domingo, 21 de febrero de 2010

la radio en directo (y con decorado)

Los programas de radio cuando se ponen a viajar son por lo general un coñazo. Así de claro. Tú te vas a ver el programa que sea que viene a tu ciudad y suele tratar casi exclusivamente sobre "cosas de la ciudad o región". Y eso hace ilusión los primeros 5 minutos. Después se aburre el que va al programa (porque lo que quiere ver es el programa real, no un show aparte) y los que lo escuchan (estar oyendo cosas sobre tal ciudad durante por ejemplo 3 horas llega a cansar.

De la quema "viajera" salvaría a algunos programas, como el de Pepa Fernández (que trata un ratito el sitio al que van, pero también hablan de otras muchas cosas), el No Somos Nadie (que cuando viajaban hacían el programa "normal"), Arús en la Cien y algunos otros... Sobre todo me molesta en los programas de las generalistas, y en especial en los de la SER. Un buen programa se termina convirtiendo en un programa provinciano que no le interesa más que a 4 y además que no conocen el programa. ¡Basta ya de entrevistar alcaldes! -Si tienen cosas que contar, sí.-

Sin embargo, si escuchamos este radiochip pecador, que pertenece a la emisión de "La Ventana" de la SER cuando estaba Sardá, desde la sala Luis Galve del Auditorio de Zaragoza, vemos que el programa es especial y a la vez la preparan un show "para los oyentes" y no "para que la ciudad y el ayuntamiento se queden contentos". Y este radiochip pertenece al comienzo del programa, en el que, además de las publicidades de la época (que está siempre bien escuchar) se pueden oír las secciones normales, como el decorado de "Cándido" nada más iniciar el programa.

Lo especial fue "escuchar los pecados de los zaragozanos". La verdad es que tanto los guionistas, como Mariano Mariano, Sardá y el Padre Apeles -que estaba muy rápido e ingenioso- hicieron que los oyentes pasaran un muy buen rato riendo en la radio. Ya que vas, que te den buena radio, no una gaceta del barrio. Risas y rapidez mental. Y situémonos en aquel entonces, año 1997...

Lo malo de todo esto es que me vienen tantos recuerdos de aquella radio y de aquella ventana... La canción dice que el vídeo mató a la estrella de la radio. Ahora que han pasado 30 años justos de esa canción de los Buggles sabemos que no fue el vídeo, sino la tele. Y la tela.

2 comentarios:

  1. Estoy totalmente de acuerdo contigo, los programas en cadena cuando salen del estudio y se van de viaje son aburridos.

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  2. Yo también me aburro y me indigna que peloteen al alcalde de turno cuando a lo mejor cinco tertulias políticas atrás lo ha puesto a caer de un burro.

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