¿Os acordáis del fin de temporada de Jordi Wild el año pasado? El plato fuerte de aquel programa larguísimo fue
el debate de los conspiranoicos contra la ciencia. Recuerdo que había mucha gente que estaba a
topísimo en contra de aquello. La gente estaba todo el rato como si fuera una especie de delito el hacer un debate entre unos y otros: que si era ponerlos al mismo nivel, que si era una desinformar, que si era peligroso... Bueno, loquísimo.
Yo flipaba. Me lo pasé genial con aquel debate. Es gracioso, porque no sé qué miedo se puede tener a que Mr. Tartaria diga que hay una hache que falta en una fórmula que no sabe ni explicar. Se le echaron encima al Santaolalla y a la Gata de Schrödinger. Como si ellos se hubiesen prestado a una especie de espectáculo degradante. De verdad, como si hubieran cometido un delito. Me dan ganas de meter ahora el
trap del terraplanismo. ¿Pero alguien piensa que era un debate que se podía perder?
De verdad... nunca os fieis de la
gente que dice que cree en la ciencia. Entendedme... La ciencia es, no es una especie de creencia. No es cosa de fe. Puedes creer en Dios o no, puedes creer en dioses griegos o romanos. Puedes creer en un elefante rosa divino. Pero chico, creas o no creas en la ley de la gravedad, tú te tiras por la ventana, y por mucho que no creas, te matas. No hay vuelta de hoja: no hay que creer, no hay que adorar a la ciencia, no hay que ponerle flores ni sacar a nadie en procesión. Es simple: los conocimientos simplemente son. No sé qué miedo hay a que se haga un debate de ningún tipo. A mí me da lo mismo. Incluso si nos ponemos finos, muchos avances se dieron gracias a alguien que pensaba distinto. Quien dice que «cree en la ciencia» no sabe muy bien cómo va eso de la ciencia.
No entiendo que la gente critique este tipo de cosas. No por mucho que haya gente que crea en las leyes de la física van a cambiar esas leyes. No son normas democráticas. No se votan ni se acuerdan. Simplemente son y se comprueban hasta que hay cosas que no se pueden explicar y aparece una nueva teoría que explica aún más cosas. Aunque haya personas que crean que la Tierra sea plana, por muchas que sean, la esfera achatada por los polos no se va a convertir en una galleta.
Anteayer entrevistaron al terraplanista más terraplanistas de los terraplanistas españoles: Javi Poves, que era futbolista. Lo tuvieron en la COPE, en el programa de Juanma Castaño. Les han puesto finos en las redes por el simple hecho de darle voz. En serio, hay gente loquísima que cree que por pasar un rato hablando con esta gente va a cambiar algo en su vida. Pues chico... Es un rato bien entretenido de radio.
Sí, es curioso eso de escuchar cómo una persona puede estar tan empecinada en creer justo lo contrario de absolutamente todo: que si la Tierra es plana, que si la II Guerra Mundial no es como nos la contaron... Pues nada, un rato de radio bien curioso. Una manera más de pasar el rato.
Claro, Poves tampoco se fiaba de nada que comentasen los medios de comunicación. Ya nos explicará si él pertenece por tanto a ese conjunto de gente de la que no hay que fiarse, que cuando le entrevistan no es a través de otro medio más que los de comunicación.
El tío decía lo típico de que los votos los manejaba Indra. A ver... que lo que menos me esperaba es que dijera que el Papa era el dueño de la Tierra. Y encima decirlo en la COPE... puntúa doble. ¿Y lo de la hija misteriosa que tiene y que no conoce? ¡También no tan inesperado! Claro, en este punto, uno no se lo termina de creer... pero bueno... Luego lo retomo.
El tío se declara anarcocapitalista. Otra cosa inesperada. Decía que cuando estaba en el Sporting se radicalizó y que quería cobrar en metálico porque no quería trabajar con bancos. ¡Ojalá ver cómo quería cobrar! Decía que con cheque, aunque me molaría más, mucho más, una bolsa gorda con un símbolo de dólar por fuera. El tío decía que no tenía cuenta bancaria... ¡¡Pero que su mujer sí!! ¡¡Trampa!! Y obviamente, Poves es de los que no vota en las elecciones. ¡¡Pero que cree en Dios!! O sea, el tío cree justo en eso que no se puede comprobar. Bueno, y Darwin... un bocas, claro. Gran frase: «¿Quién te ha dicho a ti que no soy más listo que Kepler?» Me parto con cómo le seguían el rollo.
A ver, pues un rato entretenido y de cachondeo. Pues chico... pues muy bien. Mis conocimientos científicos siguen intactos, sigo con mi vida... y un buen rato que eché escuchando este momento de radio. Y si queréis, os hacéis del Moscardó. Yo es que suelo poner la radio a ver si me hacen pasar un rato entretenido. Pues mira, un rato entretenido que nos llevamos.
Que sí, que en la SER estaban entrevistando a Paula Badosa, que es tenista y todo eso. Pero chico... esto se me hacía entretenido. Como decía uno de los oyentes de la COPE, que decía ser físico, nunca había escuchado tanta cantidad de sandeces... pero que se lo había pasado muy bien. Pues es que la radio quiero que esté para entretenerme. La ciencia la aprendes en el instituto y en la Universidad.
Y sí... claro... Si a esta altura alguien va del rollo de que este tipo de cosas son porque la COPE es bla, bla, bla, aquí va la entrevista que le hizo Broncano en 2015 en «La Vida Moderna», cuando Poves se había ido del fútbol por motivos ideológicos... De cuando el tío molaba porque era muy del rollo parecido al 15-M y tal.
La cosa es que era como el post-futbolista que era lo contrario a lo establecido. Como si molase completamente. Hubo una época en que iba de renegado y que... Bueno, pues ahí es cuando cuenta lo de una novia que tuvo y tal. Qué época tan loca... Cuando Poves iba de que había que quemar bancos y tal... Y que eso era de un tío con convicciones de las buenas. Y que intentaría ser presidente del Gobierno medio de coña. Eso es de 2015. Cuántas vueltas da la vida.