miércoles, 12 de febrero de 2020

sentir la radio

Muchos de vosotros os vais a sentir tan identificados con el radiochip de hoy que hasta me atrevo a decir que una lágrima os va a caer. Y lo digo muy en serio. 

Mañana es el día de la radio, y como sabéis muchos, es un día que no me gusta. Dedicar un día a algo es estigmatizarlo: es como los grupos históricamente marginados, es como las enfermedades o los gremios que se reivindican porque pasan malos momentos. Desde hace tiempo el día de la radio sirve para que mucha gente publicite la radio como algo del pasado. Son muy de sacar radios de galena y cosas de esas. 

Pero la radio no es algo del pasado. Bueno, también. Pero de nuestro presente sobre todo. Mañana escucharéis muchas cosas sobre la radio. Pero el radiochip de hoy es el mejor resumen de todo lo que os puedan contar mañana. 

Somos muchos los que hemos vivido en el extranjero y nuestro vínculo más próximo a España era la radio. Muchos somos los que en momentos de soledad hemos estado acompañados de una radio. Hay gente que ha pasado momentos chungos curando ausencias con esas voces que aparecen y que no conocemos en realidad.  

Recuerdo la segunda vez que me fui a vivir a Italia. Me gasté todos los datos del móvil que venían con mi tarjeta de prepago TIM escuchando el «Tiempo de Juego» el primer fin de semana. La primera vez que me fui a vivir unos cuantos meses a Italia empecé a hablar con los primeros españoles que conocí allí... y el tema común era el Carrusel. Sí, eso fue antes del «PacoGate». Y recuerdo que cuando fui a Alemania, cuando no podía dormir, que estaba como en casa escuchando a Roberto Sánchez. 

Yo entiendo perfectamente a todas esas personas que se ponen pesadas con aquel episodio del «PacoGate», porque sólo nosotros sabemos la sensación de orfandad que tuvimos. Porque cuando la radio te da tanto sin pedirte nada... Eso es amor, ¿no? 

El radiochip de hoy es de un chaval que fue a la COPE al «Tiempo de Juego» (o «El Partidazo» reconvertido) y no pudo más que emocionarse cuando dijo que les llevaba escuchando toda la vida... Es que somos tantos los que hemos sentido eso... Es que las palabras del chaval eran las palabras de tantos oyentes... Y eso es el radiochip de hoy. 

Os contarán muchas cosas mañanas sobre la radio. Pero lo importante no es la radio: Es la gente que está en la radio y que nos hace sentir como a este chaval. Todos somos Juanma: el oyente. Radiochip desde lejos: 


Se emocionaba viendo que efectivamente Paco es un friolero, viendo que sí, que el sonido de la Coca-Cola no es inventado, recordándose a sí mismo curando la soledad con su familia de la radio... Es que es imposible no emocionarse. 

No sé si os he contado alguna vez que hablando en una reunión salió el tema de por qué el «Tiempo de Juego» tenía tanto tirón. Hubo gente que dijo que si porque eran los que estaban en el FIFA de la consola y por eso atraían a los jóvenes, hubo gente que decía que por tradición... No. Es porque nos han hecho sentir de la familia aunque no les conozcamos de nada. 

Mañana escucharéis hablar mucho de la radio. Nadie os hablará mejor que este oyente sobre qué es la radio para los oyentes. Es tan bonito que no tengo palabras. Y como creo que todos los que pasamos por aquí nos parecemos a este oyente con éste u otros programas, es lo mejor que podía subir al blog un día como hoy. 

Mañana nadie superará esto por mucho que lo intenten. El mejor resumen de toda la historia de estos 10 años y pico de blog es precisamente el radiochip de hoy. No existe ninguno mejor y no existirá, porque con él se resume absolutamente todo. 

6 comentarios:

  1. Saludos...

    Soy de una pequeña ciudad de Venezuela llamada Punto Fijo del estado Falcón y escucho tiempo de juego (antes Carrusel Deportivo) y el partidazo precisamente por FIFA y estoy seguro que los que nacieron fuera de España los escucha por ésa razón.

    Pero muy bueno tu punto, sobre que todos nos sentimos identificado con ése oyente y la emoción nos embargo a todos los que lo escuchamos.

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  2. En absoluto de acuerdo. La radio no transmite emociones ni mucho menos acompaña en el día a día ni en la vida. No genera ningún momento digno de recordar. Lo que mola de la radio es que sean audios cortos de contenidos grabados (que se produzcan en directo no mola nada) y en píldoras de no más de 6-7 minutos, que se puedan viralizar y consumir a través de las redes sociales, evidentemente. Bromas, músicas, noticias cortitas con humor, y muchos comentarios de tuiteros. Y dá igual de qué emisora sea cada cosa, mejor que no se distingan. Que sean voces asépticas y desconocidas, generadas por ordenador. Fdo: JUAN EMBUDO CABEZA, Dtor. emisora musical cualquiera y de la división de podcasts y nuevos formatos.

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  3. Como mañico en potencia, no estuviste en 2001 en la sala Mozart del auditorio de Zaragoza viendo Carrusel? Porque yo lo conservo y daba por hecho que habías estado allí.

    Y yo tuve esa sensación de orfandad tras el Paco-gate hasta que se estrenaron Manu Carreño y Ponseti en Carrusel en agosto de 2011. A partir de ahí, sentí que el Carrusel había evolucionado con dos bestias que hasta entonces habían estado codificados por la tele.

    Feliz Día de la Radio... aunque yo no creo en estos saraos. Para muchos, el Día de la Radio es cualquier día, pero mola que haya un día específico para homenajear al mejor medio del mundo y a los que tienen el honor, y la suerte, de trabajar en él.

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    1. Por cierto, este miércoles celebrarán el Día de la Radio en El Hormiguero con Julia Otero (Onda Cero), Ángels Barceló (SER) y Pepa Fernández (RNE). El truco, según Gorka Zumeta, es que Pablo Motos es de radio. Vale... pero no de COPE. No irá a divertirse ninguna comunicadora de COPE, y haberlas haylas.

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    2. Estuve, estuve, por supuesto.

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