El tema del blog hace 2 días fue
lo de Luis del Val. Tanta fue la repercusión del tema, que no creo que haga falta explicar todo de nuevo. Pincháis y ya está.
Hubo en la red muchas reacciones. También escuché algunas reacciones de algunos amigos, que la verdad es que eran muy comentables. Hubo un momento en que me callé, simplemente para hacer la lista mental de las cosas que se decían.
1.- Una de las cosas más escuchadas ayer fue: «Qué te esperas, es la COPE». A ver... Todos sabemos que la COPE no es la abanderada histórica pro-derechos de los gays. Esto está más que claro. Pero no podemos caer en el error de pensar que por el hecho de que alguien trabaje o sea incluso locutor de la COPE, o piensa igual, o está obligado a pensar igual.
Como veis en la imagen, María José Navarro, de la COPE de toda la vida de Dios, se pronunció en Twitter. Más clara no se puede ser.
Y sí, en la COPE hay gays. Es más... ¡Anda que no ha habido locutores y responsables de programas gays en la COPE! Y esto no es discutible: es un dato. Obviamente, muy cómodos no estarán con según que cosas se puedan decir en antena.
2.- Otra cosa de las más escuchadas y leídas ayer fue: «Qué le ha pasado a Luis del Val, con lo majo que parecía con Iñaki», «cómo podía Iñaki tener a este colaborador», «Pues con Iñaki era distinto», etc., etc., etc.
De alguna manera, tenemos en la cabeza que un director de un programa es responsable directo de las opiniones de la gente que tiene en su programa. A ver... No sé. ¿Hasta qué punto los colaboradores de los programas y sus opiniones tienen que ser compartidas por el propio programa? ¿Un columnista de un medio automáticamente representa a ese medio? Imaginaos, por otra parte, que hay una tertulia. Imaginaos por ejemplo el programa de Julia Otero: ¿Es Julia responsable de las opiniones de Manuel Delgado (cupero), Juan Manuel de Prada (justo lo contrario), Rosa Díez y a la vez de Elisa Beni? ¿Un programa tiene que ser un corolario de opiniones diversas o todas las opiniones tienen que ser entendidas como amparadas por quien dirija el programa? O el medio, por ejemplo. Y ojo, porque en este caso no hablamos sólo de opiniones: añadamos descalificaciones.
3.- Lo típico de: «Recordad que Luis del Val estaba en la SER, pero venía de la COPE». Este comentario dice mucho del rollo de trincheras que tenemos aún en la cabeza.
Como veis en la imagen que me pasó @DiexistaFM, Luis del Val estuvo en la COPE en un programa
llamado «Sé que estás ahí». Efectivamente, antes de estar en la SER estuvo en la COPE. Pero no sabía que el hecho de estar en la COPE, de nuevo, te convertía directamente en señor que dice según que cosas en la radio. Cómo esperamos que en la COPE digan cosas distintas, si nosotros mismos decimos que «ahí, sólo se piensa así». Es ridículo. Anda que no ha habido gente que ha trabajado en la SER que luego ha trabajado en la COPE, y lo mismo de la COPE en la SER. Ni estar en la SER te convierte en santo ni trabajar la COPE en demonio. Obvio, pero resulta que hay que recordarlo. Hay gente que vota a la derecha que está en medios de izquierdas, y al revés. Y de esto hay ejemplos a manta.
4.- Y después de esto, me encanta eso que dije yo mismo de «una cosa es que haya gente antigua, otra es que todos sepamos que hay gente que piensa así, y otra muy distinta es que en la COPE se diga esto» (en referencia a lo de Luis del Val), queriendo decir que por muy homófobo que se sea, que suenen ciertas cosas en un programa informativo de una cadena grande ronda entre lo muy improbable y lo imposible.
Pero claro, la realidad vuelve a superar a la ficción... de nuevo. Ayer, @elciudadanillo me escribió esa misma noche del vendaval sobre lo de Luis del Val para alertarme de lo que vais a escuchar ahora en este radiochip de la reincidencia:
Flipante. En mitad de la polémica, va Jáuregui y sale con esto. Oye, un aplauso lento. Sabría perfectamente que esa misma noche todo el mundo estaría escuchando qué se dice sobre el tema con lupa, y sale con esas. Claro, si salen con esas una y otra vez, comprendes los comentarios de amigos que digan eso de «qué esperas, es la COPE» del punto 1. Y ponte a aclarar el resto de los puntos...
5.- Que, a pesar de la repudia general de Twitter, había algunos que decían que Luis del Val tenía razón, que se atrevía a decir eso que el resto no tiene narices a decir, y desde luego, te paseas por Forocoches y poco menos que le hubieran sacado a hombros. Al final, siempre eso de «cómo puede ser posible» se explica con los hechos. Claro que hay mucha gente que apoya la opinión de Luis del Val —otra cosa son las ofensas—, y desde luego España no es Twitter.
Veremos si mañana Luis del Val se reafirma en lo dicho, se desdice, pide disculpas o hace como si aquí no hubiera pasado nada. Y veremos si la COPE acaso se posiciona. La existencia de opiniones rancias no hace rancia a la radio. Tiene que haber de todo. El apoyo explícito de una radio (por acción u omisión) a esas opiniones rancias, siendo además que hay ofensas que se pasan por alto, sí.