miércoles, 11 de diciembre de 2019

el desenlace de Teófilo

Todos los años, cuando llega el final de año, juego a dar los «Radiochips de mármol», que sirven para resumir el año de una forma un poco... de aquellas maneras. Los «Radiochips de mármol» son una copia burda de los «Teófilos de mármol», que eran los galardones que los de Lo Que Yo Te Diga se inventaban para resumir lo acontecido a lo largo del año. 

Se llamaban así porque el crítico del programa (ellos, pero con voz de Gloria Núñez) puntuaba las películas al final del programa. Un personaje... necrófilo. Era una especie de Hannibal Lecter adolescente y patrio. Lo mismo comentaba el cine que se metía en política veladamente. Era un final de programa que siempre esperábamos todos, ya que si no sabías de qué películas hablaban, siempre te podías quedar con los gags que hacían Antonio Lavirgen (Carlos López-Tapia) y su cerdo, que curiosamente se llamaba Cascos. 

El último programa de «El Cine de Lo que yo te Diga» fue en 2009. Desde entonces todos hemos maldecido la desparición del programa. Porque claro... Ha habido cosas parecidas, pero no era nuestro programa. Y digo nuestro programa porque sé positivamente que muchos lectores del blog eran fanáticos del programa. 

No podía terminar este año sin hablar del final de Antonio Lavirgen y Teófilo el Necrófilo. Es una entrada que os juro que lleva durmiendo desde el inicio del blog. Pero como @DiexistaFM me pasó el último programa evitando que lo tuviese que buscar en mis cintas... Pues qué mejor momento. 

El radiochip de hoy es muy especial porque es el fin de 20 años de críticas radiofónicas y a la vez, de 20 años de sketches. Al menos, 20 años, porque no sé si os he contado que cuando nos mudamos de casa, cuando yo era un crío, el primer programa de radio que me enseñó mi padre fue precisamente el de los de Lo Que Yo Te Diga. Y por eso tengo la impresión de que ya existía Teófilo desde el inicio. Al menos, ese recuerdo tengo. 

El último de los días de Antonio Lavirgen... Aunque luego resucitaría en el «A Vivir...» en un ejercicio de ataque a la labor de cualquier script muy grave. Radiochip teófilo: 



Antonio Lavirgen muere. Sí, se lo comía Teófilo. ¡Por Brando! Ñam. Acabó con su vida, aunque no con su espíritu... El final era previsible. Siempre estaba el pobre Antonio acojonado en la celda de Teófilo, y al final tanto fue el cántaro a la fuente que... Pues eso.

La última crítica de Teófilo fue la de «La Buena Vida» y recibió un 7. La canción que dejaron para el final (y os juro que me acordaba perfectamente de ella, para que veáis lo que me marcó ese final) fue «En esta pista ya no se puede bailar» de Cola Jet Set. Sí, son herederos de los Fresones Rebeldes y la cantante es la de La Monja Enana, muy del rollo de los conciertos de Radio 3.

La celda de Teófilo es un icono de la radio... ¿Cómo os la imaginábais vosotros? Porque yo me la imaginaba como una celda en un sótano, a la izquierda de las escaleras y al final de un pasillo pequeño. La puerta, gris y con rejas, de forma apuntada y de piedra. Os juro que así me la imaginaba de pequeño. Y ese tipo de gilipolleces me dan la vida en el blog. 

4 comentarios:

  1. El cine de Lo que yo te diga es el mejor programa de radio que he escuchado y con diferencia.
    Una lastima que se lo cargarán.
    La script no estaba mal del todo, pero lo de las series en un programa de cine no me convence.
    Y El cine en la ser, el único fallo que le veo es haber incorporado Sucedió una noche, esos dos programas son o deberían sertotalmente independientes

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    1. Vamo a vé. ¿Quién se cargó el programa? ¿La cadena o sus integrantes, que tenían ganas de buscarse las castañas por su cuenta al margen del gran jefe? Esto es como los grupos de música, al final se echa la culpa a Yoko Ono, en este caso a la Ser.

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  2. Pues no lo sé exactamente, pero todos los integrantes del programa bb siguen en la ser, excepto María Guerra

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  3. ¿Fue la cadena, no? Se echa a faltar un programa de tanta calidad. Una pena que ni hubiera podcast antes porque lo hubiera disfrutado mucho más. El horario era horrible

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