
Quizá lo más bizarro del asunto era la de veces que escuché estas "llamadas a tres" en antena, y las risas por compromiso que sacaba Fina en antena. Más bien eran risas de vergüenza ajena, si es que ese tipo de risa existe. Además se limitaba a dejarlos hablar y animar a Miguel a que riese. Quizá no tiene nada que ver con el tipo de programa al que estamos aconstumbrados de toda la vida (ahora tampoco estoy aconstumbrado al programa pseudomusical actual) pero desde luego se merece un poco de espacio por su frikez. Por extraño. Por innombrable. Aquí el radiochip risitoide:
¿Alguno recuerda este tipo de llamadas? Queda una tercera extrañeza del programa de Fina. Digamos que era lo que más me molestaba, quizá porque no recuerdo su primera llamada. Pero lo dejo así, como en suspense.
No hay comentarios:
Publicar un comentario