Uno de los problemas que se derivan de la pugna por la audiencia debido al sistema de recuerdo del que extrae datos el EGM es que tiene las radios alargan duración de sus programas. Mucho. Hacen programas muy largos. Mmmm... A ver... No, lo voy a decir mejor: Hacen programas de duración variable, como siempre, pero se engloban en contenedores que tienen el mismo presentador o el mismo nombre.
Los programas, como todos sabemos, duran muchísimo. Y no existen muchos programas cortos. No es imaginable la simple existencia de un programa de media hora. Bueno... Los hay, vale. Pero normalmente lo que se hace es que un programa de media hora se absorbe nominalmente por un programa contenedor. Así que esos programas pequeños se llaman como el contenedor, se adaptan a un presentador que es «ajeno» al propio programita y desvirtúa un poco la esencia en algunas ocasiones.
Pongo como ejemplo los programas deportivos: «Radioestadio» primero y «Tiempo de Juego» terminaron comiéndose el nombre de «Al Primer Toque» y «El Partido de las 12». La SER también se comió hace mucho el «SER Deportivos» y hasta el «Hora 20» para pasar a ser parte del «Hora 25». Incluso los propios de la radio alguna vez se han equivocado en antena y han dicho que tal cosa lo contarán en el «Hora 20» o en el «SER Deportivos» de la tarde. Es normal. La COPE se ha hecho experta en comerse programas pequeños. «Los Decanos», «El Espejo», los deportes del mediodía... Todo fagocitado por los contenedores. ¿Acaso «Los Decanos» dejó de ser un programa con entidad propia? ¿Y el programa de cine que ponían? Obviamente se trata de programas distintos... Pero hacen el «supertruqui» de meterlos dentro de otros.
Esto es el pan nuestro de cada día en la radio. Hay veces que estas inserciones se hacen con naturalidad y quedan bien, y hay otras que no pegan ni con cola. Se nota que son programas independientes que nada tienen que ver y nadie sabe qué pinta el presentador del contenedor dando por saco haciendo como que ese contenido que viene justo después le interesa algo. Normalmente no le interesa.... y se nota. Demasiado.
Así que me hizo mucha gracia ver la publicidad que veis de un programa de Onda Cero en Cataluña en los principios de Onda Cero, en los 90. «Dos Canas al Aire», con Juliá Peiró y Josep Sandoval. Un programa de cotilleos de los famosos en plan humorístico y desenfadado... ¡¡que duraba 15 minutos!! Imaginaos a día de hoy una página entera de publicidad dándole bombo a un programa diario de sólo 15 minutos. ¿A que no os cabe en la cabeza? Obviamente sí, pero no con la lógica actual.
Es que es impensable la duración (solo 15 minutos), el horario donde estaba situado (terminando un cuarto de hora antes de las 14 h), el tema del programa, y... todo. Dos señores mayores, bebiendo en la publicidad, con tabaco encima de la mesa... Una publicidad tan simple y que pasa desapercibida, si la analizamos... es todo impensable en 2018.
Por cierto... A Josep Sandoval le conoce todo el mundo, porque salía en el «Crónicas...» y otros programas de tele para toda España. Yo no conocía quién era Juliá Peiró. Donde sí era muy conocido fue en Cataluña. Murió en mayo de 2016, y he estado buscando algún radiochip sobre él. He elegido como radiochip una entrevista que le hizo Carlos Lamelo en 2012 para el «Això no és Tot», el que era el programa de tardes de la misma cadena por la que se emitía este programa de «Dos Canas al Aire». Radiochip peiró:
Pues eso... Curiosidades. ¿Os imagináis un programa de 15 minutos anunciado en prensa? Actualmente yo creo que si no es de los grandes programas de al menos tres horas... ni un poquito de anuncio.














