todos los niveles y es de destacar la valentía de nuestro cliente Pernod Ricard al decidir ir adelante con un proyecto de esta complejidad que ha conseguido en pocos meses un verdadero canal de comunicación con el target.» Todo un detalle: encima de que les pagaban el invento, habría que darle un poco de coba al que ponía la pasta. Cuánta literatura para una emisora de internet, que ahora nos parece de lo más normal. Igual que hace muchos años nos parecía normal que el vecino tuviera un programa en la radio del barrio

En Yorokobu preguntaban sobre si estas apuestas experimentales funcionaban. La respuesta era: «Según Kiko Fuentes, responsable del proyecto en España desde Optimedia, el ejemplo de Maliboom Boom no sólo funciona. Ha superado sus expectativas. “En tan sólo tres meses se ha generado un nivel de conversación sin precedentes en torno a la marca en Tuenti entre nuestro core target: los jóvenes de edades entre 18 y 24. El nivel de interacción ha llegado a tal punto que hay gente que se refiere a sí misma como malibooneros”.» Dejad de mirarme. No voy a añadir nada. 

Lo mejor es lo que leí al final del artículo de MarketingNews: «Para Antonio Bermúdez de Castro, Director de Innovación de Optimedia, Radio Maliboom boom, es uno de los proyectos más ambiciosos con los que se han encontrado en los últimos tiempos, “Es una radio donde los contenidos los generan los oyentes (Brand content). Es la radio que pone voz a los usuarios (Social networking). También la radio que cada vez es la radio de más gente (Viralidad) y la radio donde los oyentes conectan para divertirse y participar (Engagement).» Sí, vosotros también habéis evidenciado un problema con el idioma cristiano en lo que se refiere a empresas, radio y todas estas vainas. Un consejito: Lo que no se entiende fácil... es que te la están colando. Llevan años colando mierdas no sé si por desconocimiento del idioma o por jugar a los trileros. Y van a ser ambas cosas. Y ojo a los datos que daban en Yorokobu tras tres meses: «La emisora cuenta actualmente con unos 120.000 usuarios únicos, según datos de Optimedia, y la media de tiempo de escucha es de 74 minutos.»

Y yendo a nuestro negociado, tengo que decir que en esa radio estuvo gente (según he visto en Youtube) que luego han estado en emisoras musicales de las de FM de toda la vida. De FM y, no nos olvidemos, que también emiten por internet. Algunos son Jesús Taltavull, Alekos Rubio o Ramsés López. Y como hace mil años que no pongo nada de Máxima FM, aquí va de radiochip una sesión maximera de Ramsés López en Máxima FM en 2017. Radiochip boom boom: 



Que yo, mira, soy de Zaragoza y aún tengo Máxima FM, pero los que no, recordad lo de la comunidad dance planetaria y tal... Que luego a saber qué hacen con Máxima FM, pero como termine evolucionando del todo y creciendo (guiño, guiño, codazo, patadita por debajo de la mesa) la van a dejar como nueva.

Si encontráis algún otro texto de radio futurista con mogollón de palabras que no se entiende nada de nada de lo que ahí dicen, mandadlo al correo del blog, que es que son oro. 

7 comentarios:

  1. Vendedores de humo los ha habido siempre y, por desgracia, muchas empresas se dejan embaucar con palabros inventados que nadie comprende y que muchos ejecutivos asumen por no quedar como unos paletos. Es lo que tienen estos tiempos líquidos de apariencia y postureo máximo en los que no hay profundidad ni seriedad ninguna en casi ningún aspecto de la vida.

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  2. Dieron una campaña muy grande en redes sociales pero parece que al traerse varios a Máxima y a Hit se acabó el chiringuito, iban con años "de adelanto"

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  3. Evidentemente esta emisora fracasó porque no emitían desde Second Life. Los jefecillos intermedios de Pernod Ricard no leyeron en aquel fatídico Powerpoint que Second Life es el futuro, es un medio de target engagement que refuerza el branding value a la vez que maximiza el synergy coefficient entre los jóvenes.

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