Vamos a hacer referencia a una entrada de marzo de 2021, claro... pero que a su vez hace referencia a una entrada anterior, de 2016. Fue entonces cuando hablé de si había crisis de la radio deportiva nocturna. Me molestaba que la gente le echara «la culpa» de la bajada de audiencias que para mí era evidente a «El Chiringuito» y cosas del estilo. Es que eso lo entendería si la audiencia de la radio fuera la que fuera... y de repente, baja. No funciona así. Y la de gente que se dedica a los medios que cogieron esa idea, se dieron entre sí la razón, gastaron cero segundos de su tiempo en ver si esto era realmente cierto y... ya. Si nos damos la razón entre nosotros, nada más que hablar. Son terraplanistas de la radio y orgullosos de ello.
Pero la realidad es que me puse a mirar datos y la bajada de audiencia de los programas nocturnos viene desde mucho más atrás. Me puse a sumar datos y me dio este gráfico:
Y estuve contando que... a ver... yo creo que la línea de tendencia se veía bastante bien y era bastante clara. ¿Acaso existía «El Chiringuito» en el año 2003? ¿Y en 2008? ¿Dónde está esa caída rápida en cuanto aparece el programa de la TDT? No existe. Por favor, que la gente que se da la razón entre sí deje de comerse las pollas mientras ponen cara de interesantes.
Y puse en ese año, en 2016: «Y aquí nos quedamos. No guardé ni los datos ni la regresión. Pero sí puse en el blog que en 2020 la suma de las audiencias serían casi clavado el millón y medio de oyentes.» Y añadí en 2021: «¿Qué ocurre? Que en aquel momento sumaba las audiencias de los programas deportivos, que tenían un horario bastante claro, aunque hubo momentos en que alguno se adelantó.» Cuando De la Morena se fue a Onda Cero, se hizo la jugada de adelantar media hora los deportes, tan antigua, (una técnica que vimos que servir...) Y claro, ya esos datos de audiencia no son los mismos que los que van media hora después.
E hice después lo mismo para los años siguientes:
Vemos en la primera gráfica que la cosa iba bajando... pero cada vez bajaba menos. Estaba encontrando más o menos un suelo. Así que la bajada de los años siguientes tenía que ser menor. La cosa sumaba aproximadamente 1.750.000 oyentes. Y puse entonces el radiochip de De la Morena cuando le premiaban a Pepe Domingo... por eso de que las cosas cambian con el tiempo.
¿Y pasados 5 años? ¿Qué ha pasado? Pues tras la pandemia tenemos los siguientes datos, que, como vemos, la línea de tendencia es descendente... pero muy poco descendente. Ya hemos llegado al suelo casi aparentemente. Desde final de 2020 hasta final de 2025 vemos:
Sale como si cada año los deportes nocturnos perdieran entre todos unos 10.000 oyentes únicamente. A ver... no son muchos, pero al fin y al cabo es perder en total. Vemos ahí cómo la SER y la COPE se van alternando el liderazgo en estos últimos años y cómo de una vez a otra puede haber algunas gomas. Pero bueno, más o menos se sigue sumando ese millón y tres cuartos.
Todo esto se puede ver sin necesidad de mirar qué programas de deporte hay en la televisión. Ya sé que los datos no se quejan, y ya sé que un análisis rápido no hace daño a nadie. Pero puestos a decir cosas, al menos habrá que mirar un poco, aunque sea por curiosidad, para saber si hay una causa y un efecto.



Tanto miedo que le tenían a De la Morena por empezar media hora antes y ahora en vez de una hora y media, los programas duran dos horas por la cuestión de las apuestas.
ResponderEliminarY el programa de Castaño suele durar un cuarto de hora más que le roba al Pulpo.
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